
Un grupo de cazadores-recolectores protagonizó hace 9.500 años un evento sin precedentes en el continente. Según un estudio liderado por la Universidad de Oklahoma y publicado en Science Advances, se ha documentado la cremación más antigua conocida en África.
Los restos hallados en el monte Hora (Malaui) demuestran una planificación meticulosa. Hasta ahora, las evidencias de piras fúnebres de este tipo eran extremadamente inusuales y se remontaban, como mucho, al Neolítico Pastoral, unos 3.000 años atrás.
El ritual requirió un esfuerzo comunitario considerable. Se recolectaron más de 30 kilos de madera y hierba para alimentar un fuego que superó los 500 grados de temperatura, gestionado activamente para incinerar el cuerpo antes de su descomposición.
El análisis bioarqueológico identifica al individuo como una mujer adulta de baja estatura. En la pira se hallaron también herramientas de piedra, posiblemente depositadas e incrustadas como ajuar funerario durante la combustión.
Un detalle revelador es la ausencia del cráneo. Los investigadores sugieren que pudo ser retirado previamente como parte de un ritual fúnebre de conmemoración, lo que denota una cosmovisión social mucho más compleja de lo que se atribuía a estos grupos.

