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Los bastardos más queridos y odiados

El periodista José María Zavala publica nueva documentación que acredita la relación entre la diva Elena Sanz y el rey Alfonso XII.

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El periodista José María Zavala publica nueva documentación que acredita la relación entre la diva Elena Sanz y el rey Alfonso XII.
Los documentos del romance

"Una historia de amor con mayúsculas" así nos la vive el autor en la entrevista para Libertad Digital, de la que nacieron dos hijos, nunca reconocidos, Alfonso, el primogénito, el que podría haber sido Alfonso XIII, y Fernando, "los nenes" como los llamaba el rey. Unos bastardos muy queridos por su padre y por su abuela paterna, la reina Isabel II.

Las cosas del querer y del destino

En la páginas de este libro novelesco, en las que el autor cuenta "la verdad documental de forma rigurosa pero amena", encontraremos que el destino, o la casualidad, quisieron muchas cosas. Como que la reina Isabel II depositara su confianza en abogado y nada menos que expresidente de la República, Nicolás Salmerón, para defender a su "nuera ante Dios", así la llamaba, de un pleito contra la Casa Real. Elena Sanz correspondía a la monarca con un apelativo similar, "mi suegra ante Dios".

Más anécdotas. La reina celestina Isabel II fue quien provocó que los amantes se conocieran. Alfonso tenía 14 años. Tras la muerte de su primera esposa, la Reina María de las Mercedes, cuya historia define el autor como un "camelo", Alfonso se reencuentra con Elena. Acaba de escucharla interpretar en el Teatro Real "La favorita". La favorita del rey en la ficción y luego en la realidad. Vivió como tal en un piso "que le pusieron" en la calle Alcalá y con una pensión real. Allí nacieron los hijos de ambos.

Tampoco falta el giro dramático en ‘Elena y el rey’. La favorita pasa del día a la noche a ser la desfavorecida, sufre la venganza de la segunda esposa de Alfonso XII, María Cristina de Habsburgo, "los deja prácticamente en la indigencia". Hasta tal punto llega la persecución que la reina despechada "consigue eliminar de España todas las grabaciones musicales" de la intérprete.

Y es que Elena Sanz "no fue una cupletista". Esta mujer exuberante "de Rubens" fue "una auténtica diva de la ópera de su tiempo. Conquistó al público". Nos cuenta Zavala que "actuó ante el zar Alejandro II y su familia en San Petersburgo, en la Scala de Milán, en París" y que "hizo una gira inolvidable por América". Al parecer "la fotografía de portada no hace justicia a su belleza". "Deslumbró a Benito Pérez Galdós, que la conoce en persona, o a Emilio Castelar, que también la ve actuar en "La Favorita" en el Teatro Real".

Una historia de Hollywood

El autor sólo tiene un pesar. Y es que la persona que le ha facilitado estas valiosas llaves, la nieta no reconocida de Alfonso XII, hija del bastardo primogénito, Marie Louise Sanz de Limantour no vivió para ver publicado este libro. "Luchó siempre porque se le reconociese el apellido Borbón, hasta el final". Sufrió por su padre maltratado. Una mujer al parecer muy culta y hermosa, que define como sencilla y cercana. En su juventud, cuando vivía con sus padres en París, el mítico productor de Lo que el viento se llevó, David O. Selznick se quedó fascinado con ella y le ofreció protagonizar Duelo al sol junto Gregory Peck. Marie Louise lo rechazó.

Los borbones incómodos y don Juan.

Si volvemos a tirar de las casualidades novelescas Zavala cuenta como ella y su marido, el diplomático chileno Alberto Wittig, "fueron destinados a Estoril, donde coinciden con los Condes de Barcelona, en el exilio". Los Borbones "incómodos" incluso van "a Villa Giralda después de producirse el accidente trágico en el que Don Juan Carlos dispara sin querer contra su hermano". Marie Louise "firmó con su marido en el libro de pésames". Además el diplomático chileno "congeniaba con Don Juan de Borbón y navegaron alguna vez juntos".

El Montecristo español

"En el caso de los Borbones la realidad supera a la ficción". Está convencido de ello el autor. Entre las anécdotas que nos cuenta José María Zavala en la amena charla, está esa del "Conde de Montecristo español". El autor descubrió en el archivo del Ministerio de Justicia una carta manuscrita de fray Juan de Almaraz, el confesor de la reina María Luisa de Parma. "Lo que dice fray Juan de Almaraz, autorizado a revelarlo después de la muerte de la Reina María Luisa, es que ninguno de sus hijos, ninguno de los 14 hijos, lo era del rey Carlos IV, de manera que ahí arranca la bastardía en la dinastía de los Borbones de España". Entonces, continúa Zavala, "el rey Fernando VII que no era hijo del rey Carlos IV, secuestra a fray Juan de Almaraz y lo confina en una miserable mazmorra en el castillo de Peñíscola, en Castellón. Al cabo de 7 años, cuando muere ya Fernando VII, alguien le dice a su cuarta esposa, María Cristina de Borbón, que hay allí un anciano con la barba crecida hasta la cintura que dice llamarse fray Juan de Almaraz… Es el Montecristo español".

‘Elena y el rey’ (Plaza & Janés Editores) es uno de esos libros que te leen a ti, es decir, que guían tus ojos con avidez y sin descanso. "La verdad sin herir sensibilidades", tan real como los paseos que compartieron José María Zavala y Marie Louise en la Granja de San Ildefonso, por los mismos caminos furtivos que disfrutaron Elena y Alfonso XII.

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