
La inversión en Defensa sigue siendo sesión a sesión una de las grandes protagonistas de los Consejos de Ministros del Gobierno de Pedro Sánchez. Todo con un doble objetivo. Por un lado satisfacer a las Fuerzas Armadas los sistemas necesarios que garanticen su continuo proceso de modernización. Por el otro, cumplir con los compromisos internacionales con la OTAN y la Unión Europea de inversión en Defensa.
En las últimas horas se han aprobado hasta tres contratos relaciones con el ala rotatorio de las Fuerzas Armadas que alcanzan un valor económico de 2.261 millones de euros. El principal de ellas está relacionado con el lanzamiento de la Fase III de adquisiciones de unidades del helicóptero multipropósito NH-90, que va a prestar servicio en el Ejército de Tierra, Armada y Ejército del Aire y el Espacio.
El contrato del NH90, valorado en 1.785 millones de euros, contempla la adquisición de 31 aeronaves y su apoyo logístico inicial. Estos helicópteros, de tipo medio, están diseñados para operaciones aeromóviles y aeronavales, misiones de búsqueda y rescate, apoyo logístico, protección, recuperación de personal y operaciones especiales.
Junto a este contrato, el Consejo de Ministros ha autorizado también la compra de 13 helicópteros ligeros H135, con un presupuesto de 237 millones de euros. Doce de ellos se destinarán al Ejército del Aire y del Espacio y uno a la Armada. Incluye además la modernización de 18 helicópteros adquiridos en la primera fase, la instalación de nuevos equipos de misión, un simulador y el apoyo logístico para cinco años.
El H135 Fase 2 forma parte del programa de modernización "Helicóptero de enseñanza y apoyo", integrado en la partida de "Condiciones laborales, preparación y equipamiento de nuestras Fuerzas Armadas". Esta iniciativa busca reforzar la formación de pilotos militares y garantizar la disponibilidad de aeronaves adaptadas a las necesidades de instrucción y operaciones básicas.
El tercer contrato autorizado corresponde a la adquisición de seis helicópteros multipropósito para misiones de transporte en apoyo a la acción del Estado (HACES), valorado en 239,5 millones de euros. Estas aeronaves sustituirán a los modelos AS322 Super Puma y AS532 Cougar del Ejército del Aire y del Espacio, que comenzarán a causar baja en 2026, e incluirán el apoyo logístico operativo e integrado para su entrada en servicio.
El programa HACES se inscribe dentro de la partida "Apoyo a la gestión de emergencias y desastres naturales" del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa. Su objetivo es dotar a las Fuerzas Armadas de medios de transporte flexibles que puedan actuar tanto en misiones militares como en tareas de ayuda humanitaria, evacuación y apoyo a la acción del Estado en emergencias.
Por otra parte, el Consejo de Ministros ha aprobado también la Orden de Ejecución para la fase de definición o ingeniería previa al diseño y la construcción del nuevo Buque de Inteligencia de la Armada. Para ello, se ha liberado una partida de 14 millones de euros que irá destinado a la empresa pública Navantia, que será la encargada de diseñar y construir la nueva embarcación.

