
Polonia ha trazado una hoja de ruta ambiciosa para reforzar su Fuerza Aérea ante el deterioro del entorno de seguridad en Europa del Este. Prioriza primero capacidades estratégicas clave, esenciales para operar a larga distancia y sostener operaciones aliadas, antes de dar el salto a una ampliación directa de sus unidades de combate, en línea con los compromisos adquiridos dentro de la OTAN.
La primera fase del plan contempla la adquisición de hasta cuatro aviones de transporte con capacidad de reabastecimiento en vuelo A330 MRTT de la multinacional europea Airbus. Dos de ellos se financiarán con fondos europeos del instrumento SAFE, mientras que los otros dos se comprarán mediante procedimientos nacionales. Las primeras entregas están previstas entre 2029 y 2030, reforzando la autonomía operativa de la aviación polaca.
El A330 MRTT ha sido elegido por su elevada capacidad de reabastecimiento en vuelo, así como por su versatilidad para transportar personal y carga. Las autoridades polacas descartaron reincorporarse al programa multinacional MMF al considerar que el coste era similar al de adquirir aparatos propios, sin las mismas ventajas en disponibilidad y control operativo.
Una vez garantizada la capacidad de reabastecimiento, Polonia se centrará en crear dos nuevos escuadrones de combate. Entre las opciones evaluadas figuran los cazas F-15EX, F-16 Block 70, Eurofighter, KF-21 y F-35. El objetivo es incrementar la potencia de combate aérea, reforzar la disuasión regional y mantener la interoperabilidad con los aliados.
