
La Unión Europea ha puesto en marcha oficialmente GOVSATCOM, su nuevo sistema de comunicaciones gubernamentales por satélite, con el objetivo de reducir la dependencia de proveedores extranjeros en un ámbito considerado crítico para la seguridad. El programa permite a los Estados miembros acceder a servicios seguros, cifrados y bajo control europeo, reforzando la autonomía estratégica del bloque.
En el centro de esta arquitectura se encuentra el GOVSATCOM Hub, el nodo encargado de coordinar y gestionar los recursos espaciales y terrestres aportados por los distintos países participantes. La Agencia de la Unión Europea para el Programa Espacial (EUSPA) adjudicó en 2024 a la empresa española GMV, al frente de un consorcio industrial europeo, el contrato para su diseño, desarrollo y despliegue.
El contrato, de carácter plurianual y con una dotación presupuestaria de 107 millones de euros, supone el mayor nivel de responsabilidad asumido por GMV dentro del Programa Espacial de la Unión Europea. La compañía lidera un consorcio en el que participan también Indra e Hisdesat, junto a otras firmas europeas especializadas en sistemas espaciales, comunicaciones seguras y ciberseguridad avanzada.
Actualmente, GOVSATCOM integra ocho satélites operados por cinco Estados miembros, que aportan capacidades ya existentes al sistema común. El Hub agrega y gestiona de forma inteligente estos recursos, permitiendo planificar necesidades de comunicación a medio plazo y responder de forma inmediata a solicitudes urgentes derivadas de crisis, emergencias o escenarios operativos imprevistos.
El sistema está diseñado para cubrir misiones como la gestión de crisis, la vigilancia marítima y fronteriza, la protección de infraestructuras críticas o el apoyo a operaciones en entornos remotos y regiones polares. En todos los casos, el elemento diferencial es que las comunicaciones quedan bajo control europeo, con estrictos estándares de seguridad, resiliencia y soberanía tecnológica.
Además, el GOVSATCOM Hub está preparado para integrar en el futuro los servicios de IRIS², la constelación multiórbita de comunicaciones seguras que la Unión Europea desplegará en los próximos años. Con esta arquitectura, Bruselas consolida un pilar esencial de su ecosistema espacial y avanza hacia una mayor interoperabilidad en defensa y seguridad de cara al horizonte 2030.
