Sergio García, que apuras sus opciones de estar en julio en el Abierto Británico, concluyó la tercera jornada del Abierto de Múnich, que se disputa en el Golfclub München Eichenried bávaro, con una tarjeta de 64 golpes, ocho bajo par, que certificó el mejor recorrido del día.
El castellonense recupera así la posibilidad no sólo de lograr una victoria más de dos años y medio después de la última, sino también de hacerse un hueco en el Abierto Británico, que se disputa del 14 al 17 de julio próximos en Sandwich.
Con seis bajo par a mitad del recorrido, García presionó al frente de la tabla gracias a nueve birdies. El único bogey del jugador de Borriol se produjo al pasar la bola por encima del green del catorce, pero luego lo compensó con un nuevo birdie en el diecinueve.
El español, de 31 años y que acaba de ser séptimo en el US Open, necesita acabar entre los cuatro primeros para estar en el campo de Sandwich para hacerse con una de las dos plazas que se reparten en Múnich para acceder al Open del mes de julio. "Sé que para estar en el British necesito hacer algo especial. La pasada semana estuvo bien; fue bonito estar de nuevo arriba en un Major. No tuve opción de ganar porque Rory (McIlroy) estuvo excepcional, pero lo bueno es que mi juego está mejorando, sobre todo con el putt", dijo García, inforoma EFE.
García marcha por detrás del inglés Mark Foster, líder con 202 golpes tras anotar 66 en esta jornada, junto con otros cuatro jugadores: el también inglés Robert Coles, los sudafricanos Retief Goosen y George Coetzee y el español Pablo Larrazábal. Foster afronta la ronda final del domingo con dos golpes de ventaja sobre el grupo de perseguidores que encabeza Sergio García
