
"Sinceramente, no me lo esperaba. Creía que iba a estar mucho más fuera de los tiempos, porque es la Fórmula 1 y es nuevo para mí. Me queda mucho para experimentar pero me he sentido muy cómodo, como si lo ya lo hubiera llevado antes, por eso hemos quedado tan cerca de los tiempos", ha destacado el catalán.
Sin embargo, Alguersuari, el piloto más joven de la historia en participar en el Mundial de Fórmula 1, ha reconocido que le queda "muchísimo trabajo por hacer, sobre todo ahora que estoy más motivado que nunca", ha comentado.
"Tengo toda la emoción posible -ha continuado-. Es la Fórmula 1, el coche que siempre he querido llevar y estoy contento, porque en el primer día me he sentido cómodo en el coche. Estoy muy contento", ha dicho el piloto.
Además, ha comentasdo que de 0 a 10 valora con un 6 su nivel de nerviosismo a la hora de afrontar la sesión de este viernes, pero ha agregado que la confianza y las instrucciones del equipo le ayudaron notablemente. "Obviamente sabes que no puedes hacer errores. Lo único que te pide el equipo es que des vueltas sin hacer errores y cuando me encontré cómodo empecé a tirar y tirar y al final hemos estado ahí cerca de los tiempos buenos", ha indicado.
De la segunda tanda ha comentado que fue "más difícil" por el calor y que las últimas vueltas, cuando llevaba poca gasolina y los neumáticos blandos, no pudo obtener partido al encontrarse con demasiado tráfico, aunque ha agregado que el rendimiento general había sido "bueno".
Respecto a los aspectos que debe mejorar, Alguersuari ha apuntado al tacto de los frenos y el paso por las curvas rápidas. "Creo que la frenada es de los cambios más radicales de la Fórmula Uno, aunque me lo esperaba peor", ha manifestado el catalán.
También ha reconocido haber ganado una apuesta a su padre, quien le dijo que su compañero, el suizo Sebastian Buemi, le iba a superar por dos segundos por la mañana y al final solo fueron dos décimas. "Creo que me van a pagar esa cena encantados", ha bromeado.
