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Alerta máxima en la Euroliga: Real Madrid y Barça cierran sus pabellones al Maccabi por alto riesgo

Los choques europeos en el Palau y el WiZink se blindan por seguridad. Interior teme incidentes ante las protestas por la guerra en Oriente Próximo.

Los choques europeos en el Palau y el WiZink se blindan por seguridad. Interior teme incidentes ante las protestas por la guerra en Oriente Próximo.
Imagen de archivo de Sergio Llull en el último Real Madrid - Maccabi Tel Aviv disputado en el Movistar Arena. | Europa Press

La visita del Maccabi Tel Aviv a España ha activado el máximo nivel de alerta en la Euroliga. De hecho, tanto el FC Barcelona como el Real Madrid disputarán sus partidos ante el conjunto israelí a puerta cerrada, tras ser declarados encuentros de alto riesgo por motivos de seguridad y siguiendo las recomendaciones de las autoridades policiales.

El Real Madrid anunció oficialmente que el duelo correspondiente a la jornada 20 de la Euroliga, previsto para este jueves 8 de enero en el Movistar Arena, se jugará sin público. La decisión llega tras una reunión de coordinación entre la Delegación del Gobierno en Madrid, las fuerzas de seguridad y los responsables del club y del recinto deportivo.

El Delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, explicó que la medida responde a la necesidad de garantizar el correcto desarrollo del encuentro en un contexto de alta tensión. Destacar que en la reunión participaron responsables de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, la Brigada Provincial de Información, la UIP, la Policía Municipal, SAMUR, Bomberos y los servicios de seguridad del Real Madrid y del Movistar Arena.

El club blanco confirmó que acata la recomendación de la Policía Nacional tras la declaración del partido como de alto riesgo por parte de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte. En su comunicado, el Real Madrid informó además de que el importe de las entradas será devuelto de forma automática y que, en el caso de los abonados, la compensación se aplicará en la renovación de la próxima temporada.

Movilizaciones y presión social

La decisión se produce en un contexto de fuerte presión social. Tanto es así que más de 250 organizaciones madrileñas firmaron un manifiesto solicitando la suspensión del partido, denunciando lo que consideran un uso del deporte como herramienta de normalización del Estado de Israel, actualmente investigado por la Corte Internacional de Justicia por presuntos crímenes contra el pueblo palestino.

Estas entidades siguieron el ejemplo de más de 150 organizaciones catalanas que días antes reclamaron la suspensión del FC Barcelona–Maccabi, correspondiente a la jornada 19 de la Euroliga. Finalmente, ese encuentro, que se disputa este martes 6 de enero en el Palau Blaugrana, también se celebrará a puerta cerrada por motivos de seguridad.

Un amplio despliegue policial

Las autoridades han confirmado la convocatoria de diversas concentraciones de protesta en los alrededores del Movistar Arena el día del partido. Por ello, para compatibilizar el derecho a la manifestación con la seguridad del evento, se desplegará un operativo policial equivalente al de un partido de fútbol de alto riesgo, con presencia de la UIP, unidades caninas, medios aéreos y todos los recursos necesarios de la Policía Nacional.

Desde la Delegación del Gobierno se ha subrayado la "responsabilidad" de las partes implicadas para alcanzar una solución que evite incidentes y preserve tanto la seguridad ciudadana como el desarrollo del encuentro deportivo.

Un precedente repetido esta temporada

No es la primera vez que clubes españoles disputan partidos europeos sin público ante equipos israelíes esta temporada. El Valencia Basket ya jugó a puerta cerrada frente al Hapoel Tel Aviv el pasado 15 de octubre en Euroliga. También se han celebrado encuentros sin público en competiciones como la Eurocup y la Basketball Champions League, afectando a equipos como Baxi Manresa, Joventut, La Laguna Tenerife o Lointek Gernika en baloncesto femenino.

La situación responde a la decisión de Euroleague Commercial Assets de devolver la competición a Israel tras su suspensión en octubre de 2023, lo que ha obligado a adaptar sedes y condiciones de seguridad. Algunos clubes españoles han jugado sus partidos como visitantes en países terceros como Bulgaria o Serbia.

No obstante, este criterio es desigual en Europa. De hecho, mientras que en España los encuentros ante el Maccabi se disputan sin público, en otros países europeos se mantienen aforos completos. Por ejemplo, en las últimas semanas, el equipo israelí ha jugado ante pabellones llenos en ciudades como Múnich o Belgrado, lo que evidencia la disparidad de criterios en función del contexto político y social de cada país.

La disputa de estos partidos a puerta cerrada vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la relación entre deporte y política. Mientras las instituciones priorizan la seguridad, la controversia refleja cómo los conflictos internacionales impactan de forma directa en las competiciones deportivas, obligando a clubes, federaciones y autoridades a tomar decisiones excepcionales.

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