
L D (Europa Press) En una rueda de prensa, Basso ha reconocido que lleva mucho tiempo esperando el momento de su vuelta a la competición. "He esperado tanto tiempo este día. Podré volver a tener las sensaciones que he echado tanto en falta. Estoy contento y en buena condición porque he trabajado mucho para estar para la Copa Japón. Éste es el kilómetro cero, es como si empezase una nueva carrera", ha apuntado.
El italiano dice estar "tranquilo" por que "he pagado mi deuda". Sin embargo, ha admitido que "el sentimiento de vergüenza, al menos al principio, permanecerá". Ahora, el transalpino, sólo quiere "pensar en positivo". "Revivir ciertas sensaciones me hacen sentirme mal, pero soy la persona menos indicada para hablar de los problemas del ciclismo", ha añadido.
Basso ha dejado claro que quiere acabar con las dudas que recaen sobre él. "Pedí hace un año ser controlado por todas las agencias y firmando todos los protocolos posibles", ha advertido el de Varese, que ha hecho 50.000 kilómetros en los últimos 20 meses. "Entrenándome solo, muchas veces he soñado estar en una fuga en una subida, con el maillot de líder en la última etapa de una 'grande'. Eran estímulos para ir hacia adelante, pero es algo que creo que puedo realizar porque quiero demostrar que era verdad lo que gané en la primera parte de mi carrera", ha afirmado. El ex corredor del Team CSC, que cree que "la gente no se quedará desilusionada" con lo que quiere ofrecer, sabe también que habrá aficionados que estarán "todavía decepcionado" por lo que hizo. "El tiempo ayudará a curar las heridas", ha confesado.
Finalmente, Ivan Basso ha señalado su aspiración más ilusionante. "Me quiero volver a poner la 'maglia' rosa. Es un objetivo, pero la presencia de Lance Armstrong en el Giro le convierte en el favorito número uno", ha sentenciado.
