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Los catalanes y los generales

El Gobierno de Pedro Sánchez ha entrado por la fuerza en todas las Instituciones y ya sólo falta comprobar si tiene alguna facción del Ejército de su parte y contra la Ley. ¿Qué tal ven en Europa esta convivencia?

El Gobierno de Pedro Sánchez ha entrado por la fuerza en todas las Instituciones y ya sólo falta comprobar si tiene alguna facción del Ejército de su parte y contra la Ley. ¿Qué tal ven en Europa esta convivencia?
El líder de ERC, Oriol Junqueras, ha reclamado este jueves la aplicación de la ley de amnistía y ha considerado que "ya no hay excusas", tras el aval del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) | EFE

Hay sentencias que sí gustan al poli-imputado Gobierno del presidente más rodeado por la corrupción jamás conocido. El TJUE avala la Ley de Amnistía y deja en manos del Tribunal Cándido (TC) el futuro del prófugo Carles Puigdemont, una pata del carcomido trono presidencial.

Mientras, entre otras muchas excepcionalidades de esta anormal España, los generales de la Guardia Sanchista purgan en Madrid a los leales a la Constitución, al orden, a la Ley. Maldita historia que no aprenderemos nunca…

En cuanto a Europa, se agolpan las preguntas. ¿Y quién es el Tribunal de Justicia de la Unión Europea para opinar que una amnistía a golpistas "tiene por objeto reducir tensiones institucionales y políticas y facilitar un escenario de reconciliación"?

¿Reconciliación entre quiénes? ¿Entre Tejero y Suárez? ¿Por qué tendría Europa que reducir tensiones institucionales dentro de un país soberano miembro? ¿Qué le parece al Ente Durmiente que en esa España que pretenden reconciliar las instituciones estén, no tensionadas, sino violentadas por un Gobierno al que ahora benefician con este incomprensible aval golpista?

¿Saben, por ejemplo, los burócratas togados europeos que nuestro fiscal general del Estado ha sido condenado y apartado del cargo por prevaricar? ¿Sospecha el TJUE que los jueces y fiscales españoles que investigan el piélago corrupto del Gobierno español son sometidos a presión, injurias y persecución sin que haya instancia alguna, nacional o europea que defienda la ineludible separación de poderes? ¿Hace Europa algo bueno por la democracia? ¿Avala la Justicia europea el golpismo? ¿Lo promueve, acaso?

La lección europea es que perpetrar un golpe de Estado favorece después la convivencia de un país. ¿Y si cundiera el ejemplo en los países de esta patética Europa que sólo legisla contra los tapones de plástico, las pajitas, el café soluble, los packs de seis, los brilli-brilli, o las monodosis de mermelada? Con unos cuantos golpecitos de Estado de minorías secesionistas se animaría mucho la cosa. Bretones, corsos, flamencos, occitanos o, ya puestos, nazis de última generación, que ahora están muy activos. Que lo avale la Vieja, para que la historia gire y gire siempre en sentido contrario al común.

¿Recuerda el Tribunal Europeo lo que decía P.S. —son sus siglas en la banda— sobre Carles Puigdemont cuando P.S. pensaba que atacarle era electoralmente favorable? Fue en un debate electoral contra un tal Pablo Casado, en noviembre de 2019, y decía lo siguiente:

A ustedes, señor Casado, se les fugó Puigdemont y yo me comprometo, hoy y aquí, a traerlo de vuelta a España y que rinda cuentas ante la Justicia española.

¿Y les suena de algo a sus señorías lo que opinaba nuestro presidente en 2018 de los separatistas catalanes a los que amnistía con el marchamo europeo de calidad? Pues que eran unos xenófobos.

"El señor Torra no es más ni menos que el Le Pen de la política española (…) La xenofobia ha tomado las riendas del movimiento independentista en Cataluña".

Tres días después de las elecciones catalanas del 14 de febrero de 2021 dijo en el Congreso de los Diputados:

"Lo que quiere la sociedad catalana es orillar esas expresiones de extremismo, o de xenofobia o de odio que se manifiestan en la ultraderecha de Vox allí también en Cataluña y también entre destacados miembros de su candidatura, [se dirigía a Miriam Nogueras] que no se quedan atrás ni en el odio, ni en las expresiones de extremismo y xenofobia. Eso también ustedes se lo tienen que hacer ver".

Pero P.S. no hace más que perder elecciones en una España sin mayorías y pronto entendió que tenía que sumar con lo que fuera: con el prófugo que iba a traer ante la Justicia, con los xenófobos lepenianos de Junts o de la Esquerra, con los del insomnio comunista y con los asesinos de Miguel Ángel Blanco y Fernando Buesa.

Y Europa abanicando a los nazis una vez más.

Los generales, último aviso

Ni las conversaciones durante el 23-F entre Juan García Carrés, Emilio Romero y Antonio Tejero, desclasificadas y difundidas hace no tanto tiempo alcanzan la gravedad de la que ha trascendido entre Fernando Mora, ex general de división de la Guardia Civil, y el teniente general Luis del Castillo Ruano, jefe de Mando de Operaciones de la Dirección General de la Guardia Civil. Dos generales, siendo el superior, Del Castillo, correa de transmisión de un Gobierno empeñado en acabar con Isabel Díaz Ayuso.

El falangista García Carrés reprochaba por teléfono al periodista Emilio Romero, uno de los muchísimos, a la izquierda, a la derecha, de dentro y de fuera, que no se sorprendió por el 23-F, por más que quieran vestirlo de instante aislado: "¡Amigo, tú eres un mierda!", a lo que Romero respondía sorprendido: "¿Por qué?". La razón era sencilla para el líder del sindicato vertical: "¡Porque no has creído nunca!". Y Romero, que seguía asistiendo a la toma del Congreso, acotaba: "¡Joder, qué bárbaro… estoy impresionado!".

En esta ocasión un teniente general amenaza hasta con violencia física — "¡Me cago en tu puta madre! ¡Vete a la puta mierda! No te meto dos hostias porque no te tengo aquí delante…"— a su subordinado —por muy poco y con mucho empujón— por no acatar sin rechistar un boicot representativo a la presidenta de la Comunidad de Madrid.

Fernando Mora, general ya en la reserva por la desavenencia, deja bien claro que algunos generales son capaces de cualquier cosa con tal de subir los peldaños de dos en dos. Y si hay instancias superiores que lo ofrecen, siempre habrá clientela para lo que usted mande. La miserable condición humana explica de forma bien sencilla muchos comportamientos que sirven a los que diseñan el mal.

Pero al general Mora hay que sumar más víctimas: el coronel Diego Pérez de los Cobos, el teniente coronel Antonio Balas, el teniente coronel Daniel Baena… Ellos, y tantos otros, empezando por los que se dejan la vida a diario por la seguridad de los demás, son la Guardia Civil. Otros, como el teniente general Manuel Llamas Fernández o el recientemente conocido Luis del Castillo Ruano y sus superiores en la Dirección General y en el Ministerio del Interior son más bien Guarida civil y política del golpismo instaurado a cámara lenta en España desde el golpe de octubre del 17. Sables y Bastones al servicio de un proceso golpista. ¡Quién nos lo iba a decir!

El Gobierno de Pedro Sánchez ha entrado por la fuerza en todas las Instituciones y ya sólo falta comprobar si tiene alguna facción del Ejército de su parte y contra la Ley. No sería de extrañar viendo la dimensión que está cobrando este asalto. Volviendo a la garante Europa… ¿qué tal ven esta convivencia?

Federico Jiménez Losantos, al concluir la presentación en esRadio de su más reciente podcast "La destrucción masónica del católico Reino de las Dos Sicilias", y aunque no tenga que ver directamente con la deriva actual de España, deja una frase que, además de un lamento, es una advertencia aplicable a todo lo que nos sucede: "¡Lo que puede la mentira!". Sí, "la primera de todas las fuerzas que dirigen el mundo" como dijo Jean François Revel. En España, sin atisbo de duda.

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