
Cuando una mujer encadena estupideces y recibe críticas es "misoginia" … o, más bien, la prueba inequívoca de que el verdadero machismo lo practican a diario algunas influencers hialurónicas que engrosan las nuevas filas de la ya despoblada zeja. Alguien vendrá…
Salta a la actualidad, como paréntesis narcotizante, una nueva polémica emanada de la Ley de Memoria Democrática. Para celebrar (todavía) el medio centenario de la muerte de Franco y hacerla más llevadera a las nuevas generaciones han diseñado una línea de moda cuya marca es Dmocracia, sin la 'e' de España. En principio, pocas cosas parecen menos democráticas que la ropa de Estado, paso previo a la uniformidad.
Una tal Marina Rivers, influencer del molde de las Santaolallas, es la imagen contratada para promocionar el invento aunque dicen que no va muy en serio y que sólo servirá para hacer sorteos entre jóvenes comprometidos con su tiempo y nuestro dinero. Aun así, la broma ha costado, según dicen, 386.000 euros. Seguro que es mucho más pero, en todo caso, siempre será demasiado.
El primer problema es la propia marca. Para evitar litigios por plagio de mercadillo habría que descartar Fango, demasiado parecido a la buena. Tampoco sirven Laacosté, con spot de Ábalos a contraluz, o Hermani con una clave de Fa trastocada en €. No quedaría mal, y esquivaría problemas de derechos, Kloa-K, muy underground y reivindicativa. Pero mejor, más minimalista y personal, resulta P.S. En las gorras resilientes y en las sudaderas sostenibles quedaría muy centradito, como el legendario y rentable logo de los New York Yankees. Cualquier cosa menos eso de Dmocracia, que como no la practican no les sale ni escribirla. Lo único acertado es la confesión de que la recortan.
Una tiktoker hablando sobre trucos de maquillaje, tartas de queso o soldadura por plasma es una chica haciendo lo que le da la real gana con su tiempo, y si gana dinero, mejor para ella. Si no gustas, pues a otra cosa, que hay oferta de sobra en el infinito internet. Pero una tiktoker del Estado ya no es lo mismo porque, poco o mucho, se lleva mi dinero sin necesidad. Así que hay que poner la lupa a riesgo de caer en las redes de su misoginia.
Dice la musa: "Mis ideas simplemente son los derechos humanos, la dignidad de las personas y la redistribución de la riqueza". Los derechos humanos no son ideas, son derechos humanos, como la "dignidad de las personas". Busque rastro de ello en paraísos de referencia como Cuba, Venezuela, China o Rusia y quizá cambie a ideas verdaderas con sus consecuencias y todo. "Redistribución de la riqueza", dice la Rivers. ¡Será entre los socialistas! Y ni eso, que se engañan en cuanto pueden.
Sería interesante saber qué opinan Los Ángeles de Pedro's Secret sobre la corrupción. Con ropa del Estado o vestidas de arlequín podrían aclararnos qué les parece que todo un Gobierno esté implicado en mordidas procedentes de rescates a empresas que no merecían ser rescatadas. O que hubiera ministros que se quedaran con abultados márgenes derivados de la compra de mascarillas de mala calidad. Y que con parte de ese dinero algunos se fueran de putas en un día en el que posiblemente murieran unas mil personas asfixiadas por una neumonía bilateral o por un fallo multiorgánico súbito provocado por un virus del que no sabíamos nada.
Los ventipocos mal llevados se pasan rápido, la maldad de los que las reclutan para estos engaños es infinita.
Más. ¿Qué opinan las rivers y hasta las santaolallas sobre las orgías de pago? ¿Es misógino plantear si prefieres a la rumana o a la colombiana y contestar que para qué vamos a discutir si puedes traerme "a las dos" … o es sólo redistribución del vicio? ¿Qué les parece a las tiktokers de cuarto turno el negocio de las saunas con menores? ¿Cuántas chistorras ha costado, mordidas incluidas, la campaña pública del outfit sociata? ¿Qué tiktok se puede grabar si se te acerca un alto cargo de La Moncloa y nonato secretario de organización del PSOE con la bragueta bajada y la memoria intacta?
Siempre ha habido animadores oficiales del Gobierno pero entre la uniformidad sanchista y los de la zeja hay trecho. Los subvencionados de antaño tenían su carrera hecha con todos los gobiernos y regímenes y, más allá de sus ideas, una incuestionable valía artística, aunque algunos pretendieran elevarla a talla intelectual. Pero el santaolallismo, también practicado ahora por los del chándal oficial, se limita a denunciar que les destapen su ineptitud: "quieren callarme", lamenta Rivers. Como si dijeran algo digno de ser censurado.
Otra "creadora", Sara Fructuoso, también forma parte del comando textil que argumenta el antifranquismo en clave de moda, que es en lo que ha quedado. Los derechos son como la ropa, viene a decir: "Nuestros derechos están ahí cada día, igual que las prendas que elegimos para vestirnos". Claro, se compran y se venden. Uno de esos derechos mercantilizado es el de voto, y también gracias a Ley de Memoria Democrática de la que emana la Ley de Nietos enmendada ilegalmente a través de una instrucción por Sofía Puente, la hermana del ministro Puente, porque ella lo vale. Si me das un voto te pongo el derecho.
"Nuestros derechos están ahí", esperando a que cada cual abra su armario a ver cuál se pone hoy. Qué mal te queda ese derecho. Sí, voy a retocarlo para que me siente mejor. ¿Hay tallas grandes en derechos? ¿Y derechos para vender que ya no te pones? ¿Hay derechos usados, de segunda mano, de ocasión? ¿Y falsificaciones de derechos? Igual hay hasta un mercado negro, eso seguro.
La campaña de moda maoísta lleva también música y un temita titulado "Eres demócrata y no lo sabes" … La frase tiene mucha molla. No sabes que eres demócrata porque no hay forma de saber si queda democracia para usar: el Fiscal general está condenado, no hay separación de poderes más que por empeño personal de algunos a los que se persigue, te investiga Hacienda si sales indómito y lo manda publicar si, además, eres familia de algún político de la oposición. O te clavan un delito de diseño en el extranjero para escarnio público de la derechona. Pero eres demócrata aunque casi nada en tu entorno te lo revele. ¿Eres demócrata? Bueno, un poco, pero autodidacta.
Y el problema es que ellos no son demócratas y lo saben de sobra. Julio Iglesias lo diría con más gracia, regalándonos su amplia sonrisa y señalando con el dedo: ¡Eres un dictador corrupto… y lo sabes!
P.S. Almería sufre un incendio con alto coste en vidas. Lo urgente es sofocarlo y dar respuesta rápida a las necesidades de los más afectados como parece que está sucediendo. Después habrá que afrontar de una vez por todas la forma más seria de prevenir los incendios en España. Urge vertebrar el agua, las emergencias y la limpieza (y aprovechamiento) de los montes. Descansen en Paz los muertos en Los Gallardos.

