L D (EFE)
Peña, vencedor de la general en la pasada edición, ha invertido en los 162 kilómetros entre Cartagena y el alto de La Santa/Totana un tiempo de cuatro horas, 14 minutos y 3 segundos, a una media de 39,4 kilómetros por hora. En el mismo tiempo llegaba el checo Jan Hruska (ONCE-Eroski), mientras que el líder Javier Pascual Llorente necesitaba medio minuto más. Ahora en la general Hruska se queda a once segundos y el también español Haimar Zubeldia a doce. La etapa ha sido espectacular por la batalla y las diferentes tácticas empleadas por los equipos que aspiran al podio final, especialmente por parte de los componentes de los conjuntos Rabobank, ONCE-Eroski y Euskaltel Euskadi que, durante muchas fase de la etapa, pusieron contra las cuerdas al Kelme Costa Blanca de Pascual Llorente. Los alicantinos lograron salvar los muebles al mantener a Pascual Llorente al frente de la clasificación, aunque lo pasaron peor de lo esperado y dejan la carrera abierta, pues aunque el corredor español se defiende bien contra el reloj, el checo Hruska es un especialista y por ello los once segundos de renta que tiene el español para afrontar los 13 últimos kilómetros es posible que no sean suficientes.
La jornada ha sido una especie de calco de lo sucedido en las anteriores, pues tuvo un comienzo explosivo con numerosos tirones que obligaron al Kelme Costa Blanca a trabajar antes de lo que tenían previsto. Numerosos intentos de escapada que no llegaron a ninguna parte debido al trabajo realizado por Pascual Llorente y los suyos, pues la jornada era complicada debido a los cinco altos de montaña; a los tres pasos por el alto de la Santa, lugar donde estaba la línea de meta y los dos por el conocido Collado Bermejo, de primera categoría. Los momentos más complicados para los componentes del Kelme llegaron a mitad de carrera, cuando se fueron el español Joaquín López (Paternina) y el danés Michael Rusmussen (Rabobank), dos corredores bien situados en la general, pues el segundo tan sólo se encontraba a 52 segundos del líder.
Fueron los que abrieron la caja de los truenos en el pelotón donde Kelme Costa Blanca trató de poner calma, pues otros equipos con corredores bien situados en la general, como el Euskaltel con Zubeldia, el iBanesto.com con Gutiérrez y Piepoli, el Telekom con Evans y el US Postal de Armstrong y Peña, no dudaron en avivar el ritmo para intentar coger en algún renuncio a los pupilos de Vicente Belda. En la parte final de la jornada los más activos fueron los componentes del Rabobank, pues lograron meter a dos de sus corredores en la fuga que resultó ser la buena. Se fueron el holandés Addy Engels y el estadounidense Levi Leipheimer además de Hruska y Peña. Una perfecta sincronización entre los cuatro hizo que abrieran un hueco de casi minuto y medio a diez kilómetros de meta convirtiendo a Engels en virtual líder de la carrera. Afortundamente para el Kelme su líder se recuperó del desfallecimiento que había sufrido en el segundo paso por el alto de Collado Bermejo y lograba salvar la camiseta de primero en la general.
Este domingo se disputará la quinta y última etapa, una contrarreloj individual de 13 kilómetros, que tendrá por escenario un circuito urbano de la capital murciana.
La jornada ha sido una especie de calco de lo sucedido en las anteriores, pues tuvo un comienzo explosivo con numerosos tirones que obligaron al Kelme Costa Blanca a trabajar antes de lo que tenían previsto. Numerosos intentos de escapada que no llegaron a ninguna parte debido al trabajo realizado por Pascual Llorente y los suyos, pues la jornada era complicada debido a los cinco altos de montaña; a los tres pasos por el alto de la Santa, lugar donde estaba la línea de meta y los dos por el conocido Collado Bermejo, de primera categoría. Los momentos más complicados para los componentes del Kelme llegaron a mitad de carrera, cuando se fueron el español Joaquín López (Paternina) y el danés Michael Rusmussen (Rabobank), dos corredores bien situados en la general, pues el segundo tan sólo se encontraba a 52 segundos del líder.
Fueron los que abrieron la caja de los truenos en el pelotón donde Kelme Costa Blanca trató de poner calma, pues otros equipos con corredores bien situados en la general, como el Euskaltel con Zubeldia, el iBanesto.com con Gutiérrez y Piepoli, el Telekom con Evans y el US Postal de Armstrong y Peña, no dudaron en avivar el ritmo para intentar coger en algún renuncio a los pupilos de Vicente Belda. En la parte final de la jornada los más activos fueron los componentes del Rabobank, pues lograron meter a dos de sus corredores en la fuga que resultó ser la buena. Se fueron el holandés Addy Engels y el estadounidense Levi Leipheimer además de Hruska y Peña. Una perfecta sincronización entre los cuatro hizo que abrieran un hueco de casi minuto y medio a diez kilómetros de meta convirtiendo a Engels en virtual líder de la carrera. Afortundamente para el Kelme su líder se recuperó del desfallecimiento que había sufrido en el segundo paso por el alto de Collado Bermejo y lograba salvar la camiseta de primero en la general.
Este domingo se disputará la quinta y última etapa, una contrarreloj individual de 13 kilómetros, que tendrá por escenario un circuito urbano de la capital murciana.
