L D (Agencias)
Esto provocó una de las peores crisis del fútbol británico, pues Sven Goran Eriksson, seleccionador inglés, no convocó al jugador y el resto de internacionales amenazaron con la huelga en la jornada previa al decisivo Turquía-Inglaterra de clasificación para la Eurocopa.
Ferdinand, que estuvo acompañado por el abogado del Manchester, Gordon Taylor, aseguraba que todo se debió a un olvido. "He dado una explicación completa y detallada de por qué falté al control el pasado 23 de septiembre. Mi declaración incluye las razones por las que no pude atender a la prueba y a mis intentos de rectificar esa situación con una prueba en el mimso día", declaraba el internacional.
Según el comunicado, el futbolista ha hecho hincapié ante la FA en el hecho de que se había distraído el día del control porque estaba en pleno traslado. Además, Rio Ferdinand se sometió 36 horas después a otro control, que resultó negativo. La federación inglesa, que escuchó las declaraciones de Ferdinand durante dos horas en Manchester, deberá decidir si éste faltó de forma voluntaria o no a dicho control antidopaje. De esta forma, si el organismo británico decide que el jugador no se presentó de forma voluntaria, podría sancionarlo con una suspensión de dos años como máximo.
Debido a la posible sanción que recaerá sobre el jugador del Manchester, Rio Ferdinand no fue convocado con la selección inglesa para el encuentro ante Turquía por órdenes de la FA, lo que provocó el enfado por parte de los internacionales que amenazaron con ir a la huelga y no tomar parte de ese decisivo encuentro.
Ferdinand, que estuvo acompañado por el abogado del Manchester, Gordon Taylor, aseguraba que todo se debió a un olvido. "He dado una explicación completa y detallada de por qué falté al control el pasado 23 de septiembre. Mi declaración incluye las razones por las que no pude atender a la prueba y a mis intentos de rectificar esa situación con una prueba en el mimso día", declaraba el internacional.
Según el comunicado, el futbolista ha hecho hincapié ante la FA en el hecho de que se había distraído el día del control porque estaba en pleno traslado. Además, Rio Ferdinand se sometió 36 horas después a otro control, que resultó negativo. La federación inglesa, que escuchó las declaraciones de Ferdinand durante dos horas en Manchester, deberá decidir si éste faltó de forma voluntaria o no a dicho control antidopaje. De esta forma, si el organismo británico decide que el jugador no se presentó de forma voluntaria, podría sancionarlo con una suspensión de dos años como máximo.
Debido a la posible sanción que recaerá sobre el jugador del Manchester, Rio Ferdinand no fue convocado con la selección inglesa para el encuentro ante Turquía por órdenes de la FA, lo que provocó el enfado por parte de los internacionales que amenazaron con ir a la huelga y no tomar parte de ese decisivo encuentro.
