Los jugadores ya habían expresado en Sudáfrica su intención de renunciar a las primas pero ante las informaciones aparecidas recientemente sobre el posible cobro de algunas partidas confirmaron que no percibirán ninguna. "Los jugadores confirman el compromiso adquirido durante el pasado Mundial de renunciar a las primas de toda naturaleza ligadas al periodo de los partidos de preparación y de la fase final de Sudáfrica", ha indicado el presidente de la FFF, Fernand Duchaussoy, en declaraciones recogidas por la web de L'Équipe.
El monto de esas primas era de unos 130.000 euros por jugador, unos 3 millones de euros en total.
La aclaración se produce después de que la prensa francesa informara de que los jugadores se negaron a firmar el documento de renuncia a las primas. Los internacionales no rubricaron el papel porque suponía la renuncia a las sumas a las que tenían derecho por el conjunto de la temporada 2009/2010. Muchos internacionales consideraban injusto tener que renunciar a esos emolumentos, aunque no a los que correspondían directa o indirectamente con el Mundial de Sudáfrica.
El presidente de la FFF agregó que los 3 millones de euros irán destinados a financiar el fútbol aficionado. La decisión de renunciar al cobro de las primas fue anunciada por el entonces capitán del equipo Patrice Evra al día siguiente del último encuentro de los bleus en Sudáfrica.
"Vamos a renunciar a todas las primas, no aceptaremos ni un céntimo", afirmó entonces el jugador del Manchester United en medio del bochorno protagonizado por su equipo en la competición.
Francia se marchó de Sudáfrica con una imagen muy deteriorada, sin haber ganado ningún punto y con constantes enfrentamientos de los jugadores con el entrenador Raymond Domenech.
