
La llegada de Álvaro Arbeloa al banquillo del Real Madrid ha supuesto un giro radical en la dinámica del conjunto blanco. En su editorial en El Primer Palo, Juanma Rodríguez ha analizado las claves de esta metamorfosis, rechazando tanto el discurso del cambio físico milagroso como el de la simple confianza. Para el periodista, la clave reside en una gestión deportiva basada en la lógica y el orden táctico: "La terapia que ha aplicado Arbeloa es la del simple y sencillo sentido común". Según Juanma, el equipo ha pasado de "charlas filosóficas" estériles en el campo a funcionar como una unidad coordinada.
La revolución de la normalidad: cada uno en su sitio
Uno de los puntos más críticos que destaca Juanma Rodríguez es la recuperación de la jerarquía táctica. Bajo el mando de Arbeloa, los futbolistas han dejado de corregirse con "caritas" para centrarse en sus funciones específicas. "El Real Madrid ataca y defiende como si de un acordeón se tratara... al unísono", explica. Esta coordinación hace que los jugadores parezcan correr más cuando, en realidad, se cansan menos al estar mejor posicionados.
Juanma subraya que Arbeloa ha sabido identificar la materia prima de la que dispone:
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Verticalidad absoluta: Con velocistas como Vinicius, Mbappé y Rodrygo, el técnico ha priorizado atacar los espacios en lugar de desgastar a sus estrellas persiguiendo defensas.
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Bellingham y Guler: El inglés vuelve a ser peligroso "más cerca del área", mientras que el joven turco recibe la confianza necesaria para dar el último pase.
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Camavinga: Se le exige lo que mejor sabe hacer, que es "romper líneas".
El blindaje a Vinicius y el "método Molowny"
Un factor determinante en este nuevo Madrid es la gestión emocional de las estrellas, especialmente de Vinicius. Juanma Rodríguez revela el mensaje directo del técnico al brasileño: "Vini, no depende de que te salga o no te salga; conmigo vas a jugar siempre". Este blindaje busca eliminar el miedo al error y potenciar la creatividad de un jugador que estaba "al borde de un ataque de nervios".
Esta filosofía recuerda a la de Luis Molowny, figura histórica que Rodríguez rescata para ilustrar el éxito de la sencillez. "A veces infravaloramos la normalidad... para jugar tienen que divertirse". El análisis concluye que Arbeloa ha logrado en diez días lo que el anterior entrenador no supo o no quiso explorar durante cuatro meses, marcados por lo que Juanma Rodríguez califica como una "deificación" excesiva del técnico saliente.
Crítica al "blindaje mediático" de Xabi Alonso
El editorial también ha dejado espacio para la crítica al entorno periodístico, comparando el fenómeno de Xabi Alonso con éxitos literarios "prefabricados". Juanma denuncia un trato de favor hacia ciertos perfiles de entrenadores: "Desde el primer día, Alonso gozó de ese blindaje mediático del privilegio que solo tienen unos pocos de acertar siempre". Frente a ese modelo, reivindica el "poder transformador de la sensatez" que está demostrando Arbeloa a pesar de haber tenido, según sus palabras, el recibimiento más hostil que se recuerda en el fútbol español.


