
Xavi Hernández no será seleccionador de Marruecos. Al menos, no de momento. La Real Federación Marroquí de Fútbol (FRMF) ha tenido que salir al paso de los rumores y desmentir la salida de Walid Regragui, quien continuará al frente del combinado nacional con vistas a la Copa Mundial de la FIFA de 2026.
Las especulaciones habían ganado fuerza en las últimas semanas, especialmente tras la decepción en la Copa Africana de Naciones, donde el equipo quedó marcado por la derrota en la final ante la Selección de Senegal. El desgaste competitivo y la presión mediática alimentaron versiones sobre una posible dimisión del técnico.
Comunicado oficial y continuidad
— FRMF (@FRMFOFFICIEL) February 24, 2026
La federación fue clara en su mensaje: Regragui mantiene plenamente su cargo y liderará la preparación del equipo para el Mundial que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. La FRMF subrayó su confianza en el cuerpo técnico y recalcó que los rumores no alteran la planificación deportiva.
Con ello, se esfuma la posibilidad de que Xavi, libre desde su salida del FC Barcelona, asumiera el reto internacional. El técnico de Terrassa había sido vinculado al banquillo marroquí como una opción de prestigio para afrontar la cita mundialista.
Pero no ha sido el único nombre sobre la mesa… De hecho, en las quinielas también apareció Xabi Alonso, aunque sin movimientos concretos. Además, según diversas informaciones, Andrés Iniesta podría estar en conversaciones para ocupar un rol estructural como director deportivo, lo que añadiría un componente español al proyecto federativo.
El legado de Regragui
La continuidad no es menor. Regragui es el técnico que llevó a Marruecos a las semifinales de la Copa Mundial de la FIFA 2022, firmando la mejor actuación de una selección africana en la historia del torneo. Aquel cuarto puesto en Qatar consolidó su figura como símbolo del auge futbolístico del país. Desde entonces, su proyecto ha estado sometido a altas expectativas. La reciente derrota continental reabrió el debate, pero la federación ha optado por blindar al entrenador que cambió la historia de los Leones del Atlas.
A pocos meses del Mundial 2026, Marruecos prioriza cohesión y continuidad. El mensaje es claro: no habrá revolución en el banquillo. Xavi, Xabi o cualquier otro candidato deberán esperar. El combinado magrebí quiere que el impulso de 2022 no sea un espejismo, sino el punto de partida de una etapa sostenida en la élite. Y, de momento, el timón seguirá en las mismas manos.

