L D (EFE)
Sáez ha indicado que con ese símil pretende que "se entienda que este partido no tiene otro resultado que intentar la victoria" y ha subrayado que. aunque los grandes suelen ganar, quiere retirar esa posibilidad de derrota. "Eso hay que anunciarlo, si no lo anuncias muchas veces parece no se está centrado en tema. Quiero todo el mundo centrado en el momento en el que estamos, es una manera de mentalizarnos un poco más para que llegue a todos los rincones del equipo el mensaje", ha dicho en conferencia de prensa. Sáez, quien ha reiterado que la derrota contra Grecia "tiene que servir para todos", ha subrayado que su equipo tiene que concienciarse y poner "la carne en el asador" aunque el rival "sea pequeño", porque, en su opinión, no lo hay.
"Tenemos que pensar que dependemos de nosotros mismos y pensando en eso nuestro único objetivo es ganar, porque si tenemos un descuido sí que podemos complicarnos", señalaba el seleccionador nacional, quien no considera que España esté "en una situación límite". "Es una situación delicada que la tenemos que resolver ganando el partido siguiente y con la mentalidad de que quedamos apeados de una Copa", agregaba el técnico vasco, quien ha resaltado que el "jugador no debe pensar nunca que es un caramelo o un equipo de Segunda B. Lo que hay que pensar es que es un equipo al que hay que ganar, que va a poner dificultades y habrá momentos del partido que se pase mal". "Lo que quisiera para el partido es que los once que van a jugar estuvieran centrados y pensando lo que se celebra, que es muy importante, sin pensar en el contrario", indicaba.
Iñaki Sáez ha señalado que Irlanda del Norte, pese a las estadísticas adversas, es un equipo "que no ha tenido demasiada suerte" en esta fase clasificatoria, porque por lo que ha visto "todos los equipos han tenido dificultad para ganarle". "Es un equipo al que va a costar ganar, porque es un equipo que es fiel a su historia y juega con un sistema determinado que lo conocen perfectamente y no pierden el sitio durante el partido. Luego, como todo, dependerá de la calidad de los jugadores que emplee y de la fortuna", comentaba. Pese a su presunta debilidad, a que lleva diez partidos sin ganar y 882 sin marcar, Sáez no se fía "de nada" porque "hay días que las cosas no salen bien y se pueden complicar", como ocurrió contra Grecia, así que insta de nuevo a sus hombres a que salgan muy centrados y conscientes de que el "objetivo es la victoria y punto". También ha anunciado que han repasado el encuentro del sábado contra Grecia para ver los aciertos, casi todos en la primera media hora del partido, y los errores, como la falta de pegada, la permisividad en el gol griego y la mala ejecución de las acciones a balón parado.
El seleccionador nacional se ha mostrado tranquilo por la presunta presión que tiene su equipo. "Hay que acostumbrarse a ello o dejarlo. Si no hay presión en el futbolista se perdería una de las cosas que tiene el fútbol de diferente. Los jugadores, entrenadores y los equipos tienen que estar acostumbrados a la presión y luego lo tienen que resolver", dice. Sáez expresaba su tranquilidad tras las reacciones recibidas tras el partido de Zaragoza. "Hemos tenido más críticas negativas en algún partido que hemos ganado que en este que hemos perdido. Es normal. A España se le exige como se le debe exigir que esté a la altura de la calidad de los jugadores. Hay objetivos que hay que ganarlos y este era uno de ellos. Lo más importante para el que las recibe las tiene que traducir en éxitos posteriormente. Las críticas son para asimilarlas y sacar provecho de ellas", concluyó.
"Tenemos que pensar que dependemos de nosotros mismos y pensando en eso nuestro único objetivo es ganar, porque si tenemos un descuido sí que podemos complicarnos", señalaba el seleccionador nacional, quien no considera que España esté "en una situación límite". "Es una situación delicada que la tenemos que resolver ganando el partido siguiente y con la mentalidad de que quedamos apeados de una Copa", agregaba el técnico vasco, quien ha resaltado que el "jugador no debe pensar nunca que es un caramelo o un equipo de Segunda B. Lo que hay que pensar es que es un equipo al que hay que ganar, que va a poner dificultades y habrá momentos del partido que se pase mal". "Lo que quisiera para el partido es que los once que van a jugar estuvieran centrados y pensando lo que se celebra, que es muy importante, sin pensar en el contrario", indicaba.
Iñaki Sáez ha señalado que Irlanda del Norte, pese a las estadísticas adversas, es un equipo "que no ha tenido demasiada suerte" en esta fase clasificatoria, porque por lo que ha visto "todos los equipos han tenido dificultad para ganarle". "Es un equipo al que va a costar ganar, porque es un equipo que es fiel a su historia y juega con un sistema determinado que lo conocen perfectamente y no pierden el sitio durante el partido. Luego, como todo, dependerá de la calidad de los jugadores que emplee y de la fortuna", comentaba. Pese a su presunta debilidad, a que lleva diez partidos sin ganar y 882 sin marcar, Sáez no se fía "de nada" porque "hay días que las cosas no salen bien y se pueden complicar", como ocurrió contra Grecia, así que insta de nuevo a sus hombres a que salgan muy centrados y conscientes de que el "objetivo es la victoria y punto". También ha anunciado que han repasado el encuentro del sábado contra Grecia para ver los aciertos, casi todos en la primera media hora del partido, y los errores, como la falta de pegada, la permisividad en el gol griego y la mala ejecución de las acciones a balón parado.
El seleccionador nacional se ha mostrado tranquilo por la presunta presión que tiene su equipo. "Hay que acostumbrarse a ello o dejarlo. Si no hay presión en el futbolista se perdería una de las cosas que tiene el fútbol de diferente. Los jugadores, entrenadores y los equipos tienen que estar acostumbrados a la presión y luego lo tienen que resolver", dice. Sáez expresaba su tranquilidad tras las reacciones recibidas tras el partido de Zaragoza. "Hemos tenido más críticas negativas en algún partido que hemos ganado que en este que hemos perdido. Es normal. A España se le exige como se le debe exigir que esté a la altura de la calidad de los jugadores. Hay objetivos que hay que ganarlos y este era uno de ellos. Lo más importante para el que las recibe las tiene que traducir en éxitos posteriormente. Las críticas son para asimilarlas y sacar provecho de ellas", concluyó.
