
L D (EFE)
El técnico blanquiazul considera que sus pupilos han contraído "méritos" suficientes en las últimas temporadas como para estar presentes en la próxima edición de la Liga de Campeones, pero es consciente de que el Deportivo se lo "juega todo" en el terreno de juego en una eliminatoria de 180 minutos.
"Nos estamos jugando todo el buen hacer del año pasado y merecemos jugar por quinta vez consecutiva en la Liga de Campeones, pero por muchos méritos que hayas hecho, luego te lo juegas a un partido, y por eso no vas tranquilo, porque puede haber una expulsión, un día malo, un error que te impida conseguir el objetivo", afirma el entrenador irunés.
Pese a que el Shelbourne es un rival de entidad inferior a la del Deportivo, Irureta lo estima "peligroso, no porque sea un equipo desconocido, sino también porque está muy motivado, ya que ha pasado las dos eliminatorias anteriores y sería el primer equipo irlandés en la Liga de Campeones". "No hay enemigo pequeño, así que tenemos que tener la humildad suficiente, y ganarlo en el campo porque, si no, lo pasaremos mal ya que nadie gana por decreto", añade Irureta.
Aunque considera que la eliminatoria no quedará resuelta en el partido de ida, ha advertido de que sus jugadores "todavía" no están "plenos físicamente", pese a que llegarán a la cita con 48 sesiones, más que las que habían realizado la temporada pasada cuando se enfrentaron al Rosenborg. El técnico cree que "no se tiene en cuenta el hecho de que el Shelbourne lleva más de veinte jornadas disputadas", y afirma que "es un desfase muy grande" comparado con la situación de los deportivistas, ya que la Liga española no comienza hasta finales de mes. En este sentido, cree que el mejor estado físico de los irlandeses "iguala la supuesta superioridad técnica" de los gallegos, y recordó lo sucedido en la Eurocopa de Portugal, en la que Grecia, "un equipo modesto, pero fuerte físicamente", se impuso a los anfitriones.
Destaca que el Shelbourne, al que vio en el último partido de casa, es un rival "que juega bien al fútbol y que tiene mucha ilusión". Por último, comenta que le "da un poco de pena" la escasez de aficionados que se desplazan con el equipo a Irlanda, porque piensa que debería "ir más gente a apoyar al equipo". Una de las razones es, para el técnico, que el deportivismo está "comiendo demasiado jamón", en alusión a los éxitos del equipo en las últimas temporadas.
"Nos estamos jugando todo el buen hacer del año pasado y merecemos jugar por quinta vez consecutiva en la Liga de Campeones, pero por muchos méritos que hayas hecho, luego te lo juegas a un partido, y por eso no vas tranquilo, porque puede haber una expulsión, un día malo, un error que te impida conseguir el objetivo", afirma el entrenador irunés.
Pese a que el Shelbourne es un rival de entidad inferior a la del Deportivo, Irureta lo estima "peligroso, no porque sea un equipo desconocido, sino también porque está muy motivado, ya que ha pasado las dos eliminatorias anteriores y sería el primer equipo irlandés en la Liga de Campeones". "No hay enemigo pequeño, así que tenemos que tener la humildad suficiente, y ganarlo en el campo porque, si no, lo pasaremos mal ya que nadie gana por decreto", añade Irureta.
Aunque considera que la eliminatoria no quedará resuelta en el partido de ida, ha advertido de que sus jugadores "todavía" no están "plenos físicamente", pese a que llegarán a la cita con 48 sesiones, más que las que habían realizado la temporada pasada cuando se enfrentaron al Rosenborg. El técnico cree que "no se tiene en cuenta el hecho de que el Shelbourne lleva más de veinte jornadas disputadas", y afirma que "es un desfase muy grande" comparado con la situación de los deportivistas, ya que la Liga española no comienza hasta finales de mes. En este sentido, cree que el mejor estado físico de los irlandeses "iguala la supuesta superioridad técnica" de los gallegos, y recordó lo sucedido en la Eurocopa de Portugal, en la que Grecia, "un equipo modesto, pero fuerte físicamente", se impuso a los anfitriones.
Destaca que el Shelbourne, al que vio en el último partido de casa, es un rival "que juega bien al fútbol y que tiene mucha ilusión". Por último, comenta que le "da un poco de pena" la escasez de aficionados que se desplazan con el equipo a Irlanda, porque piensa que debería "ir más gente a apoyar al equipo". Una de las razones es, para el técnico, que el deportivismo está "comiendo demasiado jamón", en alusión a los éxitos del equipo en las últimas temporadas.
