L D (EFE) La raqueta de San Petersburgo, de veinte años, ha arrollado a Mauresmi para alcanzar su primera final esta temporada. Ha sido el reencuentro del mejor tenis de la rusa, que se ganó el respeto entre la elite del circuito hace dos temporadas al adjudicarse el Abierto de Estados Unidos en un año pletórico para el tenis de su país.
Ese curso se había apuntado los éxitos también en Eastbourne y Bali, que añadió a los logrados dos antes en Helsinki y Bali. Llegó a ser la cuarta jugadora del ránking. En 2004 su juego decayó. Terminó el año sin triunfos que añadir a su historial y descendió en la clasificación mundial. Rindió al margen de su talento. El que ha evidenciado ante la número uno.
Mauresmo, con 22 títulos a sus espaldas aunque sólo un Grand Slam, el ganado esta edición en el Abierto de Australia, nunca hizo sudar a la rusa, siendo incapaz de romper el servicio de Kuznetsova en todo el partido. La jugadora de San Petersburgo ha tomado la medida a la francesa. Después de tres derrotas seguidas e inapelables en los precedentes, todos en 2004, Kuznetsova esperó a comienzos de este año, el pasado mes de enero en Dubai. Ahora ha repetido en Miami, donde ya está en su primera final de la temporada.
