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La polémica del Celta - Real Madrid: dantesco arbitraje de Díaz de Mera

La actuación del trencilla en Balaídos fue terrorífica y consiguió algo realmente complicado: desquiciar a ambos equipos.

La actuación del trencilla en Balaídos fue terrorífica y consiguió algo realmente complicado: desquiciar a ambos equipos.
Díaz de Mera firmó una arbitraje terrorífico en Balaídos | EFE

El Celta – Real Madrid fue un partido que tuvo de todo. Alternativas en el juego, en el marcador, goles (1-2 ganó el Madrid en Balaídos), un tanto final de Fede Valverde de rebote que da vida a los de Arbeloa... y también mucha polémica.

El trencilla elegido para el encuentro, en un principio, fue el murciano José María Sánchez Martínez —más conocido como ‘Manolete’—. Un árbitro de una gran experiencia y que está considerado —dentro del lamentable nivel del colectivo arbitral español— uno de los mejores. Pues bien, Sánchez Martínez se vio obligado por la decisión de la RFEF de irse a Grecia a arbitrar un PAOK-Olympiakos por petición de la liga griega y fue sustituido por el ínclito Díaz de Mera.

Su arbitraje fue nefasto. Sin nivel alguno. Dejando a un lado las jugadas polémicas que entraremos ahora a valorar, su criterio de faltas, de tarjetas amarillas fue terrible. Sin sentido alguno. Desquiciando a ambos equipos.

Las jugadas más polémicas

Tuvo varias jugadas marcadas en rojo en cuanto a polémica se refiere el partido de este viernes en Balaídos. La primera nada más empezar.

Díaz de Mera y el VAR —donde a los mandos se encontraba Pulido Santana— decidieron no intervenir en esta acción de Jutglá sobre Tchouaméni.

De manera fortuita y tras intentar jugar el balón los tacos del delantero catalán impactan en la rodilla del francés. Una jugada que sin VAR y lejos del fútbol moderno se quedaría en falta y amarilla pero que hoy en día es una tarjeta roja de manual por lo que el Celta se hubiera quedado con uno menos al minuto de juego.

La siguiente acción es un empujón sobre Vinicius en la mejor ocasión del Real Madrid. El brasileño recibe un pase a la espalda de la zaga olívica de Trent y cuando va a disparar Javi Rodríguez le empuja lo justo con las dos manos para desequilibrarle. El brasileño consigue rematar y el balón se estrella en la madera. El colegiado y el VAR consideran que no es con fuerza excesiva como para pitar penalti.

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El Madrid pidió penalti y expulsión al ser el último hombre y no tener intención alguna de jugar el balón.

El primer gol del Real Madrid de Tchouaméni viene precedido de un error, uno más en el partido, de apreciación del trencilla que, al parecer, pita saque de esquina cuando era saque de puerta.

La siguiente jugada fue el área de Courtois. Williot, una pesadilla para la zaga del Real Madrid, puso a prueba al meta belga y en el rechace, cuando iba a pelear por el balón, cae ante Tchouaméni y Rüdiger. Los olívicos reclaman que el sueco es arrollado y recibe un clarísimo pisotón en el tobillo.

El Madrid reclamó un penalti sobre Arda Güler:

Mingueza en su intento por despejar el esférico toca la bota del turco que cae al césped con efecto retardado.

Otra acción muy polémica fue la flagrante mano de Jutglá dentro del área en una disputa con Tchouaméni.

El VAR llama a Díaz de Mera que considera suficiente el empujón de Palacios sobre Ilaix previo a la mano del delantero catalán por lo que el colegiado señala falta en ataque.

El Madrid pidió penalti al considerar que el empujón previo no se produce en el radio de acción de la jugada.

La última jugada polémica del partido es la acción que origina la pérdida del Celta en el gol de Fede Valverde. Fer López cae ante la presión de Manuel Ángel que puntea el balón. Luego con la otra pierna derriba al jugador cedido por los Wolves. Díaz de Mera decidió no pitar falta y en la revisión el VAR le da la razón y el gol sube al marcador.

La actuación de Díaz de Mera, lastimosa, consiguió sacar de quicio a ambos equipos y deja una vez más a la altura del betún el nivel arbitral español.

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