
Casi cada semana tenemos una polémica en el mundo del deporte con la inclusión o no de transexuales en categorías femeninas. Al revés no suele pasar, es la realidad. Ahora la polémica nos lleva a Inglaterra donde el Abierto de dardos inglés no ha permitido la participación de una jugadora trans, Samantha Lewis.
La deportista de 28 años de edad conoció la decisión a través de las redes sociales y se mostró sorprendida porque en el caso de los dardos no hay una diferencia tan evidente como sí la hay en atletismo o natación, modalidades en las que ya hemos visto problemas de este tipo por las lógicas diferencias físicas a la hora de competir.
"Cuando por fin tenía la oportunidad de jugar, me dicen que no me lo permiten por mi identidad de género. Me ha destrozado porque yo no siento que tenga ventaja sobre las mujeres que dan a luz de forma natural. En los dardos todo tiene que ver con las horas de práctica que le dedicas", comentó Lewis.
Samantha añadió que los dardos no tienen esa clara diferencia de físico: "Es un deporte de habilidad. Usas el brazo para lanzar el dardo a la diana, pero no se trata de fuerza sino de habilidad y precisión para alcanzar un blanco tan exacto".
A pesar de las quejas de Samantha, la decisión sobre este tipo de cuestiones ya se trató hace meses, concretamente en abril y por Organización de Dardos de Inglaterra: "Incluir a mujeres que no tienen el mismo género de nacimiento en las competiciones femeninas podría en última instancia provocar la desaparición de nuestro deporte femenino".