
L D (EFE)
Morientes fue el protagonista del partido de ida contra el Wisla. "He saldado mi deuda con el Real Madrid", decía tras marcar los dos goles del partido que prácticamente dan el billete a la Liga de Campeones al equipo blanco, recordando lo ocurrido el año pasado en el enfrentamiento contra el Mónaco.
Ahora, El Moro , tras un año de asueto, volverá a jugar ante la que ha sido su afición tantos años, de nuevo, con la camiseta blanca. "Siempre me he sentido querido por la afición del Real Madrid. Lo del año pasado fue un hasta luego y ahora si juego el encuentro será más o menos igual. Hoy he vuelto a pisar el Bernabéu sin sensaciones raras. Lo raro fue jugar con otro equipo. Me sentí muy querido por la afición en un año muy especial en el que parecía que salía por la puerta de atrás y acabó siendo", afirma.
El delantero madridista destaca la fuerte competencia por jugar en la delantera con Raúl González, el inglés Michael Owen y el brasileño Ronaldo Nazario, pero recuerda la importancia del equipo. "El objetivo es trabajar para el equipo. Ni me siento titular ni reserva. Tengo las ideas muy claras y la participación de todos será muy importante. El problema será para el entrenador", señala.
Sobre el partido contra el Wisla, Morientes espera que todo el equipo mantenga la concentración necesaria ante un rival de menor calidad y que llega al Bernabéu sin nada que perder. "Todos tenemos temor a que nos remonte un equipo que no tiene nada que perder, pero todo hace indicar que el Real Madrid debe pasar sin problemas. Hay que esperar pero si ponemos el espíritu que hay que poner espero que pasemos y no sea un partido trampa. Jugamos en casa y no podemos defraudar a nadie", analiza. "En calidad estamos por encima del Wisla, pero estos encuentros no motivan como una semifinal de la Copa de Europa. Eso sí, es el partido más importante de comienzo de temporada que nos da acceso a una gran competición", concluyó.
Ahora, El Moro , tras un año de asueto, volverá a jugar ante la que ha sido su afición tantos años, de nuevo, con la camiseta blanca. "Siempre me he sentido querido por la afición del Real Madrid. Lo del año pasado fue un hasta luego y ahora si juego el encuentro será más o menos igual. Hoy he vuelto a pisar el Bernabéu sin sensaciones raras. Lo raro fue jugar con otro equipo. Me sentí muy querido por la afición en un año muy especial en el que parecía que salía por la puerta de atrás y acabó siendo", afirma.
El delantero madridista destaca la fuerte competencia por jugar en la delantera con Raúl González, el inglés Michael Owen y el brasileño Ronaldo Nazario, pero recuerda la importancia del equipo. "El objetivo es trabajar para el equipo. Ni me siento titular ni reserva. Tengo las ideas muy claras y la participación de todos será muy importante. El problema será para el entrenador", señala.
Sobre el partido contra el Wisla, Morientes espera que todo el equipo mantenga la concentración necesaria ante un rival de menor calidad y que llega al Bernabéu sin nada que perder. "Todos tenemos temor a que nos remonte un equipo que no tiene nada que perder, pero todo hace indicar que el Real Madrid debe pasar sin problemas. Hay que esperar pero si ponemos el espíritu que hay que poner espero que pasemos y no sea un partido trampa. Jugamos en casa y no podemos defraudar a nadie", analiza. "En calidad estamos por encima del Wisla, pero estos encuentros no motivan como una semifinal de la Copa de Europa. Eso sí, es el partido más importante de comienzo de temporada que nos da acceso a una gran competición", concluyó.
