
Lo que durante meses fue un rumor incómodo en el paddock de MotoGP empieza a tomar forma de realidad. Pecco Bagnaia y Ducati caminan hacia el final de su relación, una historia que llevó a la fábrica de Borgo Panigale a lo más alto en 2022 y 2023, pero que hoy atraviesa su momento más frío… Tanto que el propio piloto italiano ya no esquiva la cuestión y asume que su futuro pasa por explorar nuevos caminos.
El detonante ha sido un 2025 muy por debajo de las expectativas y un gran año de su compañero, Marc Márquez. Recordemos que la temporada pasada Bagnaia terminó quinto en el Mundial, lejos de la lucha por el título, mientras Marc Márquez dominaba con autoridad sobre la GP25. El cambio de jerarquías dentro del box ha sido evidente y Ducati ya habría movido ficha pensando en el futuro, con Pedro Acosta como principal candidato a acompañar a Márquez en el equipo oficial.
"Tengo muchas oportunidades"
Con ese escenario, Bagnaia ha empezado a actuar… de hecho, el piloto italiano reconoce que su teléfono no deja de sonar y que mantiene conversaciones avanzadas con otras marcas de cara al mundial 2027. Yamaha y Aprilia aparecen como las opciones más sólidas para un piloto que no quiere quedarse fuera del gran baile del mercado.
"Sobre la mesa tengo grandes oportunidades y decidiré muy pronto", ha reconocido sin rodeos. Un mensaje claro: ya no espera a Ducati y quiere cerrar su futuro cuanto antes para centrarse únicamente en rendir en pista. Además, en un mercado tan volátil como el de MotoGP, quedarse parado puede salir caro, incluso para un bicampeón del mundo.
Bagnaia también ha dejado una reflexión que retrata la crudeza del campeonato. "Una temporada como la anterior puede colocarte en el lado equivocado", admite, dejando entrever que los títulos pesan menos cuando los resultados recientes no acompañan.
El rechazo al equipo satélite
Uno de los escenarios que se había puesto sobre la mesa era la posibilidad de seguir ligado a Ducati desde un equipo satélite, como el VR46, manteniendo material oficial. Pero ahí Bagnaia ha sido contundente. No está dispuesto a asumir un rol que se pueda considerar como un paso atrás en su carrera. "Creo que soy un piloto de primera fila", sentenció. "Mis ambiciones deben llevarme siempre a estar delante". El mensaje no deja espacio a interpretaciones: Pecco solo contempla proyectos oficiales en los que pueda ejercer de líder y pelear por el título.
No obstante, mientras el ruido contractual crece, Bagnaia intenta aislarse en la pista. En los test de Sepang dejó sensaciones más positivas que en gran parte de 2025, especialmente en ritmo de carrera. Su simulación de Sprint fue sólida y constante, algo que él mismo valora más que una vuelta rápida aislada. "El año pasado era rápido a una vuelta, pero sufría en el simulacro. Ahora es al revés", explicó, destacando la importancia de la constancia de cara a las primeras carreras del curso.
This is a story of a Sprint simulation…
— Ducati Corse (@ducaticorse) February 5, 2026
In stealth mood! 🥷🤪#ForzaDucati #DucatiLenovoTeam pic.twitter.com/EcVvwfAWef
Mirando a 2026… y más allá
A nivel técnico, el italiano apuesta por la continuidad. Está probando una combinación de piezas de 2025 con algunas evoluciones previstas para 2026, sin asumir riesgos innecesarios. "Si tuviéramos que correr mañana, elegiría esta especificación", aseguró.
Bagnaia cree que 2026 puede ser un año mejor, tanto por sensaciones personales como por el trabajo realizado con la GP26. Pero el horizonte ya va más allá. Todo apunta a que 2027 marcará una nueva etapa en su carrera, lejos de Ducati y con colores distintos. El bicampeón del mundo se enfrenta al momento más delicado de su trayectoria: demostrar que sigue siendo un piloto de primera fila… también fuera de Borgo Panigale.

