En autopista ofrece un gran aplomo, precisión en los apoyos y en la trayectoria marcada. Si entramos en zonas de curvas más de lo mismo, tiene pocos balanceos de la carrocería, la dirección es firme y precisa, frena bien y el cambio tiene muy buen tacto. Es difícil sacarle pegas y cabe destacar que me dio la sensación de ser más ágil que el A4 del que procede.
Entre las unidades probadas encontramos diferencias de confort (la suspensión deportiva es opcional sin coste en la versión Sport) debido principalmente a la diferencia de perfil de los neumáticos y el mayor peso del propulsor Diesel.
Estas diferencias también son apreciables rodando al límite, con llantas de menor diámetro y mayor peso en la parte delantera el Diesel pierde precisión en la trazada con respecto al gasolina. Además, la mejor respuesta del motor Diesel se trasforma en mayores pérdidas de tracción en la salida de las curvas. Pequeñas diferencias que se detectan en una conducción que no es lo normal.
El Exeo es una apuesta segura de Seat, la generación anterior del A4 fue un éxito y un vehículo con un comportamiento ejemplar. El Exeo además consigue ser un poco más ágil y tener un precio muy competitivo.

