
La temporada 2025-2026 de la NBA está planteando uno de los mayores desafíos de la carrera de LeBron James. Tanto que el alero de Los Angeles Lakers, icono absoluto de la liga durante más de dos décadas, se encuentra a un solo partido de ser declarado inelegible para los premios individuales de final de curso debido a la normativa de participación mínima establecida por la NBA.
Debemos recordar que la Liga exige que los jugadores disputen al menos 65 partidos de temporada regular para poder optar a galardones como el MVP, los equipos All-NBA o el Mejor Defensor. Por tanto, LeBron, que ya se ha perdido 17 encuentros, quedaría automáticamente fuera de la carrera si causa baja en uno más.
La alerta se encendió tras su ausencia ante los San Antonio Spurs, apenas un día después de firmar 30 puntos en 33 minutos frente a los Pelicans. Los Lakers anunciaron su baja hora y media antes del partido, alegando problemas físicos relacionados con una artritis en el pie izquierdo y episodios de ciática.
El propio entrenador de los Lakers, JJ Redick, explicó la complejidad del momento que atraviesa su estrella. "Esperábamos que pudiera jugar partidos consecutivos, pero con su físico y en esta racha del calendario es complicado. El problema suele aparecer al despertar al día siguiente", señaló el técnico.
El peso de la edad y el calendario
Recordemos que LeBron, de 41 años ya se perdió los primeros 14 partidos del curso por una ciática que afecta la zona lumbar y la pierna derecha, y aún no ha podido disputar dos encuentros consecutivos desde su regreso. La gestión de cargas se ha convertido en una prioridad absoluta para preservar su salud, incluso a costa de sacrificar objetivos individuales.
Esta situación contrasta con la pasada temporada, en la que disputó 70 partidos, fue elegido para el segundo equipo All-NBA y terminó sexto en la votación al MVP, con promedios de 24,4 puntos, 7,8 rebotes y 8,2 asistencias. Este curso, sus números han descendido a 21,7 puntos, 5,4 rebotes y 6,8 asistencias por partido.
Más que premios: un símbolo de cambio de era
Quedar fuera de la elegibilidad no borraría el impacto de LeBron James en la historia del baloncesto, pero sí marcaría un punto de inflexión simbólico. Tras 21 temporadas consecutivas siendo nombrado en algún equipo All-NBA, el Rey se enfrenta por primera vez a las limitaciones que el tiempo impone incluso a los más grandes.
Para la NBA, el caso de LeBron es un recordatorio del choque entre la normativa moderna —pensada para proteger la competitividad de los premios— y la realidad de las carreras longevas en una liga cada vez más física.
Más allá de los galardones, el foco sigue puesto en el rendimiento colectivo. Los Lakers dependen de LeBron para aspirar a los playoffs, y cada decisión sobre su descanso es un delicado equilibrio entre presente y legado.
La posibilidad de que quede fuera de los premios no certifica el final de su era, pero sí subraya que la transición ya está en marcha. LeBron James continúa desafiando al tiempo, aunque esta vez el rival no viste de corto: es el propio calendario.

