
La jornada en la NBA dejó emociones opuestas. Mientras algunos equipos celebraban triunfos muy necesarios, como unos Lakers liderados por un inspirado Luka Doncic, en Milwaukee se vivía una escena cargada de tensión. Los Bucks atravesaron una de sus noches más incómodas de la temporada, con Giannis Antetokounmpo como protagonista absoluto dentro y fuera de la pista.
En lo deportivo, el equipo de Wisconsin fue superado con claridad por unos Minnesota Timberwolves que, además, afrontaron el partido sin Anthony Edwards ni Rudy Gobert. Al descanso, el marcador reflejaba un contundente 76-45, una diferencia histórica para Minnesota como visitante y un golpe difícil de digerir para la afición local.
Cuando los jugadores de los Bucks se dirigían al vestuario al final de la primera mitad, el Fiserv Forum respondió con abucheos. Un gesto de desaprobación que Giannis Antetokounmpo no recordaba haber vivido en sus 13 años de carrera en Milwaukee. "Nunca antes había sido parte de algo así", reconoció tras el encuentro. "Es algo nuevo para mí".
La reacción del dos veces MVP no se hizo esperar. En el primer minuto del tercer cuarto, tras anotar una bandeja y recibir falta, Antetokounmpo respondió de la misma forma en la que lo hace habitualmente cuando juega como visitante: con el pulgar hacia abajo y devolviendo los abucheos al público, sentado bajo la canasta.
Giannis Antetokounmpo, onu yuhalayan taraftarları kendisi de geri yuhaladı.pic.twitter.com/1AlkGZ8hZf
— Do Deka (@dodekabasket) January 14, 2026
Una respuesta cargada de significado
"Cuando me abuchean, yo también abucheo", explicó el griego. "Lo he estado haciendo toda la temporada". Sin embargo, esta vez el contexto era distinto... No se trataba de una cancha rival, sino de su propio hogar. El gesto, inédito hasta ahora como local, reflejó el nivel de frustración que atraviesa el equipo y su líder.
Antetokounmpo reconoció después que el esfuerzo del equipo no había sido suficiente y explicó por qué le dolieron especialmente los abucheos. "No creo que sea justo", afirmó, aunque también admitió que cada aficionado tiene derecho a expresar su opinión. "Después de 13 años aquí y siendo básicamente el líder de todos los tiempos en todo, no creo que nadie tenga derecho a decirme cómo debo actuar en la cancha".
Un momento delicado para los Bucks
La derrota por 139-106 llegó en un momento crítico de la temporada. Milwaukee presenta un balance de 17-23 y ocupa la undécima posición de la Conferencia Este, fuera incluso de los puestos de play-in. Una situación muy alejada de las expectativas de un equipo que encadenaba nueve presencias consecutivas en playoffs y que fue campeón de la NBA en 2021.
El entrenador Doc Rivers atribuyó el mal rendimiento a las "piernas muertas" tras una gira de cuatro partidos, aunque Giannis fue tajante: "Las piernas muertas no pueden ser una excusa. Tenemos que ser mejores".
Liderazgo, autocrítica y frustración
Antetokounmpo asumió su parte de responsabilidad, pese a firmar una actuación individual notable: 25 puntos, ocho rebotes y cinco asistencias, aunque también siete pérdidas de balón. Preguntado por cómo puede reaccionar el equipo, insistió en conceptos básicos: jugar duro, hacerlo de manera correcta y ser solidarios en la cancha.
El griego reconoció que el mensaje se repite y que quizá el grupo no esté tan conectado como debería. "Tal vez mi voz es solo un disco rayado", admitió, aunque recalcó que como líder debe seguir insistiendo. "Ser líder es como ser padre. Tienes que seguir ahí una y otra vez, esperando que el mensaje llegue".
"Prospero cuando no creen en mí"
El partido terminó con Antetokounmpo visiblemente emocionado en el banquillo. Lejos de esconderse, reafirmó su forma de entender la adversidad. "Prospero cuando la gente no cree en mí", afirmó. "No importa si estoy fuera, en casa o en cualquier lugar". Una frase que resume el momento actual de los Bucks: tensión, dudas y un líder que, por primera vez, tuvo que enfrentarse al juicio de su propio público.

