
El tenis mundial vive un movimiento sísmico en los despachos. Craig Tiley, director del Abierto de Australia desde 2006 y CEO de Tennis Australia desde 2013, dejará Melbourne para asumir la dirección ejecutiva de la USTA, organismo que gestiona el US Open.
La federación estadounidense ha confirmado que Tiley comenzará su nuevo cargo en los próximos meses, sustituyendo a Lew Sherr, quien abandonó la USTA el año pasado para incorporarse a los New York Mets como presidente de operaciones comerciales.
Pero, ¿quién es Craig Tiley? Nacido en Sudáfrica, Tiley fue entrenador jefe del equipo masculino de la Universidad de Illinois entre 1994 y 2005, etapa en la que conquistó el campeonato de la NCAA y firmó una temporada perfecta (32-0) en 2003.
Su salto a la gestión marcó una era. Desde 2006 lideró el Open de Australia, transformándolo en un evento de 15 días, batiendo récords de asistencia e ingresos y situándolo a la vanguardia organizativa de los Grand Slams. Bajo su dirección, Melbourne fue pionera en cerrar sus estadios principales con techos retráctiles, potenciar la semana previa como festival popular e innovar en formatos y experiencias para aficionados y jugadores. Tiley no solo consolidó el torneo como referencia deportiva, sino también como producto global de entretenimiento.
USTA appoints Craig Tiley as Chief Executive Officer.
Globally recognized CEO of Tennis Australia to guide American tennis into its next era of growth and innovation.
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— USTA (@usta) February 24, 2026
El golpe estratégico de la USTA
Con este movimiento, la USTA refuerza su apuesta por un perfil ejecutivo con prestigio internacional y capacidad probada para expandir marca e ingresos. El presidente de la junta, Brian Vahaly, destacó que Tiley aporta "credibilidad global al más alto nivel del deporte" y una visión estratégica clave para el crecimiento del tenis en Estados Unidos.
El reto no será menor. El US Open es ya uno de los eventos más rentables del circuito, pero la competencia entre los cuatro grandes —Australia, Roland Garros, Wimbledon y Nueva York— se libra cada vez más en innovación, experiencia digital y expansión comercial.
Un cambio de poder en los Grand Slams
La marcha de Tiley deja un vacío en Australia difícil de llenar. Su figura estaba íntimamente ligada al crecimiento y modernización del primer grande del calendario. Para muchos jugadores, era un interlocutor cercano y un gestor con visión a largo plazo.
Ahora, su mente estratégica trabajará para el torneo neoyorquino, que aspira a consolidar su liderazgo económico y deportivo en el circuito ATP y WTA.
En un deporte donde las estrellas cambian rankings cada semana, este fichaje demuestra que también en los despachos se juegan partidos decisivos. Y la USTA acaba de ganar uno de los más importantes.

