L D (EFE)
Venus tuvo demasiados problemas con su saque, y de hecho lo perdió cuatro veces, pero lograba imponer su mayor potencia para vencer por 6-3 y 7-6 (7-5). "Ella jugó muy bien, defendiéndose perfectamente atrás, mientras que yo estuve pensando más tiempo en elegir el golpe que en jugarlo", señalaba Venus, que disputará su segunda final del año, tras ceder en el Abierto de Australia contra su hermana Serena.
"En vez de golpear la bola, la estuve acariciando, dando un masaje", bromeaba la mayor de las Williams, que al final recurrió a su tremendo golpe de derecha para resolver el encuentro.
Amelie Mauresmo también tuvo problemas contra Dokic, pues la serbomontenegrina llegó a situarse con 5-4 en el primer set. El drama de Jelena es que no logró concentrarse en el siguiente juego y lo perdió en blanco, e incluso desperdició un punto de ruptura en el siguiente para colocarse 6-5. Tras apuntarse este primer set, Mauresmo decidió no correr más riesgos y en este segundo se mostró mucho más segura, sobre todo en el tramo final donde ganó los últimos ocho puntos dando prueba de su poderío.
"En vez de golpear la bola, la estuve acariciando, dando un masaje", bromeaba la mayor de las Williams, que al final recurrió a su tremendo golpe de derecha para resolver el encuentro.
Amelie Mauresmo también tuvo problemas contra Dokic, pues la serbomontenegrina llegó a situarse con 5-4 en el primer set. El drama de Jelena es que no logró concentrarse en el siguiente juego y lo perdió en blanco, e incluso desperdició un punto de ruptura en el siguiente para colocarse 6-5. Tras apuntarse este primer set, Mauresmo decidió no correr más riesgos y en este segundo se mostró mucho más segura, sobre todo en el tramo final donde ganó los últimos ocho puntos dando prueba de su poderío.
