Lo que no explica este periódico es cuándo la Autoridad de Servicios Financieros (FSA) estimará que los banqueros han primado prácticas arriesgadas que puedan amenazar la estabilidad del sistema.
Según The Sunday Telegraphf, éste es el núcleo de una nueva ley auspiciada por el responsable de Finanzas, Alistair Darling, que será anunciada por el primer ministro, Gordon Brown, el próximo miércoles en el llamado discurso de la Reina, en el que se presenta el plan de Gobierno para los próximos meses.
El rotativo explica que la FSA podrá además impedir que, en el futuro, los financieros cobren bonificaciones demasiado elevadas, mientras que se permitirá a los consumidores agruparse para presentar acciones legales conjuntas contra bancos.
En declaraciones al dominical, Darling afirma que la cultura en el sector financiero debe cambiar y sus miembros deben verse a sí mismos como "un ciudadano más" que ha sido rescatado por el contribuyente.
"Los bonos han sido un síntoma del comportamiento excesivo de algunos bancos en los últimos años", declaró el ministro. "Daremos a la FSA competencias para, si es necesario, romper contratos que resultarían en pagos que causarían inestabilidad", adelantó Darling.
Las empresas tendrán la oportunidad de renegociar esos contratos, y si, pese a todo, mantuvieran esas cláusulas contenciosas, serán multados. Otro apartado de la ley requerirá a los bancos hacer provisiones de capital para contar con suficientes reservas en caso de una nueva crisis.
El Gobierno espera que la nueva ley de Servicios Financieros entre en vigor el año próximo, para lo que debe ser aprobada por el Parlamento antes de las próximas elecciones legislativas, previstas para mayo o junio del 2010.
