L D (EFE)
Una síntesis del informe de la Olaf con las principales conclusiones de sus investigaciones fue distribuido este miércoles a los miembros del Parlamento Europeo que este jueves interrogarán al presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, sobre el caso. Cinco empresas o grupos de empresas –CESD, los puntos de venta o "Datashops", Planistat, Eurocost y Eurogramme– han centrado las investigaciones de la Oficina antifraude. En relación con el Centro Europeo de Formación de Estadistas (CESD), el informe señala que la Olaf decidió abrir una investigación interna ya en marzo de 2002. El objeto de dicho centro, constituido en 1989 en Luxemburgo, era la puesta en marcha en beneficio de países terceros de acciones de cooperación técnica en el ámbito de la estadística financiadas por la UE y otras instituciones internacionales.
Las subvenciones a la formación
Como resultado de las investigaciones, la Olaf ha constatado, en primer lugar , la existencia de un conflicto de intereses, porque el director general de Eurostat, el depuesto Yves Franchet, era uno de los tres fundadores del CESD. El centro se benefició de subvenciones de Eurostat desde su creación hasta el 30 de noviembre de 1994. Numerosos contratos, por un valor de 31.655.756 euros, fueron firmados después por Eurostat y el CESD entre 1996 y 2001. En segundo lugar , la Olaf ha descubierto la "utilización no conforme de las subvenciones concedidas". Las subvenciones de Eurostat al CESD "se utilizaron con el consentimiento de los sucesivos directores del Centro para financiar una serie de acciones que se demostraron no elegibles".
La Olaf, en tercer lugar , alberga sospechas de "financiación múltiple". Así, en el marco de la investigación interna que la Oficina antifraude abrió sobre la red "Datashop" se halló que el alquiler del CESD, subsidiado por Eurostat, era financiado por la reserva oculta constituida en beneficio de Eurostat y alimentada por los revendedores de los Datashop. En cuarto lugar , la Olaf se refiere a la "implicación de funcionarios": las numerosas irregularidades constatadas en perjuicio de la Comisión Europea en el marco de sus relaciones con el CESD "no podían ser ignoradas por el director general de Eurostat, quien ejercía responsabilidades en el seno de la dirección general y, a la vez, en el CESD", afirma el informe. Además, "el perjuicio sufrido por la Comisión Europea es importante hasta el punto de ser irrecuperable" . El caso CESD será transmitido por la OLAF "a las autoridades judiciales competentes".
Los datashops, financiación irregular de Eurostat
Por lo que respecta a los puntos de venta de estadísticas, o Datashops, el documento señala que en marzo de 2003 la Dirección General de Control Financiero transmitió a la OLAF un informe realizado en septiembre de 1999 por el servicio de auditoría interna de Eurostat en especial sobre los "datashops" de Bruselas, Luxemburgo y Madrid, que desveló irregularidades en la gestión de los tres. Una parte importante de las cifras de negocios realizadas por estos tres "datashops", entre el 50 y 55 por ciento, habría servido para alimentar un "sobre financiero" no sometido a las reglas presupuestarias de la Comisión, lo que habría permitido constituir una reserva de tesorería gracias especialmente a la colaboración de las sociedades privadas que albergaban a esas tiendas de venta.
De esta forma, "Eurostat habría podido disponer de sumas que podían superar el millón de euros durante el periodo 1996-98". Estas sumas, que se encontrarían en cuentas bancarias de las que eran titulares las sociedades comerciales citadas, fueron usadas para pagar gastos de representación, gastos de expertos, de misiones diversas, y otros, como el alquiler de CESD. En octubre de 2000, la OLAF abrió una investigación interna que ha desvelado, entre otras cuestiones, que la puesta en marcha de la red de tiendas se efectuó sin consultar al Control Financiero y violando el artículo 4.1 del reglamento financiero aplicable en la época. Además, no se siguió ningún procedimiento formal de selección de las entidades que albergaban los "datashops". Eurostat "no procedió nunca al control de la cifra de negocios de estas tiendas".
Planistat, doble contabilidad
Respecto a Planistat, la OLAF revela que abrió su investigación externa en marzo de 2003. Esta sociedad obtuvo entre 1996 y 1999 una licitación para la prestación de servicios relativos sobre todo a la puesta a disposición de personal en el seno de la red de "Datashops". La compañía puso en marcha un sistema de facturaciones que le permitió a través de reservas ocultas constituidas en el seno de los "Datashops" lograr que se le concedieran ventajas indebidas. Otras de las empresas con las que Eurostat firmó contratos en los que se han descubierto irregularidades son Eurocost -el informe menciona conflicto de intereses, doble o triple financiación comunitaria, no devolución a la comisión de los ingresos, etc.-, y Eurogramme -proporcionó falsas informaciones sobre sus recursos financieros para los ejercicios 1995, 96 y 97, entre otras irregularidades.
Las subvenciones a la formación
Como resultado de las investigaciones, la Olaf ha constatado, en primer lugar , la existencia de un conflicto de intereses, porque el director general de Eurostat, el depuesto Yves Franchet, era uno de los tres fundadores del CESD. El centro se benefició de subvenciones de Eurostat desde su creación hasta el 30 de noviembre de 1994. Numerosos contratos, por un valor de 31.655.756 euros, fueron firmados después por Eurostat y el CESD entre 1996 y 2001. En segundo lugar , la Olaf ha descubierto la "utilización no conforme de las subvenciones concedidas". Las subvenciones de Eurostat al CESD "se utilizaron con el consentimiento de los sucesivos directores del Centro para financiar una serie de acciones que se demostraron no elegibles".
La Olaf, en tercer lugar , alberga sospechas de "financiación múltiple". Así, en el marco de la investigación interna que la Oficina antifraude abrió sobre la red "Datashop" se halló que el alquiler del CESD, subsidiado por Eurostat, era financiado por la reserva oculta constituida en beneficio de Eurostat y alimentada por los revendedores de los Datashop. En cuarto lugar , la Olaf se refiere a la "implicación de funcionarios": las numerosas irregularidades constatadas en perjuicio de la Comisión Europea en el marco de sus relaciones con el CESD "no podían ser ignoradas por el director general de Eurostat, quien ejercía responsabilidades en el seno de la dirección general y, a la vez, en el CESD", afirma el informe. Además, "el perjuicio sufrido por la Comisión Europea es importante hasta el punto de ser irrecuperable" . El caso CESD será transmitido por la OLAF "a las autoridades judiciales competentes".
Los datashops, financiación irregular de Eurostat
Por lo que respecta a los puntos de venta de estadísticas, o Datashops, el documento señala que en marzo de 2003 la Dirección General de Control Financiero transmitió a la OLAF un informe realizado en septiembre de 1999 por el servicio de auditoría interna de Eurostat en especial sobre los "datashops" de Bruselas, Luxemburgo y Madrid, que desveló irregularidades en la gestión de los tres. Una parte importante de las cifras de negocios realizadas por estos tres "datashops", entre el 50 y 55 por ciento, habría servido para alimentar un "sobre financiero" no sometido a las reglas presupuestarias de la Comisión, lo que habría permitido constituir una reserva de tesorería gracias especialmente a la colaboración de las sociedades privadas que albergaban a esas tiendas de venta.
De esta forma, "Eurostat habría podido disponer de sumas que podían superar el millón de euros durante el periodo 1996-98". Estas sumas, que se encontrarían en cuentas bancarias de las que eran titulares las sociedades comerciales citadas, fueron usadas para pagar gastos de representación, gastos de expertos, de misiones diversas, y otros, como el alquiler de CESD. En octubre de 2000, la OLAF abrió una investigación interna que ha desvelado, entre otras cuestiones, que la puesta en marcha de la red de tiendas se efectuó sin consultar al Control Financiero y violando el artículo 4.1 del reglamento financiero aplicable en la época. Además, no se siguió ningún procedimiento formal de selección de las entidades que albergaban los "datashops". Eurostat "no procedió nunca al control de la cifra de negocios de estas tiendas".
Planistat, doble contabilidad
Respecto a Planistat, la OLAF revela que abrió su investigación externa en marzo de 2003. Esta sociedad obtuvo entre 1996 y 1999 una licitación para la prestación de servicios relativos sobre todo a la puesta a disposición de personal en el seno de la red de "Datashops". La compañía puso en marcha un sistema de facturaciones que le permitió a través de reservas ocultas constituidas en el seno de los "Datashops" lograr que se le concedieran ventajas indebidas. Otras de las empresas con las que Eurostat firmó contratos en los que se han descubierto irregularidades son Eurocost -el informe menciona conflicto de intereses, doble o triple financiación comunitaria, no devolución a la comisión de los ingresos, etc.-, y Eurogramme -proporcionó falsas informaciones sobre sus recursos financieros para los ejercicios 1995, 96 y 97, entre otras irregularidades.
