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La última de Gallardón a sus acreedores: paga primero y cobra después

Gallardón no quiere que su morosidad le suponga malas noticias hasta las elecciones, así que ha decidido pagar deudas, pero con un método peculiar.

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Las empresas de limpieza que trabajan para el Ayuntamiento de Madrid van a cobrar parte de los monumentales atrasos que tenían en sus facturas, que venían siendo pagadas nada más y nada menos que un año después de lo debido: en enero de 2011 cobraron las correspondientes a enero de 2010 y en febrero lo mismo, aunque eso para el consistorio son sólo ocho meses, ya que no cuenta los primeros 90 días.

Ahora Gallardón va a abonar cuatro facturas: las de los meses entre marzo y junio de 2010. Esto supondría algo más de 166 millones de euros, es decir, una tercera parte de los 500 millones de deuda actuales.

Además, pese a este pago el Ayuntamiento seguirá acumulando un retraso de nueve meses en el pago, pero se aseguraría cierta tranquilidad hasta el fin del periodo electoral. No obstante, fuentes del sector muestran su preocupación por lo que pueda ocurrir tras las elecciones.

Pagar para poder cobrar

Sin embargo, antes de cobrar tendrán que pagar: como ya ocurriera en el otoño del pasado año Gallardón no va pagar sin más el dinero que debe sino que se han abierto unas líneas de crédito con vencimiento a finales de julio.

Así, las empresas que deseen disponer de ese dinero antes de esa fecha deberán abonar unos intereses que según ha podido saber Libertad Digital se sitúan en un TAE del Euribor más tres puntos, además de una comisión del 0,35% sobre el total.

Esto significa que por cada millón de euros cobrado el coste financiero se disparará por encima de los 20.000 euros. Y si tenemos en cuenta el total de deuda saldada (que es de más 166 millones como ya hemos indicado) las empresas van a tener que abonar casi tres millones y medio para poder acceder a lo que legalmente es suyo.

Según ha podido saber este periódico estas compañías, que se enfrentan problemas de liquidez de enorme envergadura precisamente por las deudas de Gallardón, van a aceptar este peculiar método de pago y se harán cargo de los abultados costes financieros.

Negociando el convenio colectivo

A la luz de los meses y los plazos elegidos se hace muy difícil no pensar que con este peculiar método de pago Gallardón trata de evitar que las malas noticias sobre el asunto de la deuda enturbien su carrera a la reelección.

Además, desde el Ayuntamiento se sabe que en este momento y justo antes de la cita electoral las empresas del sector están negociando un nuevo convenio colectivo con sus trabajadores, una negociación que como no podía ser de otra forma está seriamente marcada por los problemas de liquidez y de cobros de unas empresas que a duras penas pueden pagar sus nóminas en la actualidad.

Esto marca un momento especialmente complejo en el sector que podría derivar en una conflictividad laboral que tendría consecuencias imprevisibles de producirse a pocas semanas de una cita electoral.

Ni paz ni entendimiento

Fuentes del sector dignas de toda solvencia han señalado a Libertad Digital que este pago a través de un método tan peculiar y oneroso no es fruto de un acuerdo entre las empresas y el Ayuntamiento de Madrid, tal y como reflejaba este lunes en su portada el periódico Cinco Días.

De hecho, estas mismas fuentes no han dudado en calificar la información del periódico de PRISA como "una filtración interesada" proveniente del propio consistorio y destacan que ni existe el "entendimiento" del que se habla en la noticia ni se tiene ninguna información oficial sobre próximos pagos: "Sólo hay rumores de que se podría dar una serie de pagos cuatrimestrales" que volverían a hacerse con este peculiar método.

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