Viernes 21 de Enero
Actualizado a las 00:03:09
LD

Libertad Digital: Noticias y opinión en la Red

Economía

5
DOS ENFOQUES ENFRENTADOS

Tipos de interés, bancos centrales e índices de precios

Los expertos continúan debatiendo las políticas más adecuadas para salir de la crisis. Y es que, las medidas aplicadas hasta el momento no han conseguido acabar con los efectos de la recesión. Incluso, analistas apuntan que las autoridades están obstaculizando la recuperación.

Ángel Martín

Sea como fuere, tenemos crisis para rato, y los expertos y autoridades públicas debaten qué tipos de política fiscal y monetaria serían las más adecuadas para acelerar la recuperación. Imbuidos como están de cierto afán planificador e intervencionista, no pueden dejar que el mercado y sus instituciones -que en la actualidad están lejos de cualquier ideal de libre mercado- resuelvan los problemas, con una mínima intervención pública.

Más bien, los políticos dicen estar decididos a aplicar las medidas que sean necesarias para reducir el desempleo y aumentar la actividad económica. Pero del dicho al hecho va un trecho, y del deseo a la realidad también.

Así como se debaten los efectos de los planes de estímulo fiscal de la Administración Obama en EEUU, también se discute acerca de la política monetaria óptima de la Reserva Federal (FED). ¿Deberían mantenerse los tipos de interés cerca del 0% durante un "periodo prolongado", como sostiene el presidente de la FED, Ben Bernanke?; ¿son los tipos de interés del 0% un estímulo para la recuperación?; ¿deberían subirse a medida que la economía dé señales de recuperación para evitar un posible periodo inflacionario?; ¿cuál es la amenaza mayor a la que nos enfrentamos actualmente: inflación o deflación?; ¿cómo desactivar la bomba de relojería monetaria que se ha creado?

Todas estas preguntas se debaten entre los expertos y analistas de política monetaria, y por supuesto, rondan la cabeza de los altos mandatarios de los bancos centrales. Incluso existen diferencias de criterio entre éstos. Si este tipo de divergencias ya eran notorias dentro de la FED, como avanzó Libertad Digital, recientemente se han puesto de manifiesto también en el Banco de Inglaterra.

Así, en la última reunión que mantuvo el comité encargado de establecer el tipo de interés de referencia, se discutió acerca de una posible subida de tipos. Aunque finalmente no se cambió nada (y el tipo de interés de intervención del Banco de Inglaterra continúa en el 0,5%, su mínimo histórico), uno de los miembros del comité votó en contra, defendiendo un endurecimiento de la política monetaria, tal y como informaba el diario The Guardian.

En los últimos días, tras el ajuste a la baja en las perspectivas de crecimiento de la economía norteamericana, la decisión de mantener los tipos de interés a niveles mínimos por parte de la FED está ganando apoyos. Esto se sostiene por un par de ideas clave del pensamiento económico convencional o mainstream.

La primera es que en momentos de crisis económica las autoridades monetarias deben actuar con firmeza bajando los tipos de interés para, así, suavizar el golpe sobre la actividad económica y el desempleo. Por tanto, si se prevé un crecimiento anémico para el futuro más próximo, lo sensato sería mantener los tipos de interés bajo mínimos para estimular la economía, de acuerdo con esta perspectiva.

La segunda idea clave es que en momentos recesivos como el actual, con una gran cantidad de recursos ociosos (tanto máquinas, edificios, equipamiento, como mano de obra) y unos indicadores de precios al consumo bajo control (sensiblemente por debajo del 2%), "la inflación" es de lo último en lo que habrían de preocuparse las autoridades.

Sin embargo, estas dos ideas adolecen de problemas, según algunos economistas. En primer lugar, debe recordarse que la crisis actual se debe principalmente a las políticas de dinero fácil de los bancos centrales después de 2001, las cuales generaron importantes distorsiones en las estructuras productivas de las distintas economías (por ejemplo, la burbuja inmobiliaria) y prácticas financieras muy arriesgadas (por ejemplo, sobreapalancamiento).

La crisis es el periodo doloroso, pero inevitable y necesario, en el que deberían corregirse estas distorsiones. Cuanto más tiempo se retrase este periodo de reajuste, más tarde podrá comenzar un periodo de recuperación económica sólida.

"No existen atajos"

Por ello, algunos piensan que el camino adecuado no es volver a unos tipos de interés artificialmente bajos, ya que ello podría acarrear nuevas distorsiones que deberían ser asumidas en el futuro. Como decía recientemente Thomas Hoenig, presidente del Banco de la Reserva Federal de Kansas City y principal disidente de las opiniones de Bernanke dentro de la FED, "ojalá el dinero gratis fuese realmente gratis y que existiese un método indoloro para pasar de una profunda recesión y un alto apalancamiento a un crecimiento económico sólido y sostenible, pero no existen atajos".

Mario Rizzo, economista y profesor de la Universidad de Nueva York, resumía en el blog Think Markets diversos argumentos en contra de mantener los tipos en mínimos durante un periodo prolongado. Por un lado, afirmaba que una de las distorsiones principales de esta política es la de incentivar la mayor asunción de riesgos por parte de los agentes económicos, tanto en el corto plazo como en el largo (en forma de riesgo moral). Por otro lado, sostenía que de esta manera se puede estar dificultando el reajuste que debe producirse, desde las actividades y sectores que en la etapa de boom se expandieron demasiado hacia las que en estos momentos serían rentables.

En relación a la segunda de las ideas clave a favor de prolongar la expansión monetaria a través de unos tipos de interés muy bajos, Steven Horwitz sostenía en estas páginas que la existencia de recursos ociosos no elimina la amenaza de inflación.

Como matizaba Juan Ramón Rallo, el foco de nuestra atención no debería estar en los índices de precios al consumo (de hecho, éstos no experimentaron apenas anormalidad en el periodo de expansión crediticia y burbuja), sino en los precios relativos -no absolutos- de los distintos activos. Los fenómenos anómalos, como las burbujas inmobiliarias o bursátiles, no se perciben observando el IPC, sino observando el precio de esos activos en relación a otros.

Publicidad

Esta y otras noticias en la versión para móviles de LD: m.libertaddigital.com
tienda.eleconomista.es Ultralieve PRO Altavoz Despertador Escáner de negativos SD Salud Vida y Hogar Para él Para ella Novedades Slanket para Adultos La tienda de Libertad Digital

También en Economía

Bestinver busca "inversión en valor"

Cómo invierte el mejor fondo español de las últimas décadas

Inversión en valor y análisis con las herramientas de la escuela austriaca de economía: éstas son las claves del mejor fondo español de la última década.
EL GASÓLEO VUELVE A MÁXIMOS

La EMT de Madrid abandona el diésel y adopta el gas natural

El petróleo vuelve a estar por las nubes, y con él la gasolina. Algunas empresas como la EMT ya han empezado a tomar medidas drásticas. 
PAGA COMPENSATORIA Y TIJERETAZO

¿Han subido las pensiones este enero?

Este jueves, los pensionistas han recibido la notificación de la paga única de enero para compensar la subida del IPC en 2010.

Lo más popular

Tienda LD Altavoz Despertador Escáner de mano Slanket para Adultos Avisador de Radares Circulation Booster Salud Vida y Hogar Para él Para ella Novedades La tienda de Libertad Digital
Copyright Libertad Digital S.A.
C/ Juan Esplandiú, 13
28007 Madrid
Tel: 91 409 4766
Fax: 91 409 4899