El veto de Francia, junto a Bélgica y Alemania, a los planes para que la OTAN proteja a Turquía de un posible ataque de Irak es objeto de comentario editorial en todos los diarios. Los de La Razón y La Vanguardia son meramente descriptivos, mientras que los de El Mundo y El País se ponen abiertamente del lado de estos tres países que se niegan por ahora a brindar la ayuda recíproca que en materia de defensa reclama el artículo 4 del Tratado de Washington. Tan sólo ABC toma partido por la mayoría de los países europeos y aliados y denuncia la insolidaria actitud de los tres países que se han negado a que la Alianza active ya sus planes de protección a Turquía.
ABC considera oportunamente que la falta de consenso de los aliados “es fruto de una confrontación protagonizada por Jacques Chirac, que ha conseguido arrastrar al débil Gerhard Schröder, casi siempre sin criterio y perdido en las grandes cuestiones internacionales.” Como la mayoría de los diarios, ABC cree que aún “es posible que haya por fin un acuerdo para salvar de mala manera la bochornosa situación”, pero es el único en denunciar que “el mal ya está hecho. Un mal que viene en gran medida por el empecinamiento de Chirac”. No obstante, este periódico podría haber denunciado que la bochornosa falta de solidaridad gala se debe no sólo, a la demagogia del “no a la guerra” que también arrasa en la sociedad francesa, sino también a los multimillonarios intereses comerciales que tiene su país con el régimen de Irak y a los fuertes lazos que unen al partido de Chirac con el partido único iraquí. Y es que, si bien la mayor parte de la comunidad internacional y, sobre todo, el pueblo iraquí están perjudicados por el hecho de que Sadam Hussein se haya apropiado del petróleo de su país, siempre hay quien sabe hacer negocios con los ladrones, sobre todo cuando ocupan la jefatura de un Estado...
Los editoriales de El País y El Mundo, antes de entrar a valorar las posturas, empiezan por falsear los hechos, como si la minoritaria disonancia en el seno de la Alianza la hubiera protagonizado EE UU y no los tres paises que se han negado a llevar a la práctica el artículo 4 del tratado de Washington. También el titular de La Razón siembra la confusión al decir que “la guerra contra Irak parte en dos a la OTAN por primera vez en la historia”. Lo cierto, sin embargo, es que, como oportunamente ha recordado Rumsfeld, 16 de los 19 miembros de la OTAN son partidarios de activar ya el plan de defensa de Turquía.
El Mundo, sin embargo, considera que son “las prisas belicistas de Bush” las que “ponen en riesgo la cohesión de la OTAN”. Si EE UU está solo en sus posiciones, este diario le acusa de ir por libre y no importarle la opinión de los demás. Si por el contrario, los norteamericanos logran un acuerdo con otros países, acusa a estos de hacer “seguidismo” de EE UU...
El caso es que el gobierno turco ha solicitado a sus aliados protección al amparo del artículo 4 que, como El Mundo reproduce textualmente, dice que “las partes se consultarán cuando, a juicio de cualquiera de ellas, la integridad territorial, la independencia política o la seguridad de cualquiera de las partes fuese amenazada”. Pues bien, El Mundo considera que “más allá de la literalidad de un artículo que tampoco implica un compromiso militar inmediato como el que algunos interpretan, lo que de nuevo está aquí en juego es la reacción europea frente a la política de hechos consumados que, a paso de carga, Washington pretende imponer a sus aliados”.
El Mundo silencia así nuevamente que son las condiciones del armisticio de 1991 las que Sadam ha violado. Ya es, por tanto, surrealista considerar una “urgencia belicista irracional” el esperar, como ha hecho Estados Unidos, más de doce años para obrar en consecuencia ante tanta tomadura de pelo y violación de lo acordado. Lo que, sin embargo, es el colmo del desvarío es reproducir un artículo fundacional de la OTAN que textualmente dice una cosa para luego decir que hay que “interpretarlo más allá de la literalidad”. Habla de enfrentamiento entre EE UU y Francia negándose así a admitir que nadie se enfrenta a la actitud de los países europeos, excepto Francia, Bélgica y Alemania. Si alguien ha de arrogarse en esta cuestión la representatividad de “Europa” habrá de ser la parte más representativa y numerosa. Por otra parte, tratándose de una solicitud de Turquía —cuyo gobierno está asumiendo con fidelidad digna de elogio sus compromiso con la OTAN— es evidente la necesidad de responder a su solidaridad de forma inmediata.
Chirac, en esos bandazos que también silencia El Mundo y El País, dijo hace unos meses a sus militares que tenían que estar preparados ya por si la guerra finalmente se producía. La que tiene que estar preparada por anticipado —mucho antes que las tropas francesas— es la seguridad de Turquía. Esta urgencia no sólo se debe a que este país es el objetivo aliado más cercano de un posible ataque de Irak sino porque el Gobierno turco no puede dudar un minuto de que su solidaridad con la Alianza no es correspondida.
El País, por su parte, considera que aunque la postura final francesa no esté definida, la negativa tiene una vertiente constructiva, ya que estará acompañada de una propuesta de resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para reforzar los medios y los plazos de los inspectores internacionales de armas en Irak, con el objetivo de alcanzar el desame sin guerra”. Ya es delirante la forma que tiene este diario de edulcorar la falta de solidaridad de Francia y Alemania con el resto de sus aliados, tanto europeos como los que no lo son. Lo más surrealista, sin embargo, es que se meta en el túnel del tiempo y plantee la cuestión como si estuviéramos aún en 1991. Fue entonces cuando el objetivo de “alcanzar el desarme sin guerra” llevó a los aliados a firmar un armisticio por el que Sadam Husein se mantenía impune en el poder, pero desarmado. Ese objetivo ha fracasado durante doce años, pero Francia lo plantea como si fuera la última novedad. De resolución en resolución, y de ultimátum en ultimátum, lo único que hay es una irresponsable pasividad ante las violaciones sistemáticas de esa “legalidad internacional” por parte del dictador iraquí.
Resumen de prensa
El veto de Francia, junto a Bélgica y Alemania, a los planes para que la OTAN proteja a Turquía de un posible ataque de Irak y la decisión del PNV de mantener a Batasuna al frente de la alcaldía de diecisiete municipios vascos son las dos noticias más destacadas en todas las portadas.
ABC prefiere destacar que “Arzalluz amenaza a Zapatero y equipara a “Basta ya” con ETA al decir que es “el reverso de la moneda del radicalismo”. Este diario publica un artículo de Nicolás Redondo Terreros en el que el ex secretario general de los socialistas vascos propone listas conjuntas entre el PP y el PSOE en las municipales.
Relacionado con Irak, El País dice que “más de 40 rectores firman un manifiesto contra la guerra”. ABC destaca las críticas de Köhl a Schröder por pensar y actuar “sin tener en cuenta la Historia”. Este diario, El Mundo y El País también llevan en portada al grupo de actores que han equiparado su rechazo a la guerra contra el régimen de Sadam con su oposición al terrorismo de ETA. La Vanguardia publica una entrevista a Ana Palacio de la que este diario destaca en portada su afirmación de que “la posición de Francia y Alemania es extemporánea”. La Razón, por su parte, destaca que “Irak acepta los vuelos espía de la ONU”.
La tercera noticia más destacada es la del hallazgo del cadáver de la doctora de Tarragona tras confesar su novio a la policía que fue él quien la mató.
El Mundo asegura que “Marruecos condenará a cadena perpetua a los traficantes de inmigrantes ilegales”. El País dice que “el comité científico propone extraer el fuel que queda en los tanques del Prestige”. La Vanguardia destaca que “la concesión de hipotecas se dispara hasta un 50%. La Razón, finalmente, dice que “el servicio español de inteligencia oculta en Conil (Cádiz) un centro de espionaje masivo”.

Francia hace buena a Turquía
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