
El Comité Ejecutivo Nacional de Vox ha adoptado la decisión de expulsar definitivamente a Javier Ortega, Carla Toscano e Ignacio Ansaldo, concejales del Ayuntamiento de Madrid, según ha podido confirmar Libertad Digital. Esto implica que el todavía portavoz del partido en el Consistorio dejaría de serlo y el grupo municipal lo integrarían sólo dos concejales, el mínimo que exige el Reglamento para seguir funcionando.
Los tres concejales pasarían ahora a ser no adscritos, lo que significa que no podrían seguir operando bajo el paraguas del partido. La decisión de la cúpula de Vox se produce después de las críticas vertidas en varios medios de comunicación por Ortega Smith, al que habían abierto expediente de expulsión provisional, a la falta de la resolución definitiva que se les ha sido notificada este miércoles.
Ortega Smith ha acusado en varias ocasiones a Santiago Abascal de ejercer un poder omnímodo en Vox y de falta de democracia interna, apelando siempre a los principios fundacionales del partido. Es uno de los firmantes del manifiesto encabezado por Iván Espinosa para pedir la celebración de un congreso nacional en el que se debata la estrategia seguida por la cúpula los últimos años.
La presidencia del Pleno del Ayuntamiento debe ahora resolver en base a la decisión adoptada por Vox, que deja a los tres concejales en una situación muy precaria, también en cuanto a la asignación económica y el personal contratado, ya que se concede a los grupos en base a su representación. Podrían también dejar de disponer de despachos para trabajar.
Hace poco más de un mes el alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida, había ya ordenado preparar todos los escenarios posibles. Según explicó entonces el regidor, el Ayuntamiento debía esperar a que el partido comunicara oficialmente la resolución para activar los mecanismos administrativos correspondientes.
A partir de ese momento, el procedimiento recaería en la Presidencia del Pleno municipal, que dirige el popular Borja Fanjul. Será él quien, con el asesoramiento de la Secretaría General del Pleno, determine las consecuencias de la expulsión. "Nosotros lo que tenemos que tener previstos es todos los escenarios y fundamentalmente el de concejal no adscrito", subrayó Almeida.
El también diputado de Vox podría pasar también a formar parte del Grupo Mixto en el Congreso, engordando este grupo ya de por sí muy concurrido tras la ruptura de Podemos con Sumar. Aunque es difícil que Ortega Smith pueda variar su voto de las decisiones que adopte su partido, y la derecha en general, oficialmente supondría que el bloque pierde un voto, lo que es clave en una legislatura tan ajustada.
Vox adopta la decisión en plena precampaña de las elecciones de Andalucía, con el riesgo que supone abrir un nuevo frente con los exmiembros el partido, que podrían acudir a la Justicia para presentar recurso, con el consiguiente eco mediático que eso tendría, y el perjuicio que causaría a nivel electoral, como ya ocurrió en Castilla y León, donde frenaron sus expectativas. Una situación de la que culparon al PP.

