El Mundo
, que tiene el editorial más sensato a la hora de valorar el Consejo europeo de ayer, dedica sin embargo otro larguísimo comentario a exponer y a responder diez preguntas a las que Aznar debía responder hoy en el Parlamento. Si en las respuestas que da
El Mundo
acrecienta su ceguera voluntaria, ya las preguntas la reflejan con absoluta claridad.
1.Empieza por preguntar al presidente “en qué se basa Aznar para considerar un hecho probado que Sadam conserva armas de destrucción masiva cuando Blix mencionó expresamente la posibilidad de que esas armas no existan”.
El jefe de los inspectores, al decir que no había pruebas de una cosa ni de otra, cometió el error de responder a la misma pregunta capciosa que ahora le propone El Mundo a Aznar. Las condiciones que la comunidad internacional puso a Sadam para garantizar la impunidad y la continuidad de su dictadura era la de destruir ese armamento delante de los inspectores o entregarle las pruebas de su destrucción. Solo se puede “conservar” lo que previamente se tenía; luego, la premisa de partida y lo que hace recaer en Sadam la carga de la prueba es la existencia inicial de ese armamento.
Después de años de obstaculizar la labor de los inspectores, Sadam los expulsó. No se entendería que el dictador procediera entonces a destruir sin testigos ese armamento. Como poder, lo que se dice físicamente poder, el dictador puede efectivamente haberlo destruido clandestinamente. Pero, en todo caso, las resoluciones de la ONU le exigían que, a la vuelta de los inspectores, entregaran las pruebas. El dictador no lo ha hecho. Es más. Aun ha tenido la desfachatez de impedir las entrevistas a solas con los científicos —a los que años antes había amenazado de muerte, a ellos y a sus familias si colaboraban con la ONU— o de impedir, hasta ayer, que los aviones sobrevolaran su territorio en búsqueda del armamento prohibido. Por si esto fuera poco, Colin Powel mostro fotos de satélites con armamento trasportado en camiones. Pero claro, El Mundo cree más a ese mentiroso patológico de Sadam Hussein que al secretario de Defensa norteamericano.
2. “En el caso de que esas armas existan qué le lleva a Aznar a pensar que Sadam tenga el propósito de utilizarlas contra alguien en las próximas semanas o meses?”
La Comunidad internacional lo que prohibe a Sadam es tener ese armamento. La ONU, por otra parte, no puede inspeccionar el pensamiento del dictador y coger una muestra de sus intenciones.
3. "¿Por qué Aznar identifica reiteradamente las “graves consecuencias” previstas en la resolución 1441 con la invasión en Irak y el derrocamiento del régimen de Sadam?"
Pues por las mismas razones por las que lo hacia El Mundo hasta hace poco cuando rechazaba esas “graves consecuencias” con alegatos contra la guerra. Sólo un hipócrita puede ahora insinuar que las “graves consecuencias” de esa “última oportunidad” suponían algo distinto. ¿O es que endurecer o alargar indefinidamente unas sanciones es ahora “una grave consecuencia” para un dictador que no las padece y que ha dado muestras de que es capaz, no sólo de dejar morir de hambre, sino de matar a parte de su población con tal de mantenerse en el poder?
4. ¿Por qué asegura que la alternativa a la fuerza es “no hacer nada” cuando existen diferentes propuestas para ampliar y endurecer el régimen de sanciones?.
En parte, está respondida en la anterior. Pero, por nuestra parte, añadimos una pregunta a El Mundo : ¿Por qué está dispuesto a ampliar y endurecer el régimen de sanciones si “no es un hecho probado que Sadam tenga esas armas” y, “aunque las tuviera, no hay prueba de que Sadam tenga intención de utilizarlas”?
5. ¿Por qué en el caso de Sadam no puede funcionar la disuasión y contención que durante medio siglo evitó la guerra con la Unión Soviética y que ahora mismo se intenta practicar con Corea del Norte?.
El equilibrio de disuasión en la "guerra fría" no evitó que el comunismo asesinara dentro de sus fronteras impunemente a más de cien millones de personas. Sadam no debe tener capacidad de disuadir a la comunidad internacional su deber de injerencia. Por otra parte, aunque El Mundo aun se niegue a ver las conexiones con Al Qaida, este diario sí reconoce que Sadam está exportando el terror a través de la financiación de grupos terroristas que actúan en Israel. Sadam ha demostrado que no se limita a oprimir pacíficamente a los iraquíes en el seno de sus fronteras, por lo que, si no bastara con el deber de injerencia, también la legítima defensa justifica acabar con su dictadura.
6. ¿En qué elementos concretos se basa para afirmar que el régimen de Sadam tiene vínculos con Al Qeda?
Si El Mundo no quiere tomar en consideración el llamamiento de Ben Laden al Islam para defender al régimen de Sadam y tampoco al dictador iraquí cuando reconoce que “no se avergonzaría” de tener relaciones con los autores de la mayor masacre terrorista que haya conocido la humanidad, si, para colmo, El Mundo despacha los datos concretos de esas conexiones aportadas por Powell diciendo simplemente que son “petrañas del pentágono”, ya nos dirán ustedes...
7. ¿Mantiene, a la vista de la marcha de las investigaciones judiciales, que los detenidos en Barcelona formaban una peligrosa célula terrorista, tal y como la presento Powel en la ONU?.
Powell —y Aznar— hicieron referencia a las imputaciones por la que estas personas fueron detenidas. Si esas detenciones fueron improcedentes, el tiempo y los tribunales lo decidirán. Pero vamos a saltarnos estas minucias con tal de situarnos en el escenario deseado por El Mundo. Si estos detenidos fueran inocentes, ¿acaso insinúa por ello El Mundo que el peligro de Al Qaeda no pasa por España? ¿Acaso ha olvidado el mundo las otras detenciones —más de veinte— de miembros de Al Qaida que se han producido en nuestro país, entre los que figura uno de su dirigentes, Mohamed Bensakhria, compañero de comando de Mohamed atta, uno de los pilotos suicidas del Once de Septiembre?. Si el avestruz quiere seguir con la cabeza en el hoyo, que lo haga, pero que no acuse a los demás de psicóticos por estar dispuestos a ver la realidad.
8. ¿Por qué España se distinguió ante el Consejo de Seguridad de cómo el país más decidido a poyar los planes de Bush?
Bueno, no lo hizo más que gran Bretaña. En cualquier caso, es el director de El Mundo el que ha confesado temer más al Gobierno norteamericano que al iaquí. Para los que creemos que EE UU constituye la vanguardia y la principal defensa del mundo libre, nos parece que los que deben dar explicaciones son los que apuestan por la continuidad de la dictadura de Sadam.
9. ¿Por qué su Gobierno ofreció en 1997 “una donación” al régimen de Sadam a cambio de un contrato petrolero, cuando Irak ya había violado numerosas resoluciones de la ONU?
¿Por qué no lo denunció entonces El Mundo y sigue sin denunciar los contratos de privilegios que, al contrario de España, sí han logrado los Gobiernos de Francia y Rusia? ¿Por qué no denunció, ni denuncia este diario que el programa de “petróleo por alimentos” —admitido por la ONU y en el que se insertaba ese contrato frustrado y los múltiples que unen a Francia y Rusia con el régimen despótico de Sadam— sólo ha servido para acrecentar la represión sobre la población iraquí?. ¿Por qué El Mundo denigra, por el contrario, los legítimos intercambios que puedan establecerse desde occidente con un Irak liberalizado política y económicamente y de los que se beneficiarían también la población iraquí y no su dictador?.
10 ¿Por qué Aznar no modifica su política ante la crisis para conciliarla con el sentir abrumadoramente mayoritario de los españoles, expresados a través de los sondeos y de las manifestaciones del fin de semana.?
En primer lugar, porque la soberanía en una democracia no la dictan ni los sondeos, ni las manifestaciones, sino las urnas. En segundo lugar, por que la actitud contra la guerra no es homogénea. En principio, todo el mundo está contra le guerra. Desde los que, como los dirigentes de EE UU han exigido a Sadam que se desarme o que abandone el país, hasta los más ardososo partidarios del nacional socialismo de Sadam. Asignar números a las distintas posiciones que encierra un “no a la guerra” es imposible. El todo revuelto no es menor en el caso de las manifestaciones que se han producido en Europa y que van desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda. Contra le guerra en Irak se ha manifestado mucha gente que no comulga con las mentiras del manifiesto de Almodóvar. Se han juntado okupas y señoras de misa diaria, batasunos y la dirección del Frente Español de Blas Piñar, comunistas, democratacristianos y socialdemócratas.
En tercer lugar, si nadie duda –empezando por el gobierno— que ha de prestarse atención a los sondeos o a las manifestaciones, la responsabilidad también exige a veces tomar medidas impopulares. La lección del rechazo social a una medida no debe ser renunciar a la acción de Gobierno sino hacer esfuerzos por comunicar la necesidad de tomar esas medidas. Luego ya vendrán las urnas y será tiempo de ver si ese supuesto “sentir abrumadoramente mayoritario” pasa factura al PP.
El Mundo y La Razón parece que son asesores de imagen que carecen de principios políticos. Bueno, El Mundo no tiene más principio ideológico en común con la derecha gobernante que el rechazo al felipismo. Pero eso no basta. El Gobierno del PP tiene el derecho a gobernar sin tener que acatar el dictado de los sindicatos, de las manifestaciones o de los sondeos. El Mundo y La Razón —el mundo al revés— velan por los intereses electorales del Gobierno más que el propio Gobierno. Ambos alertan por la preocupación de dirigentes del PP por el coste electoral del apoyo a Bush. Serán los mismos a los que metieron el miedo en el cuerpo a Aznar por la reforma del subsidio del desempleo.
Tenía que ser el voluble y claudicante Josep Piqué el que sembrara el temor. Que se preocupe un poco más por los efectos electorales que va a tener en Cataluña su política entreguista a CiU y no por los efectos que, en las autonómicas, pueda tener el conflicto iraquí. Está por ver cuantos de los electores que dieron la mayoria absoluta al PP dejan de votarles por su actitud frente a Irak. Nosotros creemos, por el contrario, que el riesgo está mucho más en la falta de coherencia...
El maquillaje de la "vieja Europa"
Todos los diarios coinciden en destacar que el consenso de mínimos alcanzado ayer por los dirigentes de la UE respecto a Irak es prácticamente un maquillaje que no servirá para borrar las profundas diferencias que dividen a Francia, Alemania y Bélgica del resto de la Unión Europea. Como indica acertadamente El Mundo , “todo indica que nos encontramos en un compás de espera, de límite impreciso, a la espera de conocer cómo responde Sadam”. Este consenso considera que la guerra puede ser evitable si Irak colabora al máximo pero que, al mismo tiempo reclama un plazo limitado —aunque a la vez indefinido— para la labor de las inspecciones.
No obstante, El País trata de arrimar el consenso a las posiciones previas del eje franco-alemán mientras que La Razón la escora del lado de las posiciones de la Europa liderada por Blair y Aznar. Este diario, no obstante, empieza por quitar hierro a las discrepancias que puedan ocultar este consenso de mínimos asegurando que en muchos conflictos, como en el de Oriente Medio, no ha habido una voz única en Europa “y nadie se ha echado las manos a la cabeza anunciando el fin de Europa ”. Más adelante, su editorial considera que “la diferencia entre la posición del eje continental (Alemania y Francia) frente al Eje Atlántico (Gran Bretaña y España) en este conflicto es más de modos y calendarios que de profundos intereses estratégicos. De hecho, el éxito de Aznar al lograr el apoyo de los Quince a la tesis que impulsó en la Carta de los Ocho demuestra que la UE ha optado por la responsabilidad y que la posición del presidente del Gobierno no es tan descabellada como dicen algunos y está pegada a la realidad de la política internacional.
Francamente, interpretar lo acordado ayer por los Quince como un “éxito de Aznar” y considerar que la UE ha optado finalmente “por la responsabilidad” nos parece bastante exagerado. Pero no mucho más que la interpretación, diametralmente opuesta, que hace El País al sentenciar que “en esta mano, de momento, se ha impuesto la tesis francoalemana de dar más tiempo a los inspectores”. Señala además que las manifestaciones de este fin de semana “han servido de bálsamo momentáneo para la quebrada unidad europea ante la crisis sobre Irak”.
El País considera que “no era de esperar que los Quince fueran mucho más lejos que los ministros de Exteriores el pasado 27 de enero, pero a la luz del cambio de las circunstancias, algo hicieron. Blair, en reacción a las manifestaciones del sábado, prometió que los inspectores dispondrían de más tiempo. Berlusconi no quiere ahora guerra sin una resolución del Consejo de Seguridad que la autorice expresamente. Todos modularon salvo uno, impenitente, el capitán de la banda de los ocho, José María Aznar. Su iniciativa —continúa El País — de una carta de apoyo a EE UU fue el desencadenante de la división europea, pero, a la vista de la reunión de ayer, el problema es el método y no su contenido, pues la apuesta por el mantenimiento del vínculo trasantlántico fue otro de los mensajes claros del Consejo Europeo.
Es difícil encontrar un párrafo tan pequeño preñado de tantas inexactitudes, cuando no de rotundas falsedades. Pero ahí está el diario de Prisa para lograrlo. Es simplemente una contradicción en los términos considerar que el consenso de ayer va en la línea de lo mantenido por el eje franco-alemán y, al tiempo, acusar a Aznar de “no haber ni siquiera modulado sus posiciones”. Ambas cosas, a la vez, no son posibles. Por otra parte, resulta llamativo que El País se mostrara como una doncella ultrajada cuando Rumsfeld se refirió oportunamente a los Gobiernos de Chirac y Schröder como los representantes de la “vieja Europa”, y ahora su editorial insulte a los dirigentes del resto de Europa con un término tan despectivo que raya en lo delictivo, como es la “banda de los ocho”.
Resulta igualmente sorprendente que El País , que ha ninguneado hasta el ridículo la capacidad de liderazgo de Aznar, ahora sitúe a nuestro presidente nada menos que en el lugar de “capitan”, por encima de Blair, de todos esos dirigentes europeos que se desmarcaron de las posiciones de Francia y Alemania. En cuarto lugar, es rotundamente falso que fuera “esa carta de apoyo a EE UU el desencadenante de la división europea”. Quienes desencadenaron la división fueron los gobiernos francés y alemán, los cuales, antes de la carta de marras, decidieron ir por libre y rompieron el vínculo transátlántico. Conviene también recordar que, semanas antes, Chirac estaba haciendo llamamientos al ejército francés para que estuviera preparado para combatir al lado de los norteamericanos en Irak. Por último, es muy difícil que El País nos convenza de que, "de momento se ha impuesto la tesis francoalemana", si a continuación dice que uno de los pocos “mensajes claros del Consejo Europeo de ayer” es “la apuesta por el mantenimiento del vínculo trasatlántico”.
Nadie descarta que este "consenso" tan cutre sea un primer paso para un verdadera superación de las discrepancias de fondo que respecto a Irak siguen intactas en el seno de Europa. Al día de hoy, sin embargo, es un mero todo revuelto que, en sí mismo, no permite divisar en que dirección pueda ese cambio encaminarse. Lo demás es ganas de contentarse -o enfadarse- antes de tiempo.
Resumen de prensa
El consenso de mínimos alcanzado en el seno de la UE por el que se considera que la guerra no es inevitable pero las inspecciones han de tener un plazo es la noticia más destacada en todas las portadas, excepto en la de La Razón que da prioridad a la noticia de que el Gobierno evitará por ley que los etarras perciban dinero público.
El Mundo , La Razón y La Vanguardia dedican un editorial a asegurar que “crece la preocupación en el PP por el coste electoral del apoyo a Bush”. El Mundo señala también que “la oposición iraquí asegura que el ministro de Defensa de Sadam está bajo arresto domiciliario”. El País , por su parte, dice que “la oposición reta a Aznar a que acepte hoy en el Congreso un debate con réplicas y votación”.
El Mundo , ABC y La Razón destacan el rechazo de la querella contra Alierta impulsada por el fiscal Villarejo. Casi todos los diarios destacan también la psicosis tras el uso de un spray en una pelea que ha causado una estampida con 21 muertos en un club de Chicago.
ABC , El País y La Vanguardia destacan la entrada en vigor del peaje en el centro de Londres que ha logrado reducir el tráfico en un 25 por ciento. El País y El Mundo destacan que España negocia con Marruecos la devolución de miles de inmigrantes sin papeles subsaharianos.
ABC se hace eco de las declaraciones de integrantes de “Basta ya” que acusan al PNV de ganar las elecciones aprovechándose de las condiciones de violencia en el País vasco. La Vanguardia lleva a portada al temporal de nieve que castiga a media Cataluña.
Finalmente, El Mundo , ABC y La Razón que Beth, la concursante barcelonesa de “operación Triunfo” representará a España en el Festival de Eurovisión.
1.Empieza por preguntar al presidente “en qué se basa Aznar para considerar un hecho probado que Sadam conserva armas de destrucción masiva cuando Blix mencionó expresamente la posibilidad de que esas armas no existan”.
El jefe de los inspectores, al decir que no había pruebas de una cosa ni de otra, cometió el error de responder a la misma pregunta capciosa que ahora le propone El Mundo a Aznar. Las condiciones que la comunidad internacional puso a Sadam para garantizar la impunidad y la continuidad de su dictadura era la de destruir ese armamento delante de los inspectores o entregarle las pruebas de su destrucción. Solo se puede “conservar” lo que previamente se tenía; luego, la premisa de partida y lo que hace recaer en Sadam la carga de la prueba es la existencia inicial de ese armamento.
Después de años de obstaculizar la labor de los inspectores, Sadam los expulsó. No se entendería que el dictador procediera entonces a destruir sin testigos ese armamento. Como poder, lo que se dice físicamente poder, el dictador puede efectivamente haberlo destruido clandestinamente. Pero, en todo caso, las resoluciones de la ONU le exigían que, a la vuelta de los inspectores, entregaran las pruebas. El dictador no lo ha hecho. Es más. Aun ha tenido la desfachatez de impedir las entrevistas a solas con los científicos —a los que años antes había amenazado de muerte, a ellos y a sus familias si colaboraban con la ONU— o de impedir, hasta ayer, que los aviones sobrevolaran su territorio en búsqueda del armamento prohibido. Por si esto fuera poco, Colin Powel mostro fotos de satélites con armamento trasportado en camiones. Pero claro, El Mundo cree más a ese mentiroso patológico de Sadam Hussein que al secretario de Defensa norteamericano.
2. “En el caso de que esas armas existan qué le lleva a Aznar a pensar que Sadam tenga el propósito de utilizarlas contra alguien en las próximas semanas o meses?”
La Comunidad internacional lo que prohibe a Sadam es tener ese armamento. La ONU, por otra parte, no puede inspeccionar el pensamiento del dictador y coger una muestra de sus intenciones.
3. "¿Por qué Aznar identifica reiteradamente las “graves consecuencias” previstas en la resolución 1441 con la invasión en Irak y el derrocamiento del régimen de Sadam?"
Pues por las mismas razones por las que lo hacia El Mundo hasta hace poco cuando rechazaba esas “graves consecuencias” con alegatos contra la guerra. Sólo un hipócrita puede ahora insinuar que las “graves consecuencias” de esa “última oportunidad” suponían algo distinto. ¿O es que endurecer o alargar indefinidamente unas sanciones es ahora “una grave consecuencia” para un dictador que no las padece y que ha dado muestras de que es capaz, no sólo de dejar morir de hambre, sino de matar a parte de su población con tal de mantenerse en el poder?
4. ¿Por qué asegura que la alternativa a la fuerza es “no hacer nada” cuando existen diferentes propuestas para ampliar y endurecer el régimen de sanciones?.
En parte, está respondida en la anterior. Pero, por nuestra parte, añadimos una pregunta a El Mundo : ¿Por qué está dispuesto a ampliar y endurecer el régimen de sanciones si “no es un hecho probado que Sadam tenga esas armas” y, “aunque las tuviera, no hay prueba de que Sadam tenga intención de utilizarlas”?
5. ¿Por qué en el caso de Sadam no puede funcionar la disuasión y contención que durante medio siglo evitó la guerra con la Unión Soviética y que ahora mismo se intenta practicar con Corea del Norte?.
El equilibrio de disuasión en la "guerra fría" no evitó que el comunismo asesinara dentro de sus fronteras impunemente a más de cien millones de personas. Sadam no debe tener capacidad de disuadir a la comunidad internacional su deber de injerencia. Por otra parte, aunque El Mundo aun se niegue a ver las conexiones con Al Qaida, este diario sí reconoce que Sadam está exportando el terror a través de la financiación de grupos terroristas que actúan en Israel. Sadam ha demostrado que no se limita a oprimir pacíficamente a los iraquíes en el seno de sus fronteras, por lo que, si no bastara con el deber de injerencia, también la legítima defensa justifica acabar con su dictadura.
6. ¿En qué elementos concretos se basa para afirmar que el régimen de Sadam tiene vínculos con Al Qeda?
Si El Mundo no quiere tomar en consideración el llamamiento de Ben Laden al Islam para defender al régimen de Sadam y tampoco al dictador iraquí cuando reconoce que “no se avergonzaría” de tener relaciones con los autores de la mayor masacre terrorista que haya conocido la humanidad, si, para colmo, El Mundo despacha los datos concretos de esas conexiones aportadas por Powell diciendo simplemente que son “petrañas del pentágono”, ya nos dirán ustedes...
7. ¿Mantiene, a la vista de la marcha de las investigaciones judiciales, que los detenidos en Barcelona formaban una peligrosa célula terrorista, tal y como la presento Powel en la ONU?.
Powell —y Aznar— hicieron referencia a las imputaciones por la que estas personas fueron detenidas. Si esas detenciones fueron improcedentes, el tiempo y los tribunales lo decidirán. Pero vamos a saltarnos estas minucias con tal de situarnos en el escenario deseado por El Mundo. Si estos detenidos fueran inocentes, ¿acaso insinúa por ello El Mundo que el peligro de Al Qaeda no pasa por España? ¿Acaso ha olvidado el mundo las otras detenciones —más de veinte— de miembros de Al Qaida que se han producido en nuestro país, entre los que figura uno de su dirigentes, Mohamed Bensakhria, compañero de comando de Mohamed atta, uno de los pilotos suicidas del Once de Septiembre?. Si el avestruz quiere seguir con la cabeza en el hoyo, que lo haga, pero que no acuse a los demás de psicóticos por estar dispuestos a ver la realidad.
8. ¿Por qué España se distinguió ante el Consejo de Seguridad de cómo el país más decidido a poyar los planes de Bush?
Bueno, no lo hizo más que gran Bretaña. En cualquier caso, es el director de El Mundo el que ha confesado temer más al Gobierno norteamericano que al iaquí. Para los que creemos que EE UU constituye la vanguardia y la principal defensa del mundo libre, nos parece que los que deben dar explicaciones son los que apuestan por la continuidad de la dictadura de Sadam.
9. ¿Por qué su Gobierno ofreció en 1997 “una donación” al régimen de Sadam a cambio de un contrato petrolero, cuando Irak ya había violado numerosas resoluciones de la ONU?
¿Por qué no lo denunció entonces El Mundo y sigue sin denunciar los contratos de privilegios que, al contrario de España, sí han logrado los Gobiernos de Francia y Rusia? ¿Por qué no denunció, ni denuncia este diario que el programa de “petróleo por alimentos” —admitido por la ONU y en el que se insertaba ese contrato frustrado y los múltiples que unen a Francia y Rusia con el régimen despótico de Sadam— sólo ha servido para acrecentar la represión sobre la población iraquí?. ¿Por qué El Mundo denigra, por el contrario, los legítimos intercambios que puedan establecerse desde occidente con un Irak liberalizado política y económicamente y de los que se beneficiarían también la población iraquí y no su dictador?.
10 ¿Por qué Aznar no modifica su política ante la crisis para conciliarla con el sentir abrumadoramente mayoritario de los españoles, expresados a través de los sondeos y de las manifestaciones del fin de semana.?
En primer lugar, porque la soberanía en una democracia no la dictan ni los sondeos, ni las manifestaciones, sino las urnas. En segundo lugar, por que la actitud contra la guerra no es homogénea. En principio, todo el mundo está contra le guerra. Desde los que, como los dirigentes de EE UU han exigido a Sadam que se desarme o que abandone el país, hasta los más ardososo partidarios del nacional socialismo de Sadam. Asignar números a las distintas posiciones que encierra un “no a la guerra” es imposible. El todo revuelto no es menor en el caso de las manifestaciones que se han producido en Europa y que van desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda. Contra le guerra en Irak se ha manifestado mucha gente que no comulga con las mentiras del manifiesto de Almodóvar. Se han juntado okupas y señoras de misa diaria, batasunos y la dirección del Frente Español de Blas Piñar, comunistas, democratacristianos y socialdemócratas.
En tercer lugar, si nadie duda –empezando por el gobierno— que ha de prestarse atención a los sondeos o a las manifestaciones, la responsabilidad también exige a veces tomar medidas impopulares. La lección del rechazo social a una medida no debe ser renunciar a la acción de Gobierno sino hacer esfuerzos por comunicar la necesidad de tomar esas medidas. Luego ya vendrán las urnas y será tiempo de ver si ese supuesto “sentir abrumadoramente mayoritario” pasa factura al PP.
El Mundo y La Razón parece que son asesores de imagen que carecen de principios políticos. Bueno, El Mundo no tiene más principio ideológico en común con la derecha gobernante que el rechazo al felipismo. Pero eso no basta. El Gobierno del PP tiene el derecho a gobernar sin tener que acatar el dictado de los sindicatos, de las manifestaciones o de los sondeos. El Mundo y La Razón —el mundo al revés— velan por los intereses electorales del Gobierno más que el propio Gobierno. Ambos alertan por la preocupación de dirigentes del PP por el coste electoral del apoyo a Bush. Serán los mismos a los que metieron el miedo en el cuerpo a Aznar por la reforma del subsidio del desempleo.
Tenía que ser el voluble y claudicante Josep Piqué el que sembrara el temor. Que se preocupe un poco más por los efectos electorales que va a tener en Cataluña su política entreguista a CiU y no por los efectos que, en las autonómicas, pueda tener el conflicto iraquí. Está por ver cuantos de los electores que dieron la mayoria absoluta al PP dejan de votarles por su actitud frente a Irak. Nosotros creemos, por el contrario, que el riesgo está mucho más en la falta de coherencia...
El maquillaje de la "vieja Europa"
Todos los diarios coinciden en destacar que el consenso de mínimos alcanzado ayer por los dirigentes de la UE respecto a Irak es prácticamente un maquillaje que no servirá para borrar las profundas diferencias que dividen a Francia, Alemania y Bélgica del resto de la Unión Europea. Como indica acertadamente El Mundo , “todo indica que nos encontramos en un compás de espera, de límite impreciso, a la espera de conocer cómo responde Sadam”. Este consenso considera que la guerra puede ser evitable si Irak colabora al máximo pero que, al mismo tiempo reclama un plazo limitado —aunque a la vez indefinido— para la labor de las inspecciones.
No obstante, El País trata de arrimar el consenso a las posiciones previas del eje franco-alemán mientras que La Razón la escora del lado de las posiciones de la Europa liderada por Blair y Aznar. Este diario, no obstante, empieza por quitar hierro a las discrepancias que puedan ocultar este consenso de mínimos asegurando que en muchos conflictos, como en el de Oriente Medio, no ha habido una voz única en Europa “y nadie se ha echado las manos a la cabeza anunciando el fin de Europa ”. Más adelante, su editorial considera que “la diferencia entre la posición del eje continental (Alemania y Francia) frente al Eje Atlántico (Gran Bretaña y España) en este conflicto es más de modos y calendarios que de profundos intereses estratégicos. De hecho, el éxito de Aznar al lograr el apoyo de los Quince a la tesis que impulsó en la Carta de los Ocho demuestra que la UE ha optado por la responsabilidad y que la posición del presidente del Gobierno no es tan descabellada como dicen algunos y está pegada a la realidad de la política internacional.
Francamente, interpretar lo acordado ayer por los Quince como un “éxito de Aznar” y considerar que la UE ha optado finalmente “por la responsabilidad” nos parece bastante exagerado. Pero no mucho más que la interpretación, diametralmente opuesta, que hace El País al sentenciar que “en esta mano, de momento, se ha impuesto la tesis francoalemana de dar más tiempo a los inspectores”. Señala además que las manifestaciones de este fin de semana “han servido de bálsamo momentáneo para la quebrada unidad europea ante la crisis sobre Irak”.
El País considera que “no era de esperar que los Quince fueran mucho más lejos que los ministros de Exteriores el pasado 27 de enero, pero a la luz del cambio de las circunstancias, algo hicieron. Blair, en reacción a las manifestaciones del sábado, prometió que los inspectores dispondrían de más tiempo. Berlusconi no quiere ahora guerra sin una resolución del Consejo de Seguridad que la autorice expresamente. Todos modularon salvo uno, impenitente, el capitán de la banda de los ocho, José María Aznar. Su iniciativa —continúa El País — de una carta de apoyo a EE UU fue el desencadenante de la división europea, pero, a la vista de la reunión de ayer, el problema es el método y no su contenido, pues la apuesta por el mantenimiento del vínculo trasantlántico fue otro de los mensajes claros del Consejo Europeo.
Es difícil encontrar un párrafo tan pequeño preñado de tantas inexactitudes, cuando no de rotundas falsedades. Pero ahí está el diario de Prisa para lograrlo. Es simplemente una contradicción en los términos considerar que el consenso de ayer va en la línea de lo mantenido por el eje franco-alemán y, al tiempo, acusar a Aznar de “no haber ni siquiera modulado sus posiciones”. Ambas cosas, a la vez, no son posibles. Por otra parte, resulta llamativo que El País se mostrara como una doncella ultrajada cuando Rumsfeld se refirió oportunamente a los Gobiernos de Chirac y Schröder como los representantes de la “vieja Europa”, y ahora su editorial insulte a los dirigentes del resto de Europa con un término tan despectivo que raya en lo delictivo, como es la “banda de los ocho”.
Resulta igualmente sorprendente que El País , que ha ninguneado hasta el ridículo la capacidad de liderazgo de Aznar, ahora sitúe a nuestro presidente nada menos que en el lugar de “capitan”, por encima de Blair, de todos esos dirigentes europeos que se desmarcaron de las posiciones de Francia y Alemania. En cuarto lugar, es rotundamente falso que fuera “esa carta de apoyo a EE UU el desencadenante de la división europea”. Quienes desencadenaron la división fueron los gobiernos francés y alemán, los cuales, antes de la carta de marras, decidieron ir por libre y rompieron el vínculo transátlántico. Conviene también recordar que, semanas antes, Chirac estaba haciendo llamamientos al ejército francés para que estuviera preparado para combatir al lado de los norteamericanos en Irak. Por último, es muy difícil que El País nos convenza de que, "de momento se ha impuesto la tesis francoalemana", si a continuación dice que uno de los pocos “mensajes claros del Consejo Europeo de ayer” es “la apuesta por el mantenimiento del vínculo trasatlántico”.
Nadie descarta que este "consenso" tan cutre sea un primer paso para un verdadera superación de las discrepancias de fondo que respecto a Irak siguen intactas en el seno de Europa. Al día de hoy, sin embargo, es un mero todo revuelto que, en sí mismo, no permite divisar en que dirección pueda ese cambio encaminarse. Lo demás es ganas de contentarse -o enfadarse- antes de tiempo.
Resumen de prensa
El consenso de mínimos alcanzado en el seno de la UE por el que se considera que la guerra no es inevitable pero las inspecciones han de tener un plazo es la noticia más destacada en todas las portadas, excepto en la de La Razón que da prioridad a la noticia de que el Gobierno evitará por ley que los etarras perciban dinero público.
El Mundo , La Razón y La Vanguardia dedican un editorial a asegurar que “crece la preocupación en el PP por el coste electoral del apoyo a Bush”. El Mundo señala también que “la oposición iraquí asegura que el ministro de Defensa de Sadam está bajo arresto domiciliario”. El País , por su parte, dice que “la oposición reta a Aznar a que acepte hoy en el Congreso un debate con réplicas y votación”.
El Mundo , ABC y La Razón destacan el rechazo de la querella contra Alierta impulsada por el fiscal Villarejo. Casi todos los diarios destacan también la psicosis tras el uso de un spray en una pelea que ha causado una estampida con 21 muertos en un club de Chicago.
ABC , El País y La Vanguardia destacan la entrada en vigor del peaje en el centro de Londres que ha logrado reducir el tráfico en un 25 por ciento. El País y El Mundo destacan que España negocia con Marruecos la devolución de miles de inmigrantes sin papeles subsaharianos.
ABC se hace eco de las declaraciones de integrantes de “Basta ya” que acusan al PNV de ganar las elecciones aprovechándose de las condiciones de violencia en el País vasco. La Vanguardia lleva a portada al temporal de nieve que castiga a media Cataluña.
Finalmente, El Mundo , ABC y La Razón que Beth, la concursante barcelonesa de “operación Triunfo” representará a España en el Festival de Eurovisión.
