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Chirac o el "rapto de Europa"

El Mundo y El País se hacen eco de las criticas de la oposición al Gobierno por respaldar, junto al Gobierno de EE UU, el proyecto de resolución presentado por Gran Bretaña ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. El Mundo crtica al Ejecutivo de Aznar en términos de “contradicción” respecto al consenso de mínimos alcanzado la semana pasada en el seno de la UE. El País va a más y habla abiertamente de engaño. Pasemos pues a analizar la supuesta “contradicción” y el supuesto “engaño”.

Considera El Mundo que “Aznar se envolvió con la bandera del europeísmo y trató la semana pasada de presentarse en el Congreso como el promotor del consenso en el seno de la UE. Pero fue una simple coartada, como ayer le recriminó la oposición”. Más adelante afirma que “el gran drama de Aznar no es otro que la contradicción entre lo que obliga su alianza con EE UU y su discurso de europeísmo y búsqueda de la paz, cada vez menos creíble en la medida en que se alejan las posiciones de unos y otros”.

El “drama”, más bien, lo provoca El Mundo al tratar como incompatible con el “europeísmo” la concordancia con los EE UU. No es necesario ni siquiera recurrir a la Historia para demostrar hasta que punto es absurda esa consideración. Nos basta con señalar el presente y constatar que, con excepción de Francia y Alemania, todos los Gobiernos europeos, incluidos los de los países candidatos al ingreso de la UE, se han alineado con EE UU. Es más. El consenso suscrito unánimemente por toda la UE, incluido el eje franco alemán, y que ahora supuestamente contradice la actitud del Gobierno español, reivindicaba textualmente la necesidad de que los europeos refuercen el vínculo trasatlántico.

¿Acaso es Aznar y Blair quienes están tirando por tierra el vínculo trásantlántico? ¿Acaso es una muestra de “europeísmo” los insultos y amenazas que ha dirigido Chirac contra los Gobiernos europeos del este que se han alineado con la mayoría de los gobiernos de la Unión Europea liderados por España y Gran Bretaña? ¿Acaso fue el PP, y no el PSOE, el que se negó a suscribir en el Parlamento español ese “consenso” europeo? ¿Acaso ese consenso que sí firmó Francia y Alemania descartaba incondicionalmente el recurso a la fuerza? ¿No admitía también ese texto, por el contrario, la necesidad de proseguir con la presión al régimen de Sadam mientras se reconocía abiertamente que sin la amenaza militar, Sadam no hubiera hecho la mínima concesión?

Entiéndasenos bien. Nosotros tampoco afirmamos que el “consenso” de la semana pasada contradice en todo la resolución presentada por Francia y Alemania. Como ya indicamos entonces, ese era un mero acuerdo de mínimos, un intento de bajar el listón por parte de la mayoría de los Gobiernos para camuflar las discrepancias de Francia y Alemania con el resto de Europa. Lo que meramente indicamos es que, como advertía entonces el ahora escandalizado portavoz de CiU, ese consenso de mínimos admitía diversas interpretaciones, entre ellas la mayoritaria que había defendido la “carta de los ocho” liderados por Aznar y Blair.

El País , por su parte, va incluso más allá al hablar de “engaño”. ¿Pero es que Aznar renunció a algo que ahora dice asumir? Si El País hizo una lectura interesadamente francoalemana de ese consenso, el problema es suyo, no de Aznar.
El País , a pesar de hablar del “engaño” en ese capítulo, no profundiza en ese consenso europeo de mínimos consciente que el PSOE no lo suscribió en el congreso. Su editorialista recurre, pues, a inventarse otro como es el que supuestamente ha cometido Aznar al decir que “al día de hoy, España no ha asumido ningún compromiso militar” para coparticipar en el ataque al régimen de Sadam. ¿Y mañana? —se pregunta El País— ¿Cuándo se descubrirá este nuevo engaño?” ¿Desde cuando supone un “engaño”—nos preguntamos nosotros— esperar a tomar una decisión?.

Si Sadam no da otra opción que la guerra, lo coherente en nuestra opinión es que nuestro Gobierno enviara tropas para colaborar con nuestros aliados. Evidentemente no porque las fuerzas angloamericanas fueran a necesitarlo, sino como gesto de solidaridad y de compromiso. Pero ¿qué justifica calificar ahora de “engaño” esperar a tomar la decisión?. Más “engaño” cabría denunciar en el caso de Chirac, quien hace unos meses llamó al ejercito francés a “estar preparado” para intervenir en Irak al lado de EE UU y Gran Bretaña. Rapidamente, el presidente francés volvió a entregarse de nuevo a su vieja complicidad con el régimen de Sadam, esa complicidad que ahora cubre con el manto de la “grandeur de la France” y el electoralista “no a la guerra”.

El País , por el contrario, arremete también contra el Gobierno de Aznar porque “se ha sumado a la interpretación anglosajona de que la mera constatación de la violación por Irak de la resolución 1441 lleva a suspender el alto el fuego decretado 12 años antes. Es de lamentar que una ministra con fama de fina jurista se haya sumado a esta descabellada manera de razonar”.

Desde luego, el que ciertamente no podría ser calificado de “fino jurista” es el editorialista de El País . Como mucho, de leguleyo. No contento con no dar razón alguna por la que considera “descabellada” esa evidente interpretación, el editorialista silencia que las condiciones por las que Irak y las fuerzas aliadas decretaron el alto el fuego por el que se dejó impune y en el poder a Sadam Hussein tras su invasión de Kuwait efectivamente consistieron en que el dictador iraquí procediera, con los inspectores de la ONU como testigos, a la destrucción de su armamento de destrucción masiva.

A diferencia de ayer, hoy por lo menos El País no ve “dudas” en que Sadam haya violado la resolución 1441; a lo que se niega es a asumir con coherencia las consecuencias de que ese psicópata haya violado desde hace doce años las condiciones del armisticio. Aznar debe comunicarse más y mejor pero, desde luego, no es él el que engaña.

Resumen de prensa

Todos los diarios encabezan sus portadas con titulares relacionados con el conflicto iraquí. El principal titular de El Mundo dice que “toda la oposición denuncia que Aznar ha pactado con Bush ir a la guerra ya”. El País , en esa misma línea, pero yendo un poco más allá, afirma que “la oposición en bloque acusa a Aznar de engañar al Congreso al optar por la guerra”. ABC habla de la “ofensiva diplomática de Aznar, que en dos días se verá con el Papa, Chirac y Blair”. “Bush, dispuesto a atacar sin la ONU”, es el titular más destacado de La Vanguardia , mientras que el de La Razón , por su parte, habla de la “preocupación en sectores del PP por la capacidad de Ana Palacio para gestionar la crisis de Irak”.

El Mundo y El País son los únicos diarios que llevan en portada el atentado con bomba contra la embajada de España en Venezuela tras las críticas de Chávez a Madrid. Esta noticia, sin embargo, es comentada editorialmente por todos los diarios, excepto por El País .

Todas las portadas, excepto las de La Vanguardia y La Razón , destacan que el juez Del Olmo se basa en diez documentos incautados a ETA la prueba de sus lazos con Egunkaria .

El Mundo lleva además en portada el testimonio de Mari Carmen Echevarría, viuda de un policía local asesinado por ETA en 1982, que ha sido testigo de cargo en el sumario sobre la limpieza étnica en el País Vasco.

ABC dice que “un consorcio internacional de petroleras extraerá el fuel del Prestige”. El País dice que las sustancias decomisadas a los 16 supuestos miembros de Al Qaeda en Cataluña son inocuas”. La Razón denuncia la amputación de una mano a un argelino por la ley islámica en Italia. La Vanguardia , finalmente, denuncia que el AVE Madrid-Lérida vuelve a llegar una hora tarde.

Aunque con escaso relieve, todos los diarios, excepto La Vanguardia , se hacen eco del gol de Gordillo frente a Borussia que mantiene “vivo” al Madrid en la liga de Campeones.

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