Menú

Oyarzábal suspendió hasta Educación Física en BUP

Los expedientes académicos de los políticos han tenido protagonistas por sus malos y sus buenos resultados.

0
Los expedientes académicos de los políticos han tenido protagonistas por sus malos y sus buenos resultados.

Tal día como hoy, 30 de enero, pero de 2014, Libertad Digital contaba en su portada que el entonces secretario general del PP vasco y secretario de Libertades Públicas y Justicia del PP fue un mal estudiante tal y como reconoció él mismo. Oyarzábal se defendió diciendo que era "político" y aceptaba cargos de responsabilidad interna en los partidos, porque consideraba que podía "aportar ideas con sentido común" y porque “tengo dotes para la gestión y dinamización de equipos humanos".

Según si boletín de noticias correspondiente a segundo de BUP, su rendimiento dejaba mucho que desear, hasta el punto de que su profesor de diseño puso una nota en el boletín: "Debe corregir su dejadez y abulia". Además, Formación religiosa y Física y Química fueron asignaturas en las que obtuvo la evaluación global de "insuficiente". En el resto sacó "muy deficiente”. Por si esto fuera poco, sus profesores calificaron su actitud de “pasiva" y "negativa".

Medio año antes surgió la polémica en el Congreso de los Diputados por los expedientes académicos de sus señorías. El ministro de Educación José Ignacio Wert trasladó a los diputados a que desvelaran si llegaban a los difíciles baremos de excelencia con los que quería fijar el umbral para recibir una beca en la Universidad española.

El entonces portavoz del PP en el Congreso dijo que no se acordaba de sus notas: "Ya lo miraré, es que me pilla ahora… ¿usted sabe hace cuántos años hice yo la selectividad?". Aún así, Alfonso Alonso fijó el umbral en "más de un cinco". Su homóloga del PSOE, Soraya Rodríguez, le superó: "Yo creo, salvo error, que yo estuve en el 6,75 o 6 y medio. Creo que estuve ahí".

Menor nivel dieron los diputados de Izquierda Unida. José Luis Centella reconoció que "en la selectividad un cinco raspao y además reivindico la dignidad del cinco con toda contundencia y tranquilidad. Es más, saqué un 4,8 pero con la media se quedó en un 5,2". Su compañero Joan Coscubiela fue mejor estudiante: "Estudié bachillerato con beca. Si no, no lo habría podido estudiar".

La que no pasó por la universidad fue Rosa Díez: "No, yo no fui a la universidad, por lo que de esa nota no me puedo acordar porque no la tuve. Pero yo sacaba muy buenas notas. Muchos sobresalientes y muchas matrículas durante toda mi etapa escolar". El nacionalista Josep Sánchez Llibre, por su parte, reconoció que "el primer año repetí, que conste, no se caen los anillos. Repetí porque jugaba al fútbol en esos momentos. Pero luego saqué nota elevada".

Quienes sí tuvieron motivos para presumir fueron el presidente del Congreso y el diputado de ERC. Jesús Posada dijo que fue "premio extraordinario de bachillerato. Tuve cuarenta matrículas de honor en la carrera. Yo era muy buen estudiante". El otro, Alfred Bosch, hizo gala de falsa modestia: "No me la hagáis decir. Era muy alta, entre excelente y matrícula de honor".

En España

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios