
El Mundo
Entrevista con el presidente del Círculo de Economía de Cataluña. "Jaume Guardiola: "La actitud de Puigdemont es incompatible con la amnistía"". "Sánchez no calma las dudas en el PSOE sobre la amnistía: "Salimos como entramos, sin saber nada más"". Ya estamos otra vez con los socialistas buenos. Pues que voten en contra y se dejen de quejíos inútiles.
"El respaldo casi unánime que recibió Pedro Sánchez en el Comité Federal del PSOE del pasado sábado pone en evidencia que el partido está sometido no solo a la figura de su secretario general, sino a la decisión de este de conservar el Gobierno a cambio de una ley de amnistía exigida por el independentismo", dice compungido el editorial.
"Después de tres meses de opacidad, el presidente en funciones admitió la amnistía como «condición» para ser investido, lo que revela que la negociación con sus socios del bloque plurinacional se halla en fase avanzada. Sánchez pronunció una intervención de alcance cuyos efectos son imprevisibles". Sabe que ya no tiene ninguna necesidad de mentir. El PSOE esta sanchizado hasta el tuétano y el órdago del 23J le salió de lujo.
Federico Jiménez Losantos dice que ya nadie podrá ampararse en el engaño. Sánchez ha sido claro y cristalino. El déspota, el caudillo, ya no se oculta. "Nadie podrá decir que no lo advirtió ante su partido, nadie podrá alegar que lo apoyó sin saber qué iba a hacer y nadie en los medios de comunicación ni en los partidos de la oposición podrá esperar pacto alguno".
"Para que conste: seguro de la interesada sumisión de los suyos, Sánchez lo ha dicho nítidamente: la amnistía es «la condición» para hacerlo presidente. ¿Presidente de qué? De un nuevo régimen que, al modo bolivariano, van a alfombrarle Pumpido, el partido de la ETA, los comunistas de Hamas-País y, naturalmente, los golpistas de 2017, que por la amnistía se convertirán en acreedores de un Estado que un día osó pretender que pagaran por sus delitos. Terroristas y golpistas, blanqueados y recompensados. Pero él, presidente". Y esto es solo el principio. Después vendrán las persecuciones a la oposición, la censura a la prensa crítica y multas a la disidencia para que callen las bocas a través del bolsillo. Al tiempo.
"Repetirán mil veces que el poder lo ganaron en las urnas y que la oposición perdió las elecciones. ¿Elegíamos un cambio de régimen? No. Sánchez niega a los españoles el derecho a votar, por si unos van a la calle y otros vuelven a la cárcel". Elegíamos de librarnos del sanchismo que constituía el despotismo y el embuste continuado. Sabíamos lo que nos jugábamos. Y sí, en España gana quien puede gobernar.
El País
"Abascal reúne en Madrid a 100.000 personas contra la amnistía, el doble que Feijóo", titula el periódico ultrasanchista. Son como niños. "El líder de Vox presenta a Sánchez como una amenaza para la libertad peor que el golpe de Estado del 23-F". ¡Anda, Abasca!l, mira que hacía que no sabíamos nada de él. Pues sí, tiene más razón un santo, claro que el golpe es más peligroso que el del 23-F, porque se está dando desde el Gobierno.
"Feijóo, a Sánchez por la amnistía: "De la necesidad virtud, no. De tu necesidad, un problema para los españoles"". El periódico ultra, que no puede dejar de mentir ni cuando el Amado Líder dice la verdad, tituló "Sánchez defiende la amnistía en el comité federal del PSOE por "el interés de España y en defensa de la convivencia entre españoles"". Los pilló con el pie cambiado que Sánchez admitiera que sin amnistía no tenía los votos e hicieron un ridículo espantoso.
Y los nazis de la izquierda y del Gobierno volvieron ayer a salir en una manifestación antisemita. Belarra carga contra Sánchez en una manifestación propalestina: ""No está a la altura". La ministra de Derechos Sociales en funciones y la vicepresidenta Yolanda Díaz piden un alto el fuego en Gaza. Unas 35.000 personas han participado en la marcha, según la Delegación del Gobierno". Venga, chicas, no os cortéis y ondead esvásticas, que lo estáis deseando.
Hoy a Pepa y sus Migueles no les queda más que reconocer el ridículo del viernes. "Sánchez habla con claridad". Jo, Pedro, podías haber avisado de que ibas a decir la verdad, como siempre mientes y nos obligas a defender tus embustes ya habíamos titulado la crónica. No respetas ni a tus borregos mediáticos. "El aspirante a la reelección defiende la amnistía para evitar un Gobierno con la extrema derecha". Ponen el latiguillo de "superar la crisis catalana" para no tener que rectificar del todo.
"Sánchez se enfrentaba al reto de construir una explicación verosímil ante el cambio de criterio sobre una medida que hasta antes de las elecciones del 23-J era inaceptable para él y para muchos dirigentes socialistas que el sábado lo aplaudieron, y que ahora pasa por la razón política de "hacer de la necesidad virtud". Mirar esa contradicción de frente era inexcusable por un ejercicio de responsabilidad política que no solo implica valentía, sino tratar a la ciudadanía con la madurez y transparencia que merece". La ciudadanía sabe perfectamente de qué va la cosa, y vosotros también: de permanecer en el Poder a costa de lo que sea. Vamos a dejarnos de tonterías ahora que el jefe lo ha dejado claro.
"El contexto, según Sánchez, también obliga a no aislar su decisión de la voluntad de evitar un Gobierno que incluya a la extrema derecha". "Sánchez dejó "claro que toda decisión política implica costes y que ahorrar a los ciudadanos los dilemas y los riesgos de elegir entre políticas alternativas sería infantil e irresponsable". Pues es lo que está haciendo.
"Llamará a la militancia a pronunciarse en una consulta que sería conveniente formular con la misma claridad con la que el sábado habló el presidente". Vamos, que aquí solo tiene derecho a opinar la militancia socialista. El resto de los españoles hemos perdido el derecho a votar. ¿Estamos en una dictadura? Después de esto nadie puede dudarlo.
ABC
"Más de cien mil personas claman en Colón contra la amnistía". "Sánchez pierde la calle", dice Juan Fernández Miranda. Eso decíamos todos antes del 23-J y logró casi un millón de votos más. No nos engañemos, mucho pierde la calle, mucho le insultan en la calle pero en las urnas, que es lo que cuenta, el resultado es otro. A la hora de la verdad, Vox asusta más que Sánchez, no nos hagamos trampas en el solitario.
El editorial dice que "esas concentraciones fueron un llamamiento a la cordura, y la expresión de una parte muy significativa de la sociedad que se niega a poner en manos del independentismo el futuro de España". "Las manifestaciones de Madrid y Málaga demuestran que no toda la sociedad está anestesiada y que el rechazo a su política de cesión, disfrazada en palabras buenistas como 'convivencia', 'pacificación' o 'tolerancia', va en aumento". Muy bien, pero ahora ya no sirve de nada. No habrá repetición de elecciones. Punto.
"España se halla en una compleja tesitura: la aceptada por Sánchez de asumir sumisamente una claudicación a las condiciones del independentismo, o la de negarse a visar amnistías improcedentes, la deslegitimación de nuestras instituciones y tribunales, y la generación de agravios autonómicos hasta el punto de considerar 'naciones' a territorios que la Constitución no prescribe. Más aún, la de no aceptar consultas o referendos en los que no esté convocada toda la ciudadanía española para decidir sobre la soberanía nacional, la unidad territorial y las leyes que deben seguir rigiendo la auténtica convivencia sin incurrir en cesiones inasumibles". Bien, ¿y cómo lo hacemos? Porque a Sánchez las manifestaciones masivas ni le inmutan.
A Ignacio Camacho tampoco le levantan el ánimo las manifas. "Las manifestaciones contra la amnistía están teniendo cierto éxito pero esa movilización cívica resultará complicada de sostener en el tiempo, y menos entre una derecha refractaria por naturaleza al activismo callejero. Incluso puede acabar sirviendo para que la izquierda meta miedo". "Las posibilidades de alternativa dependen de que el PP sepa ofrecer un modelo compacto, identificable, unívoco, cuyo funcionamiento sea capaz de achicar el campo al sanchismo. Torres más altas y más firmes han caído pero hay que empujarlas desde el principio". Si Ignacio lo dice, será verdad.
José F. Peláez tampoco ve ninguna solución. En artículo titulado "También el sanchismo morirá en la cama", dice "si los españoles somos un pueblo dócil en general, la izquierda española eleva ese servilismo a otro nivel. Pero es que el PSOE es directamente otra categoría. Son lacayos del amo, siervos de la gleba, genuflexos hasta el esguince. Si se preguntan por qué Franco se murió en la cama, aquí tienen la respuesta: el pueblo español es ácrata de boquilla, pero sumiso cuando llega la hora de la verdad. Es criticón, pero no crítico". Y tragará con Sánchez como tragó el 23J porque oh, oh, viene Vox.
"El PSOE se ha convertido en un rebaño de personas haciendo el ridículo sin ningún tipo de respeto por el pueblo mientras dan carta blanca al poderoso para que se salte las leyes…¡como forma de luchar contra el fascismo!". Así que sí, Sánchez y el sanchismo morirán en la cama, como Franco.
La Razón
"8N: fecha marcada por los socios para la investidura". De alguna manera hay que celebrar que acabe este teatro que empezó el 23-J por la noche. Ya está bien de marear la perdiz, Sánchez tiene los votos, Sáchez será investido y Sánchez hará lo que tenga que hacer para permanecer en Moncloa y lo hará gustoso. Dice un ingenuo editorial que "el empeño por encima de cualquier consideración de Pedro Sánchez en mantenerse en La Moncloa está suponiendo un coste demasiado elevado para la imagen de las instituciones democráticas españolas, que, sin duda, afrontarán una grave crisis de credibilidad. Ni que decir tiene que la amnistía, forzada por una absoluta minoría de la representación parlamentaria de la Nación, no es algo que la ciudadanía acepte de buen grado. Tendrá que resignarse, pero nunca comulgará con esa infame piedra de molino". Como no tragó 40 años de dictadura franquista. Ay, que me da la risa.
Marhuenda nos viene con otra novedad. "A Sánchez solo le interesa Sánchez". Paren las máquinas. "El líder del PSOE interpreta que la amnistía le saldrá igual de bien que los indultos. En el frente interno, es decir, en su partido, no tiene ningún problema. Este sábado vimos la exaltación de la partitocracia y el feliz coro de los estómagos agradecidos. Los «aplaudidores» sufrieron hace unas semanas lo que es perder comunidades autónomas y ayuntamientos. Los que se sientan en el comité federal no tienen problema para llegar a final de mes, porque cobran de los Presupuestos. El chollo se acaba si hay elecciones". ¿Sí? ¿Como derogamos el sanchismo el 23-J? A Sánchez no le dan miedo las elecciones, visto lo que pasó entonces. Simplemente, no lo necesita.





