
"Estamos en un cruce de caminos. El domingo, podemos elegir si seguir el camino que conocemos y llegar a Santiago o coger otro que no lleva a ninguna parte". Encomendándose al Apóstol Santiago, el Partido Popular cerró este viernes una campaña decisiva "para Galicia y para España" .
Este 18 de febrero es una fecha clave para Alberto Núñez Feijóo ya que estas elecciones marcarán el futuro de Galicia pero también del PP. La comunidad se enfrenta a la decisión de mantener un Ejecutivo de los populares con Alfonso Rueda al frente o decantarse por un Gobierno de coalición entre el BNG y un PSOE entregado ya a Ana Pontón.
"O Galicia o nacionalismo" resumió este viernes la presidenta del PP de Madrid Isabel Díaz Ayuso que aseguró en un acto en Sangenjo que "este domingo hay que cerrar en Galicia la puerta definitivamente a los nacionalismos que quieren destruir España".
Esa ha sido la idea que han repetido una y otra vez desde el PP en las últimas horas: "Los gallegos tienen que elegir entre un gobierno estable o el comienzo de un procés como el catalán a manos del BNG. "No puede ser que el 94% de los españoles estemos sometidos al 6% de los partidos independentistas. No puede ser que esa falta de estabilidad y moderación se importe a Galicia", sentenció Feijóo en una de sus últimas intervenciones de campaña.
Los lazos del BNG y Bildu
En este sentido, los dirigentes populares también se afanaron en destacar los lazos del BNG con los proetarras de Bildu y los separatistas de ERC. Una y otra vez recordaron que los de Ana Pontón van a las elecciones Europeas en una lista encabezada por un exetarra condenado por el Supremo.
Con este discurso, en las últimas horas de campaña, se vio un PP unido ante el miedo de perder la mayoría absoluta, ya que si no superan los 38 escaños, "pactará el BNG con Bildu y no habrá nada que hacer". " 38 o la nada", resumen desde Génova.
El PP unido ante la polémica
Un PP unido tras una campaña que, según los populares, ha estado marcada por "las mentiras y el barro" después de que a mitad de la misma se conociera que Feijóo y su equipo jurídico estudiaron la amnistía durante 24 horas.
Fue el pasado sábado por la noche cuando se publicó también que el líder del PP valoraba un posible indulto a Carles Puigdemont siempre que el separatista hubiera rendido cuentas ante la Justicia, cumplido la condena, renunciado al referéndum ilegal y a la independencia por la vía unilateral. El domingo de madrugada, los populares se apresuraron a aclarar este asunto enviando un comunicado en el que explicaban que "el PP nunca indultaría a una persona acusada por cualquier delito que no mostrara total arrepentimiento por sus actos ni mostrara propósito de enmienda".
En el texto difundido por Génova afirmaban también que "esas condiciones no se dieron con los indultos del procés. Y menos aún se dan con los que no han sido procesados aún por haber abandonado nuestro país para escapar de la acción de la Justicia y de los tribunales españoles. Nuestra postura es clara: ni amnistía (porque es inconstitucional) ni indultos (porque son injustos y arbitrarios) para aquellos que desafiaron al Estado y dicen que lo volverían a hacer", sentenciaron. Una polémica que los populares esperan no les pase factura este domingo.



