
El Mundo
"Sánchez calma a Puigdemont y le garantiza la amnistía en dos semanas". Con Sánchez nunca se sabe. Federico Jiménez Losantos se pone soñador. "El único gobierno de Illa que supondría una rectificación del prusés y una vuelta a la Constitución sería el que podría formar con PP y Vox, con los que el PSC suma mayoría absoluta. El programa también sería sencillo: acabar con la inmersión lingüística y la persecución de las familias que quieren educar a sus hijos en español, empezando por acatar la sentencia del Supremo que obliga a dar, al menos, el 25% de clases en la lengua materna de la mayoría de los catalanes. Y como los catalanes que se sienten también españoles dejarían de ser ciudadanos de segunda, PP y Vox serían parte de ese Gobierno, en las carteras que más los discriminan: enseñanza y medios de comunicación". En fin, todos sabemos que eso no va a suceder.
Raúl del Pozo habla de las elecciones europeas, que de Cataluña estamos un poco hartos. "Las elecciones europeas en 27 países, del 6 al 9 de junio, en las que más de 400 millones de europeos podrán elegir a 720 europarlamentarios -61 españoles- , se celebrarán mientras hay una ascensión de partidos racistas, de derecha radical, populistas y nacionalistas. Antes fueron la ruina y la pandemia, y ahora llega, según el libro que se publicó hace unos años, la Epidemia ultra: la desinformación y la polarización ante el auge de la ultraderecha que se expande y pone en jaque al proyecto europeo. No se sabe bien por qué esto se mueve, pero lo cierto es que la derecha radical se mueve con rapidez ante la campaña electoral de la UE".
"Hace unas semanas los pronósticos eran favorables al PP, pero ahora los sondeos anuncian la posibilidad de que los socialistas peleen por el empate. Teresa Ribera, la candidata del PSOE, apuesta en Sevilla por parar en Europa la ola reaccionaria y también a la derecha cobarde que no tiene problema en pactar con la ultraderecha. Pero no dice que ellos han pactado un Gobierno con separatistas y nacionalistas, que fueron la pesadilla de Europa y la destruyeron. Los nacionalistas siguen amenazando a la UE con sus geografías tribales". Sí, la cantinela del PSOE con los pactos del PP mientras ocultan los suyos les da buen resultado.
El País
"Las 48 horas al límite en Esquerra Republicana tras el fiasco del 12-M". "El anuncio de Junqueras de dimitir como presidente del partido para volver a aspirar al cargo en noviembre tensa el debate interno en ERC mientras Marta Rovira busca amortiguar las consecuencias del choque". Por si no fueran ya bastante complicados los resultados en Cataluña. "El Gobierno dejará tiempo a ERC para que resuelva su crisis pero confía en que mantendrá el apoyo". Sánchez les deja tiempo, qué generoso. "ERC, analizan, necesita tiempo para recuperarse y reorientarse, y en ese contexto tiene lógica que permita que Illa sea president en solitario, sin comprometerse a nada, y ayude a Sánchez a consolidar la legislatura a cambio de relevantes contrapartidas políticas, obviamente". Lo dicho, una generosidad desbordante, pero me apoyas a Illa mientras te recuperas.
ABC
"Junqueras ve «implanteable» ir a otras elecciones tal y como está ERC". Sí, no está el horno para bollos. "Si se negocia con el PSC «primará el interés del partido», mantener cargos intermedios en la Generalitat o entrar en el Ayuntamiento de Barcelona". No habrá problemas. Y a todo esto, ¿qué dice Rufían? Pues "la voz más mediática de ERC" está callado como un muerto. "El portavoz independentista, convertido en la figura más reconocible del partido fuera de Cataluña, aún no se ha pronunciado sobre el resultado de su partido ni sobre la pugna por el liderazgo".
Ignacio Camacho dice que no hay que darle tantas vueltas. "El único Ejecutivo viable, y no demasiado, es un tripartito de izquierdas dirigido por Illa con el apoyo de ERC desde dentro o desde fuera. La investidura de Puigdemont, aunque llegue a presentarse, parece hoy por hoy una entelequia. Es difícil que Sánchez se atreva a regalar su triunfo sacrificando al candidato para salvar su propia cabeza; los votantes no se lo perdonarían y la pérdida del granero catalán de votos, la clave de su resistencia, sería un descomunal error de estrategia. Así que tendrán que ser los republicanos quienes desequilibren en un sentido u otro la correlación de fuerzas".
Aunque por otra parte, "la tentación de cargarse al prófugo es grande para ellos. La cuestión es el precio. Sus dirigentes se comieron tres años largos de talego para acabar perdiendo ante el tipo que se largó a cobrar su pingüe asignación en el Europarlamento y ahora vuelve a reclamar la Generalitat como quien exige un derecho. Pero también es cierto que la huida le ha resultado un éxito: ha crecido en votos y la carambola de julio lo convierte en árbitro de la estabilidad del Gobierno, al que ha obligado a otorgar la amnistía y le ha impuesto las reglas de juego. Darle la espalda y ponerle los cuernos con el PSC entraña el riesgo de decepcionar del todo al independentismo irredento, que pese a su retroceso aún suma entre todas sus formaciones un 43 por ciento". Sí, es un lost lost. Qué penilla.
La Razón
"Puigdemont usará su investidura para justificar la ruptura con Sánchez". "El órdago de su intento de investidura tiene una razón de ser principal, la de utilizarlo para justificar la retirada de su apoyo a Pedro Sánchez en Madrid por su «traición», salvo que, contra todo pronóstico, su «asalto» a la Presidencia de la Generalitat llegase a salir adelante. La retirada del apoyo de sus diputados al PSOE en Madrid no es razón directa que provoque una convocatoria de elecciones generales". Pues no. Una vez le invistió ya da igual lo que haga. Lo único, como dice Marhuenda, es una moción de censura.
"No hay ningún compromiso para garantizar la legislatura. Nada le puede ofrecer Sánchez, pero además, el político catalán sabe que quiere acabar con él y que asuma el poder en su partido un dirigente que se someta al sanchismo. Por tanto, como decimos en catalán, «caixa o faxa». Es decir, le hacen presidente de la Generalitat o la legislatura estatal se ha acabado. Junts se abstendría si Feijóo presentara una moción de censura en las próximas semanas". No sé, no sé, Feijóo no es precisamente un hombre con arrojo.
En El Debate, Ussía le pone un punto de humor a tanto drama. "Anteayer fue entrevistada la corajuda independentista catalana Marta Rovira, la del pelo inguinal distribuido por toda su cabeza. Se refería a los malos resultados de su partido, ERC, en las elecciones autonómicas del nordeste de España. Ella, dando muestras de su valor y siendo una de las responsables del llamado «tsunami democrático», huyó a Suiza. Marta Rovira anunció ante los micrófonos que sostenían emocionados reporteros, que a pesar de los malos resultados de ERC, seguirá en la lucha –desde Ginebra–, y Cataluña al fin, más pronto que tarde, será una nación independiente y soberana. –Llegaremos al final–, y al emitir tan histórica frase, lloró. Cambió los vítores por los jipidos, y debo reconocer que consiguió con holgura originar en mí, que no soy partidario, una profunda alteración anímica, una elemental turbación. Me la figuré sufriendo en Suiza durante su penoso autoexilio, tan calamitoso y brutal como el de Puigdemont en Waterloo, y me sumé al lloriqueo. –Esta gente lo ha pasado muy mal– dije para tranquilizarme".
Y también se acuerda de Rufián." Rufián anunció años atrás que permanecería en Madrid, representado a su partido en el Congreso de los Diputados, 18 meses. Ni un día más. Desde aquella promesa, han transcurrido 106 meses, y le ha tomado el gusto a Madrid. De los pobres resultados de su partido en las elecciones catalanas, él es también máximo responsable. Sobrevive en Madrid gracias al modesto sueldo que España asegura a sus diputados. Y también a la tranquila educación de sus gentes, que no le insultan por la calle como en Barcelona. Por ello, Rufián se ha impuesto a sus sentimientos, y ha declarado que sigue, que no se va, que se mantiene en su escaño, y que su presencia en Madrid es vital para alcanzar, con anterioridad a la finalización de las obras de la Sagrada Familia de Gaudí, la independencia de Cataluña. Y lo ha dicho sin emocionarse, y menos aún, llorando a moco tendido por la conmoción del momento. «Seguiré en Madrid». Y sin soltar una lágrima. Un hombre realmente excepcional". Y se queda tan pichi. El más listo de todos.

