Menú

La Justicia condena las prácticas del Ministerio de Grande-Marlaska de castigar a los policías críticos

Obliga al Ministerio del Interior al pago íntegro de las costas del procedimiento por su actitud.

Obliga al Ministerio del Interior al pago íntegro de las costas del procedimiento por su actitud.
Un agente de policía a las puertas del Congreso de los Diputados, este lunes. La Policía Nacional ha restringido la circulación de peatones alrededor del Congreso por seguridad ante posibles protestas. | EFE

Nuevo golpe judicial para el departamento de Fernando Grande-Marlaska. El Juzgado Central de lo Contencioso Administrativo número dos de la Audiencia Nacional acaba de cargar contra la práctica de este Ministerio de sancionar a los policías críticos con las decisiones políticas de este área. La sentencia 88/2024 no sólo estima íntegramente la demanda presentada por la defensa de Samuel Vázquez Álvarez y anula la sanción (calificada por el instructor como grave) e impuesta por el Secretario de Estado de Seguridad, sino que, además, obliga al Ministerio del Interior el pago íntegro de las costas del procedimiento (en torno a los 4000 euros) por su actitud. La defensa del policía ha corrido a cargo del equipo jurídico de la asociación Alternativa Sindical de Policía.

La sentencia recuerda el objeto del pleito: la decisión del secretario de Estado de Seguridad, "que acordó imponer al actor la sanción de suspensión de funciones durante un mes por la comisión de una falta grave en materia de régimen disciplinario" de la Policía Nacional.

La teórica falta grave eran "dos tuits publicados los días 28 y 30 de marzo de 2023 en la red social Twitter (hoy X) desde la cuenta personal de samuel@guidoprincesa" en los que se decía: "28 de marzo de 2023. El DG de la @policia acaba de firmar mi expediente disciplinario con pérdida de empleo y sueldo. Ha tocado el pan de mis hijos, así que ya no pararé hasta verle sentado en un banquillo. Este viernes seguiré luchando por acabar con este sistema de cortijos y caciques".

El segundo mensaje fue el siguiente: "30 de marzo de 2023. Ningún conocimiento en ciencia policial o criminología. Cero experiencia operativa en la materia. Mientras ellos protegen estructuras de poder y discursos políticos, los barrios se vencen y las ciudades se rinden. Si quisiesen proteger a tu familia, escogerían a los mejores".

El Ministerio del Interior tipificó los tuits como una infracción grave, prevista en el artículo 8.a) de la Ley Orgánica 4/2010, de 20 de mayo (Régimen disciplinario del Cuerpo Nacional de Policía): "La grave desconsideración con los superiores, compañeros, subordinados o ciudadanos, en el ejercicio de sus funciones o cuando cause descrédito notorio a la Institución Policial". Y castigó al policía en cuestión con "la suspensión de funciones en su máxima intensidad de tres meses (art. 10.2 de la citada Ley Orgánica 4/2010)".

Sentencia demoledora contra Marlaska

Y la sentencia es demoledora contra el Ministerio de Grande-Marlaska: "El sujeto activo al que se ha sancionado es un miembro de la Policía Nacional; y puede aceptarse que los sujetos pasivos afectados son superiores del actor en cuanto se trata del director general de la Policía Nacional y, como autoridades, las directoras generales de la Guardia Civil. Ahora bien, como seguidamente expondremos, no se cumplen el resto de los elementos del tipo". Uno, porque "lo relevante no es que el actor pertenezca a la Policía Nacional, sino que haya ejecutado la acción ‘en el ejercicio de sus funciones» como agente de policía’". Y no se da el caso.

Dos, porque el Ministerio "se esfuerza en intentar justificar que el contenido de los tuits publicados por el actor causó descrédito, y además ‘notorio’, a la Institución Policial. Nada más lejos de la realidad. En todo caso, la crítica —que la Administración califica como "descrédito", y que, sin duda, se infiere de los tuits— va dirigida a las autoridades políticas que ocupaban en aquellos momentos altos cargos del Ministerio del Interior".

Tres, porque "en los términos utilizados por el actor no se aprecia ni un ápice de crítica a la Institución Policial, sino a ciertos mandos políticos que el demandante considera que son «caciques», que alimentan un «sistema de cortijos» y «protegen estructuras de poder y discursos políticos». El prestigio de la Policía Nacional, como institución (al igual que sucede con la Guardia Civil) trasciende a sus autoridades políticas y no se menoscaba —y menos aún de forma «notoria» como exige el tipo sancionador- por las críticas personales a sus dirigentes".

Cuatro, porque, de hecho, la sentencia considera que "podría decirse que es un desafortunado acto de arrogancia confundir la institución de la Policía Nacional
—como parece hacerse en la resolución impugnada— con quienes, con mejor o peor fortuna y tino, la dirigen como autoridades en un momento político determinado.

Criticar, poniendo en cuestión la idoneidad, experiencia o capacidad de un cargo político que dirige alguno de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, o —según la terminología de la Administración sancionadora— "tratar de evidenciar la ineptitud y falta de integridad de los directores generales en cuestión", no supone un daño al prestigio de la Policía Nacional ni de la Guardia Civil, sino, a lo sumo, al prestigio de quienes ostentan tales cargos públicos por designación política".

Y, cinco, porque "podrá estarse o no de acuerdo con la opinión del actor sobre la falta de preparación operativa y en materia policial y criminalística de las autoridades concernidas; es más, puede legítimamente defenderse que para ocupar tales cargos importa más ejecutar las directrices políticas del Gobierno que tener conocimientos específicos en la materia", pero, "sea como fuere, las manifestaciones del actor se enmarcan y estarían amparadas por el derecho a la libertad de expresión y opinión para criticar a las autoridades y cargos públicos".

Temas

En España

    0
    comentarios

    Servicios

    • Radarbot
    • Biblia Ilustrada
    • Libro
    • Curso