
El Mundo
"Sánchez se lanza a "dar un poco a cada uno", de Otegi a Puigdemont, para resucitar su legislatura". "Acuerda con Bildu reformar la Ley de Seguridad Ciudadana y negocia con Junts la senda de estabilidad, tras pactar con ERC la financiación". Hala, todos contentos. Raúl Piña nos cuenta cómo funciona el Gobierno de Pedro. "Suena el timbre. Se ha puesto comida sobre la mesa. Toca repartir. Y todos acuden raudos a sentarse y pedir su porción. Cada vez que el Gobierno hace sonar la campanilla, señal de que necesita aprobar algo, las sillas se ocupan con peticiones y exigencias de sus socios. Porque todos saben que hay reparto porque hay necesidad. La fragilidad parlamentaria del Gobierno obliga a hacer gestos y concesiones a los socios de gobernabilidad de Pedro Sánchez cada vez que hay peligro de que un bocado se atragante. Uno de los propósitos del presidente del Gobierno es aprobar un plan de regeneración, cuyo foco está puesto en los medios, y para eso necesita que los partidos nacionalistas lo apoyen. Y eso abre la vía a que la puja suba de precio". Sánchez se mueve como pez en el agua en esta cloaca, es su medio natural.
"Pedro Sánchez ha decidido volver a desdecirse para conceder al orgulloso partido heredero de la organización terrorista una victoria política indudable: la capacidad de reescribir la Ley de Seguridad Ciudadana -la conocida como Ley Mordaza- para rebajar la autoridad de las fuerzas del orden cuando se enfrentan a desórdenes públicos y actos de desobediencia", dice el editorial. "La protección de las fuerzas del orden y, por extensión, del conjunto de los ciudadanos la modula un partido dirigido por políticos acreditadamente violentos, un partido que incluyó en sus listas a condenados por delitos de sangre y un partido que humilla a las víctimas al llamar a los asesinos «presos políticos». El Gobierno permitió además a sus portavoces -entre ellos, Mertxe Aizpurua, condenada por apología- presentar el acuerdo como una victoria propia". "La indignación es lógica entre los sindicatos y asociaciones policiales: la norma supondrá un debilitamiento de su autoridad y lanza un mensaje de impunidad". Algunos hemos perdido ya la capacidad de indignarnos con ese tiparraco. "Al Gobierno pronto sólo le quedará una cosa por entregar a los partidos que pretenden romper el país: un referéndum para intentarlo". Llegará más pronto que tarde, y está tan manoseado que a nadie le indignará.
Federico Jiménez Losantos habla del PP. Mal. "Lo que tiene que hacer el PP, hoy como ayer, es respetar a su base social, que no perdona que su partido se pase a la izquierda". "Ayer, la agotadora Cuca presentó un buen documento sobre la vivienda, defendiendo la libertad de mercado y el imperio de la ley como forma realista de ampliar la oferta. O sea, lo que se espera del PP. Y lo contrario de la Ley de Conciliación, que parece de Bergoglio: palabrería izquierdista y trastienda integrista, discurso comunistoide y, al fondo, la Doctrina Social de la Iglesia, el corporativismo del Fascio, la CEDA o la Falange, la nostalgia de una época en que se dejaba el arado para rezar el Angelus". "Cualquier partido puede cambiar de línea, si lo debate y vota en un congreso. Lo que no puede, sin perder su base social, es ir tras cualquier ocurrencia oportunista. El bodrio de la conciliación gusta a los comunistas porque ataca la economía de mercado y la libertad individual".
El segundo editorial va de vivienda, algo que sí nos trae a todos de cabeza. "Con un déficit de 600.000 viviendas en España, es obligado liberalizar suelo, además de apoyar a las clases medias y vulnerables. Solo desde la iniciativa público-privada, la seguridad jurídica y la cooperación entre administraciones será posible incentivar la oferta y atender así a la demanda existente. Frente a la división ficticia entre dos Españas que el Gobierno pretende llevar también a la vivienda, los expertos y el sector piden que no se politice el problema y se emprendan con urgencia reformas reales y eficaces". Ya. Esperaremos sentados.
El País
"El PSOE intenta cohesionar su base parlamentaria con la reforma de la ‘ley mordaza’". Mira que son retóricos. Sánchez entrega la ley mordaza a Bildu para seguir en Moncloa. ¿Veis qué fácil? En el texto, así, escondidillo Xose Hermida se es fuerza y cuenta la verdad. "En un desenlace insospechado, la medalla final se la ha podido colgar EH Bildu, con quien han cerrado los socialistas y Sumar el acuerdo que se tornó imposible la pasada legislatura". ¿Ves Xose? No era para tanto. "El PSOE ha cedido en el punto crucial en que se empantanó la negociación parlamentaria en la anterior legislatura. Entonces formaciones como ERC, Junts y EH Bildu consideraban innegociable la prohibición de las pelotas de goma, que desde hace tiempo ya no son usadas por los cuerpos policiales de sus respectivas autonomías. Los socialistas solo estaban dispuestos como mucho a limitar su uso, nunca a eliminarlas. Se escudaban en la oposición del Ministerio del Interior y de los sindicatos de la policía, que llegaron a organizar manifestaciones ante la posible reforma de la ley. Ahora acceden a su supresión". Sánchez ha vuelto a cambiar de posición política. Donde dijo digo digo Diego. Siempre pertinaz en el engaño y la mentira.
Y no podía faltar el editorial de Pepa Bueno para dar gustirrinín a Pedro de buena mañana. Mejor no escuchar hoy al Equipo de Opinión Sincronizada. "La ley mordaza, impropia de una sociedad democrática asentada, fue aprobada por el PP en 2015 con sus únicos votos para castigar las movilizaciones que se sucedían en la calle contra las políticas del Gobierno de Rajoy, acentuando el enfoque más represivo de la seguridad y obviando interesadamente que el derecho a la protesta pacífica es esencial en un Estado de derecho". El PSOE la ha utilizado para devolver inmigrantes. "No hay libertad sin seguridad ciudadana y se debe actuar contra las causas de la inseguridad y la delincuencia, pero también contra sus efectos, que sufren en mayor medida precisamente quienes menos recursos tienen". Cuánta palabrería vacía.
"El propio cambio de nombre de la norma, que pasará a llamarse de Protección de las Libertades y la Seguridad Ciudadana —y no solo de esta última— es un buen indicio del camino a seguir para materializar el pacto. Un cambio legal, además, que no desprotege a las fuerzas de seguridad, como argumentan sus críticos usando criterios puramente coercitivos". Bah, el que proteste es un facha. Solucionado el problema.
Pepa Bueno también editorializa sobre Maduro. Lo más sorprendente es cómo logra construir un larguísimo articulo sobre el dictador venezolano sin mencionar ni una sola vez a Zapatero. Y se queda tan pichi.
ABC
"Otegi amordaza a Sánchez y exhibe su influencia en el Gobierno al forzarle a saltarse más líneas rojas". Tampoco es que las líneas rojas del Gobierno sean muy resistentes. En realidad es puro paripé, Sánchez no tiene ni ha tenido nunca líneas rojas. Le pide un socio que le dé a su madre y si es por seguir Moncloa, se la da. "El acuerdo del PSOE con EH Bildu para reformar la ley orgánica de Seguridad Ciudadana es mucho más que un pacto legislativo. Que dos dirigentes proetarras actúen como portavoces de la coalición parlamentaria que apoya a Sánchez y anuncien este cambio legal, implica para la llamada izquierda aberzale una nueva victoria política en su proceso de reinvención de la historia etarra", dice el editorial. Es una victoria política para la memoria criminal de la banda que el portavoz de Bildu, Jon Iñarritu, se lamente de los muertos y heridos por el uso de pelotas de goma y aún siga pendiente la condena por su partido de los asesinatos de ETA. Peor aún es que el PSOE y Sánchez sostengan esta cordial alianza con los filoetarras sin exigirles como condición absoluta y previa una condena inequívoca de los crímenes etarras". Y así llevamos 6 años.
Carlos Herrera tira de ironía. "La Policía podrá utilizar gomitas con las que los niños pequeños juegan a sus batallitas, nunca pelotas de goma (que puede ser la anécdota, pero también el síntoma), y no podrán identificar a delincuentes callejeros si no es utilizando métodos versallescos en plena batalla". Gominolas. "El pacto entre Bildu, es decir, ETA, y el Partido Sanchista jamás se ha hecho público". Como dice Ignacio Camacho, los etarras son más discretos que los golpistas. Están acostumbrados a trabajar en la sombra.
"Cabe preguntarse después de esta nueva ignominia qué va a quedar en pie cuando este sujeto pernicioso se vaya o consiga ser expulsado del poder. ¿Cómo se podrá recomponer cada una de las parcelas que está destrozando su sedienta y enfermiza ambición? Estoy loco por ver cómo el Equipo de Opinión Sincronizada justifica esta indecencia". Oh, Carlos, qué decepción. Me gustaba más cómo los definías antes. Ya sabes, esa palabra que empieza ‘f’. No tendrán ningún problema, la ciudadanía lo tiene más que asimilado y ETA es uno de esos temas que te hunden la audiencia y no da cliks.
La Razón
"El PP cree que el PSOE "termina de firmar su defunción" al pactar con Bildu la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana". El PP está en las nubes. Estará más cerca de caer cuando retire las subvenciones al transporte. Marhuenda critica "tanto los excesos, los crímenes y los errores de la Guerra Civil, por ambos bandos, como luego del franquismo, pero también siento repugnancia por lo que están haciendo Sánchez, su Gobierno y el PSOE cediendo ante Bildu con la ley de Seguridad Ciudadana o la excarcelación de los asesinos de la banda que ni han colaborado con la Justicia ni se han arrepentido. Es una indignidad tan grande que no entiendo que Patxi López este dispuesto a aceptar cualquier disparate con tal de garantizarse un sitio cerca del caudillo del sanchismo. Hay demasiados estómagos agradecidos que viven del pesebre público en el entorno presidencial. Esto explica el silencio ominoso que afecta al PSOE y sus dirigentes ante las cesiones de Sánchez". La verdad, mucho los columnistas del PSOE bueno. Están encantados y les da exactamente igual todo con tal de seguir en el Poder. Son iguales que su puto amo.
El Debate
"Pumpido convoca un Pleno a medida para salvar su recusación y blindar un 6 a 4 en la sentencia de la amnistía". Ussía muestra la nómina de Franco. Y Ramón Pérez Maura comenta un tema que ha tenido poca repercusión. El viaje del Rey a Jordania. "En 2003, siendo Príncipe de Asturias, Don Felipe fue en visita oficial a Alemania. Una vez que ya estaba allí, estalló la Guerra del Golfo, que a Alemania le cogía un poco más a desmano de lo que Ammán está de Tel Aviv. Y el Gobierno decidió suspender la visita de inmediato y devolver al Príncipe a Madrid. Ahora no. Ahora mandamos al Rey a una ciudad cuyo cielo puede volver a verse surcado en cualquier momento por los misiles de la desesperación del régimen teocrático de la República Islámica de Irán ¿Qué necesidad hay?".
"Por una vez me tranquiliza ver que el Rey irá acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, mi admirado Napoleonchu. Con tantas veces como hemos visto que el Gobierno deja solo al Rey en sus viajes oficiales, ahora me genera seguridad la presencia de Napoleonchu a bordo del avión. Porque una vez conocido ese dato he tenido que descartar la hipótesis de que el Gobierno mantenga la visita a ver si un misil iraní alcanza al avión real". ¿Y por qué te tranquiliza eso, Maura? ¿Crees que al psicópata de Moncloa le importa que Albares muera bajo las balas? ¿Qué te hace pensar que Sánchez tenga siquiera un resquicio de humanidad, empatía o algo parecido a la lealtad en su alma (si tiene alma)? Si atacan al Rey y muere Albares sería un daño colateral, un servicio a Su Majestad Sánchez.