
Lío entre socialistas y separatistas en Bruselas. Si ayer Carles Puigdemont ponía el grito en el cielo porque el presidente de la Generalidad, Salvador Illa, no había previsto ningún encuentro con él aprovechando su viaje a Bruselas, hoy ha trascendido que el prófugo se ha negado a asistir a una recepción con el presidente de la Generalidad a la que había sido invitado. El acto al que no ha asistido el líder golpista ha tenido lugar en la delegación de la Generalidad en la capital comunitaria.
El presidente de la Generalidad ha visitado las instalaciones de la "embajada" catalana y ha departido con algunos de los presentes, entre ellos el también prófugo Lluís Puig, efímero consejero de Cultura del gobierno golpista de Puigdemont. Illa y Puig han charlado unos instantes sin que haya trascendido el contenido de la breve conversación.
Se da la circunstancia de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha tenido que suspender un juicio previsto para hoy y mañana sobre la negativa de Puig a devolver las obras de arte sacro del monasterio de Sijena porque las autoridades belgas no localizaron al exconsejero de Cultura. Así, la justicia belga adujo que Puig se encontraba de vacaciones en el sur de Francia y que no contestaba a las llamadas. Sin embargo, Puig ha aparecido por sorpresa en la delegación de la Generalidad en Bruselas. El TSJC decidió aplazar el juicio hasta el próximo mes de febrero.
Quienes no han aparecido han sido Carles Puigdemont y su fiel escudero Toni Comín, acusado de graves irregularidades en el manejo de los fondos del "Consejo de la República" al sufragar con ellos lo que supuestamente son gastos personales que nada tienen que ver con su función en el organismo. Además, se le ha negado el acta de eurodiputado por no haber jurado la Constitución en el Congreso de los Diputados, tal como es preceptivo según la Ley Electoral.
Puigdemont por su parte lanzó ayer toda clase de críticas contra Illa por no haber concertado aún una cita personal con él al igual que ha hecho con el resto de los expresidentes de la Generalidad, incluido el evasor fiscal confeso Jordi Pujol.
"Aunque ya se ha visto con el resto de expresidentes de la Generalitat, el presidente Illa cree que ahora no toca reunirse conmigo. Hoy y mañana está en Bruselas, a escasos kilómetros de donde vivo desde hace siete años, como consecuencia de la represión que él y su partido apuntalaron de forma entusiasta. Pero considera que no toca que nos reunamos en la delegación del Gobierno ante la UE. Su actitud es todo un discurso, perfectamente comprensible. Ni él ni su partido querían la amnistía. Ni la judicial ni la política, por lo que se niega a aplicarme políticamente una ley que ya está en vigor desde hace meses", dejó escrito el miércoles Puigdemont en la red social X. No obstante, pocas horas después no ha considerado pertinente atender a la invitación de la Generalidad.