
La pérdida de agentes y las plazas sin cubrir agravan el desequilibrio operativo", señala la principal asociación de Guardia Civil. "El refuerzo de alumnos en prácticas no compensa el déficit estructural", añade. Y todo ello ocurre mientras se ha visto la falta de efectivos en el control de estallidos como el de Torre Pacheco. Los cálculos de la asociación, JUCIL, reflejan que, sólo en Baleares, la falta de efectivos por plazas vacantes sin cubrir se eleva a 450.
JUCIL, la asociación profesional mayoritaria en la Guardia Civil ha decidido denunciar públicamente la "alarmante situación" que atraviesan regiones como "las Islas Baleares en materia de seguridad ciudadana, ante la falta de cobertura de plazas en el Cuerpo. A mediados de septiembre, 450 vacantes quedarán sin ocupar, lo que sitúa al archipiélago en una posición de extrema vulnerabilidad tras un periodo estival ya de por sí afrontado con numerosos huecos desiertos".
Las vacantes
Lo cierto es que en marzo se publicaron 376 vacantes para cubrir necesidades operativas en todas las islas, incluyendo provisión por antigüedad, méritos y libre designación. Sin embargo, sólo se han cubierto 74 plazas, de las cuales 30 corresponden a agentes procedentes de otras regiones y 44 a movimientos internos dentro de Baleares. A ese frustrante resultado hay que sumar "una pérdida neta de 106 agentes en el conjunto del archipiélago, con impacto en Mallorca (-84), Ibiza (-20), Menorca (-1) y Formentera (-1)", apunta JUCIL.
A esta falta de cobertura de plazas se suma "la limitada incorporación de alumnos en prácticas: sólo 66 en total, distribuidos entre Mallorca (50), Ibiza (11) y Menorca (5). Esta cifra resulta claramente insuficiente para compensar el déficit estructural que arrastra la región", apunta la asociación de la Guardia Civil.
JUCIL advierte de que "esta situación no es puntual ni coyuntural, sino una constante por falta de efectivos en una comunidad -Baleares- cuya población ha crecido exponencialmente. Esta carencia, agravada por la presión turística y migratoria durante el verano, pone en riesgo la capacidad de respuesta de la Guardia Civil en tareas esenciales como la vigilancia costera, la atención ciudadana, la seguridad vial y la lucha contra el crimen organizado".
Además, JUCIL subraya que todas las administraciones de Baleares están haciendo esfuerzos para lograr que el destino sea más atractivo: "El Govern ha introducido medidas fiscales específicas, los ayuntamientos han cedido alojamientos y terrenos para levantar nuevos acuartelamientos, y los diferentes Consells insulares han colaborado activamente para facilitar el alojamiento de agentes.
Incluso las propias asociaciones profesionales han impulsado campañas de colaboración ciudadana para alojar a nuevos efectivos. Sin embargo, el Gobierno central sigue sin aportar ninguna mejora concreta, limitándose a dilatar soluciones urgentes".



