Menú

La Sexta insulta gravemente a los exiliados venezolanos en España en un libelo de Antonio Maestre

Maestre se despacha con un vomitivo artículo en el que no ahorra en insultos hacia los exiliados venezolanos.

Maestre se despacha con un vomitivo artículo en el que no ahorra en insultos hacia los exiliados venezolanos.
La Sexta

La izquierda, siempre tan generosa con los inmigrantes y los exiliados, enseña la patita en cuanto esa inmigración o ese exilio no es de su cuerda ideológica. Y eso es lo que hace Antonio Maestre en un vomitivo artículo en la web de La Sexta en el que dedica insultos y descalificativos a los refugiados y exiliados venezolanos que han tenido que huir de su país por millones, por motivos políticos y económicos.

El periodista se agarra a una entrevista a un venezolano en la televisión de Canarias a propósito de la intervención de EEUU en su país y la detención del narcoterrorista Nicolás Maduro y su mujer. El entrevistado termina con una última aseveración señalando que "Ahora toca a España".

A partir de esa afirmación, se desatan todos los demonios en Maestre, con una retahíla de insultos fuera de lugar que tiene mucho de odio ideológico. "Gilipollas hay en todo el mundo y de todas las nacionalidades, pero la peculiaridad de la gusanera fascista venezolana en España no podemos eludirla porque tiene la capacidad de mover la sociedad española a posiciones reaccionarias a través de su poder económico y de su influencia política", señala el comentarista de La Sexta. Y esa es su preocupación: que la izquierda "no puede ignorar este proceso" y "permitir que actúe contra sus intereses".

Dado que la derecha española pide que los inmigrantes se adapten a la cultura del país que los acoge, Maestre pretende darnos una lección de democracia (de izquierdas) y continúa su perorata: "Entre exigir adaptarse a la cultura del país que los acoge y respetar los procesos democráticos no siendo un agente que pide golpes militares —algo que se inventa— hay un trecho que cualquiera bien nacido tiene que entender". Y aprovecha para dar un toque a la Comunidad de Madrid, región de acogida de un gran número de venezolanos: "El problema del colectivo de la gusanera fascista venezolana — insiste en el despectivo insulto— en España es que esta manera de pensar está muy extendida por el gobierno del que huyen. El mismo proceso de radicalización del territorio que estamos viviendo en España con la llegada de miles de venezolanos de una ideología específica es el que se ha visto en estados de EEUU con la diáspora cubana y es un problema político de primer orden, no por su origen, sino por su ideología". Aquí lo deja meridianamente claro: el problema es la ideología. Ese mismo venezolano, si fuese de izquierdas, no sería un problema.

Y por si no ha quedado claro que se refiere a Madrid, lo aclara en el siguiente párrafo: "Madrid es un ejemplo paradigmático de esa realidad. Miami en España. En la Puerta del Sol se reunían miles de esos miembros de la gusanera fascista, que muchos de ellos habían sido asilados por el gobierno socialista, gritando 'Pedro Sánchez hijo de puta' mientras celebraban el secuestro de Nicolás Maduro por el imperialismo americano".

Les dedica luego más insultos y descalificaciones —"caterva de parásitos" y "escoria desagradecida"— con los que trata así a "un gobierno que les ha prestado todo el apoyo". Efectivamente: el mismo Gobierno que puso a su disposición la embajada española en Caracas para que Edmundo González Urrutia firmase una carta en la que reconocía la decisión del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela de validar la victoria electoral de Nicolás Maduro en las elecciones de julio de 2024 y que el propio González ha declarado que firmó bajo coacción, chantaje y presión como condición para poder abandonar el país y salir al exilio, diciendo que no tuvo otra opción si quería evitar consecuencias graves. Pero de eso Maestre no debió de enterarse. Esta actuación del Gobierno español fue la que legitimó definitivamente el pucherazo electoral de Nicolás Maduro. Peccata minuta para Maestre.

Sigue insultándoles Maestre —"caterva de fascistas que representan lo peor de la ultraderecha mundial", "quintacolumna antidemocrática"— y les acusa de "trabajar para la ultraderechización de la sociedad con sus libelos como The Objective y con el dinero de 'Little Caracas'" además de provocar el "encarecimiento del acceso a la vivienda de quienes menos recursos tienen sin importar su origen".

Termina su vomitiva columna señalando que los "fascistas venezolanos" nunca serán expulsados de España gracias a que aquí imperan los valores progresistas.

Temas

En España

    0
    comentarios

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida
    • Reloj Durcal