Improvisación absoluta, desinformación total y confusión generalizada. El accidente ferroviario que se cobró el martes por la noche la vida de un maquinista en prácticas de 28 años natural de Sevilla ha sido la gota que ha colmado el vaso de los maquinistas y el personal de Renfe en Cataluña. El servicio de "Rodalies", así como los trenes regionales y de media distancia están suspendidos sin plazo de restablecimiento.
El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) ha convocado una huelga por la muerte en sólo tres días de dos maquinistas, uno en la tragedia de Adamuz y el segundo anoche, en Gelida, cuando según sostiene el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, un muro de contención de la autopista AP-7 a su paso por Gelida (Barcelona) cayó sobre la cabina de un convoy en marcha.
En el caso de Cataluña, la consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Silvia Paneque, (presidenta además de la empresa mixta Generalidad-Renfe que asumirá el traspaso de competencias, infraestructuras y materiales del servicio de cercanías de Cataluña) no ha sabido decir cuándo se reanudará el transporte y se ha escudado en razones de seguridad tanto de los usuarios como de los trabajadores de Renfe. No ha aludido a la huelga, pero sí ha explicado que desde las 2:30 de la madrugada trenes sin pasajeros recorren las líneas de cercanías para analizar la seguridad de la infraestructura. También ha informado de que esta tarde habrá una reunión para debatir si se puede reanudar el servicio, pero la última palabra la tiene un personal de Renfe muy saturado por la falta de medios y alarmado por operaciones políticas como el traspaso de Rodalies a la Generalidad.
Culpa del tiempo
En la Generalidad atribuyen al temporal todas las incidencias de los últimos días, que incluyen la caída de una catenaria en Tortosa que provocó un incendio en dos trenes estacionados y sin pasajeros. Anoche hubo otro descarrilamiento entre Blanes y Maçanet, aunque no hubo que lamentar daños personales. En el convoy solo viajaban diez pasajeros. El tren descarriló por culpa de unas piedras en la vía fruto de un desprendimiento. En cuanto al accidente mortal de Gelida, la consejería de Interior, que dirige Núria Parlon, sostiene que la caída del muro se debió a un deslizamiento de tierras provocado por las intensas lluvias.
En cuanto a la ausencia de información a los usuarios y de un plan alternativo de transportes para paliar el colapso ferroviario, el gobierno catalán se escuda en que no tuvo tiempo de alertar a los usuarios porque el accidente mortal se produjo a las nueve de la noche ni les ha sido posible suplir los trayectos ferroviarios con autobuses. De modo que cientos de miles de personas se han visto privadas de transporte público y sin alternativa.
Cuatrocientos mil usuarios afectados
Se calcula que unas cuatrocientas mil personas utilizan cada día la red de cercanías de Cataluña, nucleada en torno al área metropolitana y la provincia de Barcelona. Este miércoles se han encontrado sin información de ninguna clase en las estaciones.
Según la Generalidad, el tráfico privado de coches sólo ha aumentado un 6%, de modo que los atascos registrados cabe atribuirlos a la "normalidad" en una región que soporta constantes incidencias tanto en el sistema viario como en el sistema ferroviario por el deterioro de las infraestructuras, la falta de inversiones y la dejadez de las administraciones.

