
El choque de dos trenes ocurrido en el municipio cordobés de Adamuz ha dejado imágenes de enorme dureza y momentos de gran angustia entre los pasajeros. El accidente se produjo cuando un convoy de la compañía Iryo, que cubría la ruta Málaga–Madrid, descarriló e impactó contra un tren Alvia que circulaba en sentido contrario por la vía correcta entre Madrid y Huelva.
Varios de los viajeros afectados han relatado desde el hospital los instantes de pánico vividos tras el siniestro, que provocó una rápida movilización de los servicios de emergencia y de protección civil. Desde los primeros momentos, los equipos de rescate trabajaron intensamente para atender a los heridos y asegurar la zona del accidente.
Ante la magnitud del suceso, numerosos medios de comunicación han contado con la intervención de expertos en catástrofes para analizar lo ocurrido. En el programa Espejo Público ha participado Raúl Esteban, jefe de Emergencias y Protección Civil de Móstoles, quien ha aportado una explicación técnica sobre la supervivencia de algunos pasajeros.
El experto respondía a la duda de "cómo se ha podido salvar gente que iba en el primer vagón (del Alvia)". "Pensad que hay vagones en los que llevamos los asientos al contrario de la dirección del sentido en el que va el tren", explica Raúl Esteban señalando que ir en el sentido contrario de la marcha "da una posibilidad de vida mayor que si vamos en la misma dirección" en un impacto frontal.
Una situación que se vivió durante el accidente fue la violencia del impacto, ya que, según han relatado varios testigos, muchos de los afectados salieron despedidos por los aires tras el choque, recorriendo varios metros en el interior del vagón debido a la fuerza de la colisión. La posición o asiento en el que viajaban los pasajeros pudo ser un factor clave para que sobrevivieran al choque, – entre otras causas o circunstancias y pese a que el accidente continúa bajo investigación – que fue totalmente accidental o fortuito, es decir, que nadie lo eligió pensando en salvarse, pero pudo resultar determinante en la supervivencia.
Asimismo, se recordó el testimonio de Fidel minutos antes y durante las horas anteriores, cuya familia quedó atrapada en el primer vagón del convoy siniestrado, su madre perdió la vida en el accidente, mientras que su hermano logró sobrevivir junto a sus dos hijos y un sobrino. Según relató, su hermano permaneció cerca de una hora y media atrapado entre amasijos de hierro y escenas de extrema dureza, rodeado de personas fallecidas y convencido de que no saldría con vida. Pese a estar herido protagonizó uno de los actos más valientes tras el siniestro al conseguir sacar a sus hijos impulsándolos con los pies por la ventanilla, donde fueron recogidos y protegidos por una mujer hasta la llegada de la Guardia Civil y la Policía.
Las causas exactas del accidente continúan bajo investigación, mientras las autoridades ferroviarias trabajan para esclarecer lo sucedido.



