
La Generalidad y Renfe han decidido suspender el servicio de cercanías, trenes regionales y de media distancia sin previsión de restablecimiento tras el accidente que mató al maquinista y dejó heridas a 37 personas. La consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, ha sido la encargada de anunciar que "mantenemos la suspensión de todo el sistema de cercanías, regionales y media distancia hasta que no tengamos la seguridad completa de que se puede restablecer el servicio".
Preguntada sobre cuándo se podría reanudar la circulación ferroviaria, la consejera no ha dado ningún plazo y ha alegado que esta tarde, a las 17:00 horas, se celebrará otra reunión sobre el particular. Según ha explicado, a las 2:30 de la madrugada comenzó un exhaustivo trabajo de comprobación de la infraestructura y se iniciaron las "marchas blancas", trayectos sin pasajeros en toda la red viaria.
El parón en el servicio ferroviario ha llevado a la consejera de Interior, Núria Parlon, que ha comparecido junto a Paneque, a recomendar el teletrabajo. También dijo que se ha registrado un aumento del 6% del tráfico ante el parón ferroviario.
En virtud de un acuerdo entre el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero y la Generalidad socialista de José Montilla en 2010, la Generalidad dispone de la gestión, planificación y coordinación de los servicios ferroviarios regionales, por lo que es competente para decidir la suspensión de la circulación ferroviaria.
El traspaso
La consejera Paneque y el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredía, firmaron el pasado 10 de enero la constitución de la empresa mixta que asumirá el traspaso de la red de cercanías a la Generalidad catalana. Paneque será la presidenta de la empresa, que comenzará a funcionar en los próximos meses con el control de la R1, línea donde anoche se registró un descarrilamiento que no provocó heridos.
En el acto de constitución de la empresa, el ministro de Transportes, Óscar Puente, el ministro reconoció las deficiencias del servicio de "Rodalies", pero presumió de las supuestas inversiones y las mejoras en la infraestructura ferroviaria. Entre esas inversiones habló de 7,5 millones gastados en la limpieza de grafitis y un plan de talleres con una inversión prevista de más de 300 millones de euros.

