
La organización Médicos del Mundo ha situado a Navarra en el centro de la diana de la prevención contra la mutilación genital femenina (MGF). Según los datos ofrecidos por la entidad este jueves, cerca de 4.000 mujeres y niñas residentes en la comunidad se encuentran en riesgo de sufrir esta práctica traumática por proceder de países donde aún está vigente. Durante la comparecencia, la organización ha exigido que la prevención sea una "prioridad" en las políticas públicas navarras, vinculando además el éxito de estas medidas a la regularización administrativa extraordinaria que el Ejecutivo de Sánchez ultima a nivel nacional.
El reto de la detección en la sanidad navarra
La presidenta de Médicos del Mundo Navarra, Alexandra Requiz, ha subrayado que, tras 15 años de trabajo en la región, persisten retos estructurales para ofrecer una respuesta integral. El foco principal se sitúa en la formación de los profesionales sanitarios, clave para detectar situaciones de riesgo en las consultas de la Comunidad Foral antes de que se ejecute la agresión. La mediadora Farmata Watt ha incidido en que el desconocimiento de los protocolos vigentes —actualizados en 2025— dificulta la intervención preventiva en un entorno marcado por el "secretismo absoluto".
Desde el año 2008, el proyecto de prevención ha atendido en Navarra a un total de 10.141 personas. Este trabajo ha permitido consolidar redes comunitarias como Flor de África, integradas por mujeres que actúan como agentes de cambio. Sin embargo, la entidad advierte de que el sistema actual requiere una implementación más ambiciosa que elimine las barreras de acceso a recursos especializados de salud sexual y reproductiva.
La regularización como eje de la prevención
Uno de los puntos clave analizados ha sido el impacto del nuevo decreto de extranjería. Para Médicos del Mundo, dotar de "papeles" a estas mujeres es fundamental para reducir su vulnerabilidad y evitar que renuncien a la protección internacional por miedo a su situación administrativa. No obstante, este proceso de regularización masiva —que podría alcanzar los 800.000 beneficiarios en toda España— ha sido cuestionado por fuentes policiales debido a la falta de control físico y la sustitución de antecedentes penales por "declaraciones responsables" en trámites telemáticos.
Djamila Djalo, representante de Flor de África, ha recordado que la mutilación genital no es un precepto religioso, sino una tradición cultural de control: "Antiguamente lo hacían para que las mujeres no fueran infieles". En Navarra, la entidad subraya la necesidad de un acompañamiento social y jurídico efectivo para que las medidas de regularización alcancen realmente a las mujeres en situaciones de mayor exclusión.
El precedente de Elche y la realidad nacional
Aunque el foco se sitúa en Navarra, el riesgo es una realidad importada que afecta a unas 15.000 niñas en toda España. El reciente caso de Elche, donde la Policía Nacional detuvo a una pareja de origen maliense por someter a su hija de tres años a una ablación, evidencia la vigencia de esta práctica. Los hechos, detectados en una revisión médica rutinaria, confirman que la amenaza persiste incluso tras la entrada en España. La lucha contra esta violencia, que afecta a 230 millones de mujeres en el mundo según la OMS, requiere en Navarra una implicación total de las instituciones y la colaboración de los varones como aliados para romper la cadena de transmisión.



