Junts anuncia su rechazo a la propuesta sobre el burka entre ataques a Vox: "No al fascismo"
Presentarán su propia propuesta y justifican su rechazo porque no pueden votar con un "partido anticatalán". "Decimos no al fascismo", dicen de Vox.
El grupo parlamentario de Junts en el Congreso ha anunciado que no votará la proposición de ley planteada por Vox, y que cuenta con el apoyo del PP, para prohibir el burka en los espacios públicos.
La proposición tenía opciones de salir adelante dada la postura ante este asunto de los nacionalistas catalanes, en plena pugna con Aliança Catalana en Cataluña. Sin embargo, este martes han anunciado que no votarán con los de Abascal y que optarán por registrar su propia proposición "para prohibir el burka y el uso del velo en espacios públicos" y también "la delegación en Cataluña de las competencias estatales en materia de seguridad e identificación de personas". "Una ley rigurosa", dicen, "y que sí cumple con los estándares europeos".
El partido justifica su rechazo a esta proposición pese a coincidir con sus postulados porque no pueden votar con Vox: "Decimos no al burka porque es opresión y porque la libertad y la seguridad de las mujeres no se negocian. Decimos no al fascismo de Vox, al populismo y al falso buenismo de las izquierdas", dicen.
Defienden que Junts "ya defendió esta propuesta en el Parlament y también defendía que esta regulación se pudiera decidir desde el Parlament de Cataluña con el traspaso de competencias en inmigración que tumbaron a VOX, Podemos y PP". Añaden, para justificar que no voten la proposición, que Junts nunca ha votado "ninguna propuesta de Vox" en el Congreso y alegan que "es un partido político anticatalán, antifeminista y en contra de los derechos humanos que ha liderado la represión contra Cataluña".
Burkas, fronteras y DNI
La proposición de ley registrada por Junts pide "regular el uso en espacios públicos de prendas que cubran total o sustancialmente el rostro cuando impidan la identificación de la persona, con el fin de proteger los derechos fundamentales, la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, la seguridad pública y la convivencia democrática". "La normativa se basa en el pleno reconocimiento de la libertad religiosa e ideológica en una sociedad plural, pero recuerda que ningún derecho es absoluto y debe ejercerse en armonía con otros bienes protegidos, como la igualdad, la dignidad humana y la seguridad", apuntan, precisando que "no se dirige contra ninguna confesión concreta, sino que regula una práctica específica cuando afecta a intereses generales, con el objetivo de garantizar un marco común de derechos y deberes".
"Ciertas prendas que cubren completamente el rostro —en particular aquellas que, por su diseño y uso social, funcionan como un instrumento para invisibilizar a las mujeres en el espacio público— proyectan un mensaje incompatible con el ideal de igualdad: convierten a la mujer en una presencia negada o condicionada, relegándola a una posición de inferioridad y no participación en pie de igualdad con el resto de la ciudadanía", sostiene el proyecto, que añade que "la apariencia de elección no puede utilizarse para ocultar la existencia de coacción directa o indirecta, ni para ignorar que, en determinados entornos, la eliminación de estos elementos puede dar lugar a represalias, exclusión o riesgos para la integridad física. En estas circunstancias, la libertad es meramente nominal".
La norma "prohíbe el uso en espacios públicos de prendas o artículos que cubran total o parcialmente el rostro y dificulten o impidan significativamente la identificación de la persona", mencionando específicamente el niqab o burka, y añade que se entenderá como espacio público "la vía pública y cualquier espacio de acceso público o de uso público, incluidos los medios de transporte, los locales administrativos y las instalaciones abiertas al público".
Al mismo tiempo, reclama para Cataluña nuevas competencias: pide "las facultades para garantizar la protección del libre ejercicio de los derechos y libertades, el mantenimiento del orden, la seguridad pública, la prevención e investigación de actos delictivos y, en general, el ejercicio de todas las funciones comunes a los puertos y aeropuertos". También solicita "competencias en materia de control fronterizo" mencionando "la aplicación de la normativa vigente en materia de retorno de extranjeros" y "la facultad de expedir pasaportes, DNI y NIE".
La respuesta de Vox
Desde Vox, su portavoz en el Congreso, Pepa Millán, ha lamentado el portazo de Junts señalando que se mueve "por cálculo electoral" y sentenciando que con este rechazo muestra que "está a favor de la islamización en Cataluña". Millán ha añadido que el uso del burka y el nicab supone "la erradicación de la identidad personal de la mujer" y "aumenta el sometimiento al varón" y ha apuntado que los de Puigdemont van a ser "colaboradores necesarios de eso" en esta región.
Preguntada sobre si Vox apoyará la iniciativa que presentará Junts sobre el burka, apuntó que no cree que su iniciativa y la de Vox sea "coincidente" e insistió en que en Cataluña "existe un problema real con la islamización".
Por su parte, el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, en una entrevista en Catalunya Ràdio, criticó que Junts haya utilizado como excusa para no apoyarles las "cuatro tonterías que no se cree nadie".
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